La Clave
Díaz y la cortedad de miras
Se pueden decir muchas cosas del prosecretario de Presidencia, Jorge Díaz, menos que es ignorante. Por eso es más grave su declaracion reciente, donde dice que el proyecto de presupuesto, con sus aumentos en impuestos, no afecta a la “gente trabajadora”. Primero, no es verdad, ya que por ejemplo con el gravamen a Temu se la afecta directamente. Pero después, porque todo aumento de impuestos afecta a toda la sociedad. Solo alguien ignorante podría decir algo así. ¿Entonces?
Muy malas señales
La decisión del nuevo gobierno de reducir las garantías del secreto bancario, y gravar las ganancias de activos en el exterior, son un combo letal para la atracción de inversiones. ¿Por qué? Porque la gente que tiene capital, y está buscando dónde colocarlo, busca dos cosas: rentabilidad y seguridad. En Uruguay, la rentabilidad es baja. Y encima ahora ven estos gestos de que el estado avanza sobre los dineros ajenos de esta forma, la señal es clara: Acá no conviene invertir.
Orsi y la promesa fallida
Los videos que han reaparecido por estas fechas no dejan lugar a dudas. Durante el debate presidencial, clave en la pasada campaña, el hoy presidente Yamandú Orsi dijo sin dudar que su gobierno no aumentaría los impuestos. Ni siquiera sostuvo que no crearía nuevos, dijo que no aumentaría los existentes. Sin embargo, el proyecto de Presupuesto hace las dos cosas. En apenas seis meses, el gobierno ya ha incumplido una promesa central de su campaña.
Buena noticia de Ancap
La presidenta de Ancap, Cecilia San Román, informó que marcha a buen ritmo la reparación de la boya petrolera, y que las pérdidas han sido muy pocas. Se trata de una excelente noticia, ya que esas pérdidas provocan serios daños ambientales, en una zona de alto riesgo. Además, la inutilización de la boya obliga al ente a importar todos los productos, generando costos extras a la empresa. El país debería analizar si ese sistema, en un lugar tan sensible, es lo mejor para el país.
Siempre en lo central
Las asambleas técnico docente son un elemento muy peculiar de nuestro sistema educativo. Ahí se reúnen los docentes, forzando a dejar sin clases a los alumnos, a discutir sobre distintos temas, en su mayoría, ajenos a su función concreta. Un ejemplo fue el planteo hace unos días de eliminar los eventos con símbolos patrios, o incluso el cantar “Mi bandera”. Otra muestra del impacto de grupos minúsculos de delirantes tienen en el conjunto de la educación en el país.
El precio de las naftas
La actualización del precio del combustible, decretada por el actual gobierno, y que entra en vigencia hoy lunes, ha generado malestar del transporte y de la producción. En particular, los sectores se quejan por cómo ha evolucionado el precio del gas oil, un elemento clave para el transporte y el agro, que desde que asumió el gobierno parece mantener una disparidad creciente con el precio internacional. Inyectando en sectores clave, una distorsión que daña la competitividad.
Violencia y la pesca
Fue título de este diario la seguidilla de incidentes violentos protagonizados por el gremio de la pesca. Algunos, incluso, con ostentación de armas de fuego. Todo fue negado por ese gremio, que ha desatado un conflicto irracional, que ha perjudicado en millones a todo el país. Según ellos, es todo complot de la “derecha antisindical”. En las últimas horas se han difundido imágenes de peleas en la zona portuaria, entre gente desconocida, y obreros que querían pescar. Inaceptable.
Debate que no suma
En las últimas horas ha surgido un debate realmente aldeano, donde alguna gente critica a un militante liceal por comer en McDonalds. A nadie escapa que se trata de alguna forma de una contradicción entre las ideas de ultraizquierda que suele empuñar ese tipo de militante, y la realidad de comer en el lugar más emblemático del capitalismo “yanki”. Pero peor que eso, es caer en el infantilismo de juzgar a alguien de 20 años por cambiar de opinión en cosas como esa.
El “odio” contra Caetano
El politólogo/historiador Gerardo Caetano ha pasado pésima semana. Es que un error histórico grave, pronunciado en un documental del gobierno lo dejó mal parado. Lejos de amilanarse y pedir disculpas, Caetano dobló la apuesta, y dijo que le pegan porque hay un sector de “las derechas” que le tiene “odio”. Tal vez Caetano confunde odio con cierta pérdida de respeto profesional ante quien ha usado su disciplina más para objetivos partidistas que para aportar conocimiento.
Otra renuncia inevitable
La salida del jefe de Policía de Río Negro era algo inevitable. El jerarca, convencido que era una especie de jefe político al estilo del 900, tuvo actuaciones e hizo declaraciones políticas, completamente inaceptables. Más propias de un barrabrava de redes sociales, que de una figura institucional relevante. Se procesa así una nueva renuncia en un gobierno que está siendo marcado por las caídas en desgracia permanentes. A una por mes, el saldo ya es muy preocupante.
Problema con el agua
Los estudios sobre la calidad del agua potable que se consume en la zona metropolitana, siguen dando resultados preocupantes. Según publicó ayer este diario 44 de 59 muestras de OSE incumplen parámetros para trihalometanos, una sustancia que puede tener efecto cancerígeno. Mientras eso ocurre, seguimos debatiendo de forma politizada sobre la inversión que se requiere para mejorar el tema. Y hablando como si el estado fuera garantía intachable de buen servicio.
El agro despega y ayuda
A pocos días del comienzo de una nueva Expo Prado, los números del sector agropecuario llenan de ilusión. Salimos de una zafra agrícola que rompió récords, y el precio del ganado y de otros productos estimula a la inversión. Nuevamente, se puede percibir cómo el principal sector de la economía empuja al país al desarrollo. La gran cuestión en estos casos es qué puede hacer el estado para potenciar a partir del empuje del agro, el desarrollo general del país.