Un grupo de empresarios argentinos radicados en Uruguay desde hace más de una década, entre los que está un hermano del expresidente argentino Mauricio Macri, impulsa en Manantiales un proyecto inmobiliario de infraestructura deportiva y bienestar de lujo que prevé una inversión de US$ 42,5 millones y que tendrá como principales componentes un campo de golf de 27 hoyos y un Sport & Wellness Center de 3.000 metros cuadrados cubiertos.
El desarrollo, denominado Manantiales Golf y llevado adelante por Manantiales Golf SAD, estará ubicado sobre la Ruta 104, frente al Museo de Arte Contemporáneo Atchugarry, y apunta a posicionar al corredor comprendido entre Manantiales y José Ignacio como un polo vinculado al deporte, el turismo y el bienestar.
Los inversores del proyecto son los argentinos Gianfranco Macri (hermano del expresidente argentino), Pablo Rubio y Mariano de Llano, quienes mantuvieron una reunión de trabajo en Torre Ejecutiva con el presidente de la República, Yamandú Orsi, y el intendente de Maldonado, Miguel Abella para manifestarles el alcance del proyecto, tal como había informado El País el pasado lunes.
Durante ese encuentro, los desarrollistas confirmaron su intención de comenzar los trabajos de inversión y obra durante este mismo año, en un proyecto que, de acuerdo con la planificación presentada, demandará tres años hasta su finalización.
El grueso de los recursos estará destinado al campo de golf y al Club House. De los US$ 42,5 millones previstos exclusivamente para infraestructura deportiva —sin contar otros componentes inmobiliarios o de desarrollo—, US$ 30,3 millones corresponderán al campo de golf y al Club House, mientras que otros US$ 12,2 millones serán destinados al Sport & Wellness Center.
El complejo deportivo ocupará casi 100 hectáreas y la configuración fue diseñada para que el club pueda operar durante todo el año, recibir torneos y eventos sin desplazar a sus socios y realizar trabajos de mantenimiento sin necesidad de cerrar completamente el campo.
El diseño del campo estuvo a cargo de Randall Thompson y Kelly Blake Moran, de American Golf Design, mientras que el master planning corresponde a C. Stuart Moore y la arquitectura a Martín Gómez Pustilnick. El mantenimiento agronómico estará en manos del mismo equipo que llevó adelante el Buenos Aires Golf Club.
Como antecedente, Macri mencionó el Buenos Aires Golf Club, un proyecto que desarrolló en Argentina y que, según señaló, "fue elegido en varias oportunidades como la mejor cancha de golf del país y, en alguna ocasión, de Sudamérica". También recordó que "fue sede de importantes torneos, entre ellos la Copa del Mundo de Golf de 2000, ganada por Tiger Woods".
El intendente de Maldonado, Miguel Abella, sostuvo que el emprendimiento sería "algo muy novedoso" para el departamento. Destacó que "Maldonado ya cuenta con cuatro canchas de golf" y consideró que la nueva inversión "permitirá continuar apostando a un turismo durante todo el año y atraer un turismo distinto".
“Para que vengan hay que tener las canchas y hay que apostar a un turismo distinto” agregó el intendente a la salida de la reunión.
Un proyecto entre Manantiales y José Ignacio
La ubicación del emprendimiento constituye uno de los puntos centrales de la propuesta, ya que el complejo estará a unos 12 kilómetros de José Ignacio y a 18 kilómetros de Punta del Este.
En ese marco, uno de los objetivos planteados por los desarrolladores es que la actividad del complejo no quede concentrada únicamente en los meses de verano.
El campo de golf ocupará casi 100 hectáreas y contará con 27 hoyos distribuidos en tres circuitos de nueve, una configuración especialmente diseñada para permitir que el club opere durante todo el año, pueda recibir torneos y eventos sin desplazar a sus socios y pueda realizar tareas de mantenimiento sin necesidad de cerrar completamente la cancha.
Las proyecciones manejadas por el proyecto estiman unas 8.200 rondas de golf de visitantes por año. De ese total, unas 2.100 rondas se producirían entre abril y noviembre, los ocho meses que el informe identifica como el período en el que Maldonado enfrenta su mayor desafío de estacionalidad.
A partir de esa actividad, el desarrollo calcula que podría generarse aproximadamente US$ 1,5 millones anuales de gasto turístico adicional fuera del club, distribuido entre alojamiento, gastronomía, transporte y comercio.
De esta forma, los impulsores apuntan a crear una infraestructura cuya actividad no dependa exclusivamente de la temporada alta y que contribuya a extender el movimiento turístico durante el resto del año.
Un centro deportivo de 3.000 metros cuadrados
El golf será uno de los pilares del proyecto, pero no el único. El segundo gran componente será un Sport & Wellness Center de 3.000 metros cuadrados cubiertos, concebido como un club deportivo independiente del campo de golf y con funcionamiento durante los 12 meses del año.
El centro tendrá un gimnasio de más de 1.000 metros cuadrados, piscina climatizada, spa, hammam, espacios dedicados al wellness, coworking y un kids club.
La propuesta incorporará además servicios de fisioterapia, readaptación deportiva, nutrición y evaluación funcional.
A la infraestructura cubierta se agregarán distintas instalaciones exteriores, entre ellas canchas de tenis, pádel y fútbol, además de un driving range techado.
El objetivo es alcanzar una comunidad de hasta 1.500 socios, con distintas categorías para adultos, jóvenes, niños, seniors y empresas.
Hasta 320 empleos directos durante la obra
En la etapa de obra se estima un pico de aproximadamente 320 puestos de trabajo directos, mientras que el acumulado durante todo el proceso constructivo alcanzaría unos 785 puestos.
Una vez que el complejo se encuentre operativo, se proyecta la creación de 100 puestos directos permanentes. A estos se sumarían aproximadamente 28 empleos vinculados a la gastronomía y hasta 36 puestos de carácter zafral durante la temporada alta.
Los desarrolladores destacan que buena parte de esos puestos serán permanentes y técnicamente especializados, especialmente en áreas como greenkeeping, agronomía, deporte, wellness y gestión de instalaciones.
También se estiman alrededor de 190 puestos indirectos asociados a proveedores, servicios y logística.
Tres escuelas gratuitas
Manantiales Golf plantea crear tres escuelas permanentes, gratuitas y abiertas a jóvenes de Maldonado: una Escuela de Golf, una Escuela de Caddies y una Escuela de Greenkeeping.
El objetivo es que quienes egresen de estos programas puedan trabajar tanto en Manantiales como en otros clubes del país.
Para el funcionamiento de estas iniciativas educativas se prevé un costo de aproximadamente US$ 85.000 anuales, incluido dentro de la operación del campo.
Etapas diferentes en tres años
Como se mencionó anteriormente, la ejecución completa del proyecto está programada a lo largo de tres años, pero estará dividida en diferentes etapas.
Durante el primer año se realizarán los grandes movimientos de suelo y se avanzará con la infraestructura y los sistemas de riego.
En el segundo año comenzará el proceso de siembra y grow-in del campo y se prevé habilitar los primeros nueve hoyos. Paralelamente continuarán las obras del Club House y del Sport Center.
Finalmente, durante el tercer año se completarían los 27 hoyos, las canchas exteriores y la entrega final del complejo.
El manejo del agua
La gestión del agua constituye otro de los componentes centrales de la planificación del emprendimiento.
El proyecto prevé la construcción de lagos internos que serán alimentados mediante captación de agua de lluvia y escorrentía, sin utilizar agua potable proveniente de la red pública para el riego del campo.
También está previsto implementar un sistema cerrado de riego que permita recuperar y reutilizar el agua.
A esa infraestructura se incorporará tecnología de telemetría, sensores para medir la humedad del suelo y programación diferenciada del riego por sectores.
Además, el proyecto utilizará especies de césped que requieren menor cantidad de agua y presentan tolerancia a la salinidad, entre ellas bermuda y paspalum.
El desarrollo incorpora asimismo una propuesta de forestación con especies nativas y la creación de corredores biológicos entre los tres circuitos de nueve hoyos.
Las zonas de rough y los márgenes de los lagos serán gestionados como espacios de hábitat.
Una vez en funcionamiento, el proyecto prevé postularse para obtener una certificación ambiental internacional, entre las que se mencionan GEO Foundation o Audubon International.