Tasas, inflación y el factor Medio Oriente: el análisis de riesgos del Copom en su última minuta

El Comité de Política Monetaria del Banco Central decidió mantener la tasa de interés de referencia en 5,75%, aunque se mantiene atento a la evolución del conflicto internacional.

Reunión Copom en el Banco Central, el 1o. de julio de 2026.
Reunión Copom en el Banco Central, el 1o. de julio de 2026.
BCU.

El Comité de Política Monetaria (Copom) del Banco Central (BCU) publicó la minuta de la reunión que realizó la semana pasada, en la que decidió mantener la tasa de interés de referencia, es decir "el precio del dinero", en 5,75%, mientras que permanecerá atento a la evolución del acuerdo en Medio Oriente, de la inflación subyacente y de las expectativas de operadores primarios y analistas.

De acuerdo a la minuta, el Comité valoró “el mantenimiento del anclaje de las expectativas de inflación, la recuperación de la actividad en el primer trimestre y la moderación de las presiones inflacionarias asociada a la reversión del shock energético internacional”.

“Asimismo, destacó que la instancia de política monetaria se mantiene expansiva, en un contexto de expectativas alineadas con el objetivo del Banco Central y sin efectos de segunda vuelta derivados del shock de oferta”, agrega.

La decisión de mantener la Tasa de Política Monetaria (TPM), tiene como objetivo asegurar las condiciones para que la inflación converja hacia el objetivo de 4,5% anual, establecido por el BCU.

Por otra parte, el Comité consideró que el balance de riesgos es equilibrado en el Horizonte de Política Monetaria (HPM).

Respecto al análisis económico realizado en el ámbito local, la inflación se ubicó en mayo en 3,77% interanual, registrando un incremento respecto de los meses anteriores. “Este comportamiento respondió principalmente a la evolución de algunos precios administrados, en particular los vinculados a la energía, que recogieron el shock de oferta global; en ese sentido, el aumento de las tarifas de Ancap (12,6% interanual) explica buena parte del repunte”, señala la minuta.

Guillermo Tolosa, presidente del BCU
EL PAIS: Guillermo Tolosa, presidente del BCU.
Foto: Darwin Borrelli / El País.

“Por su parte, la inflación subyacente mostró un moderado aumento, ubicándose en 3,6%, sin evidencia de efectos significativos de segunda vuelta, con los transables acelerándose hasta 1,6% ante el aumento de los no transables estables en 5,8%, en el entorno del techo del rango de tolerancia”, agrega.

En tanto, señala que las expectativas de inflación en el horizonte de política permanecen ancladas, donde los analistas se mantienen en 4,5% por sexto mes consecutivo, mientras que los operadores primarios revisaron su proyección hasta 4,67%, con un leve sesgo al alza, y los empresarios permanecen estables en 5%. En promedio, las distintas mediciones se ubican en torno al objetivo de inflación del BCU.

A su vez, la actividad económica creció 0,8% desestacionalizado en el primer trimestre, en línea con lo proyectado e impulsada por el consumo privado. “Para el segundo trimestre se espera un menor crecimiento, por el impacto rezagado de la sequía sobre la zafra agrícola, retomando su trayectoria en el tercer trimestre. El mercado de trabajo continuó mostrando una evolución favorable en el inicio de 2026, aunque a un ritmo más moderado. La brecha de producto se mantiene levemente negativa”, agrega.

Asimismo, las condiciones monetarias y financieras evolucionaron en línea con la instancia expansiva de la política monetaria.

“El Comité evaluó que la política monetaria mantiene una posición consistente con la convergencia de la inflación hacia la meta, apoyada en tres elementos: una inflación que se ubica dentro del rango de tolerancia —aunque todavía por debajo del objetivo puntual, pero acercándose desde abajo—; expectativas a 24 meses mayoritariamente ancladas; y una instancia de política que permanece expansiva. En un escenario de moderación del crecimiento, esta orientación opera, además, con un sesgo contracíclico”, afirma la minuta.

Banco Central del Uruguay
Banco Central del Uruguay.
Foto: Archivo El País

En tanto, “destacó positivamente la tracción que está teniendo la política monetaria, evidenciada en la transmisión de la TPM tanto a las tasas de crédito empresarial como a las de consumo”.

Por otra parte, entre los riesgos al alza, identificó el riesgo de la evolución del conflicto internacional y los efectos climáticos derivados de El Niño y su potencial impacto sobre los precios de frutas y verduras.

En tanto, entre los riesgos a la baja, destacó un escenario de mayor debilidad del dólar a nivel global y una mayor desaceleración de los precios de los commodities.

Por otro lado, al analizar el escenario internacional, el principal cambio respecto a la reunión anterior del Copom fue la moderación del conflicto en Medio Oriente.

“Luego de varios meses de elevada volatilidad en los mercados energéticos, la menor probabilidad de una interrupción en la oferta global de petróleo se reflejó en una corrección a la baja de sus precios”,destaca la minuta.

“No obstante, el Comité señaló que persiste incertidumbre sobre la evolución de las negociaciones posteriores al acuerdo”, agrega.

Asimismo, las perspectivas para el nivel de actividad global se mantienen relativamente estables respecto al Copom anterior.

“Pese al reciente alivio geopolítico, la inflación de las principales economías todavía refleja el impacto del shock energético, lo que retrasa las expectativas de recortes de tasas”, sostiene.

“En la región, tanto Brasil como Argentina mostraron una aceleración de la actividad en el primer trimestre. En Brasil, la inflación volvió a acelerarse y las expectativas se ajustaron al alza, en un contexto en que el Banco Central de Brasil redujo la tasa Selic, aunque a un ritmo más gradual de lo previsto. En Argentina, la inflación se desaceleró en mayo hasta 2,1% mensual, en un contexto de mayor estabilidad cambiaria y acumulación de reservas por parte del Banco Central”, señala la minuta.

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