Uruguay amaneció con la noticia de que el Parlamento Europeo paralizó el acuerdo Mercosur-UE y lo enviará al Tribunal de Justicia de la Unión Europea para que revise si el mismo es compatible con los tratados de ese bloque. Eso podría significar “un parate” de entre uno o dos años. Es decir, un “balde de agua fría” para el Mercosur, especialmente para Uruguay.
El País conversó con Cancillería uruguay, fuentes vinculadas a la UE y analistas al respecto.
El ministro de Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin, dijo en rueda de prensa en Cancillería hoy al mediodía: “Todavía no hemos podido hablar con las autoridades de la Unión Europea, que son nuestras contrapartes. Lo que nosotros tenemos en este momento es la lectura de los hechos, de lo que ha pasado esta mañana con la votación en el parlamento (europeo), que básicamente lo que plantea, no es ni la congelación ni la liquidación del acuerdo que se firmó el día sábado, sino que lo que se solicitó, por mayoría de apenas diez votos en un parlamento de más de 700 miembros, al Tribunal de Justicia europeo, es que haga un parecer acerca de la validez de un acuerdo de este tipo”.
El ministro señaló que se trató de una “votación transversal”, o sea, “de todos los partidos políticos, tanto de izquierda como de derecha”. Esto muestra, a su entender, cuán compleja está la sociedad europea en el tratamiento de estos temas en este momento.
Lubetkin aclaró que Uruguay sabía de la votación en la UE, pero esperaba que el resultado fuera a favor del acuerdo. “Hay diferentes movimientos, sobre todo de actores que estaban contra este acuerdo (…), por eso firmamos el día sábado. Nosotros teníamos la información hace algunos días de que la tendencia iba mal, pero bueno, teníamos la confianza de que se iba a ir recuperando. Efectivamente, la diferencia fue de diez votos, por tanto, efectivamente, la información no estaba mal”, atajó.
La estrategia de Uruguay será, según mencionó, seguir impulsando el acuerdo, firmar de este lado con los socios del Mercosur cuanto antes y tener todo listo para cuando llegue el momento.
Fuentes vinculadas a la Unión Europea afirmaron a El País que "hubo un error de cálculo" en la propia UE y que hay pugnas internas complejas en ese bloque. Incluso algunos líderes europeos están en contra de iniciativas de Úrsula von del Leyen en este momento (gran defensora del acuerdo UE-Mercosur), lo que perjudicaría, indirectamente, al Mercosur.
Pugnas internas de liderazgos en la UE estarían complicando mucho el panorama, lo que genere dudas por parte de los expertos en el tema, sobre el desenlace final.
Sobre la posibilidad de que el acuerdo se ponga en vigor en forma provisoria, es decir, antes del pronunciamiento del Tribunal de la Unión Europea, el ministro de RR.EE. respondió que “la Unión Europea tiene demasiados mecanismos que a veces se nos escapa a nosotros para ver qué es lo que puede pasar”.
“Nosotros tenemos pocas dudas que finalmente el Tribunal de Justicia ratifique lo que se firmó el sábado”, apuntó Lubetkiln.
Consultado por El País, si esta situación de postergación del acuerdo UE-Mercosur, que podría llevar uno o dos años, hará que Uruguay acelere posibles nuevos pactos con otras partes del mundo, dijo que “eso ya se viene haciendo”, y que no se acelerarán acuerdos por ejemplo con el sudeste asiático u otros destinos por lo sucedido con la UE, pero que sí la política comercial es fomentar más acuerdos en general.
El País entrevistó al internacionalista Ignacio Bartesaghi, quien señaló que "lo sucedido es un golpe a la credibilidad del proceso (...). Ya no hay garantías de que se vote a favor en un par de años, aunque el Tribunal de Justicia de la UE se pronuncie a favor.
"Uruguay tiene mirar más a otros mercados, porque las puertas no están más abiertas con claridad con la UE como se pensaba", agregó.
Cabe agregar que en Brasil habrá elecciones generales este año, lo que también podría cambiar el panorama del Mercosur próximamente.