Lo que puede pasar con el acuerdo Mercosur-UE, su postergación, la estrategia de Uruguay y otras voces

Parlamento Europeo llevará el pacto a la justicia, con lo que se tranca su avance por bastante tiempo y puesta en vigor. Cancillería reconoció el “tropiezo”. El País entrevistó a expertos al respecto.

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Canciller de Uruguay, Mario Lubetkin.
Ignacio Sánchez, El País.

Uruguay celebró la firma del acuerdo Mercosur-Unión Europea (UE)en Paraguay el pasado sábado en forma prematura, porque solo cuatro días después —este miércoles— todo pareció desmoronarse, cuando el Parlamento Europeo paralizó el pacto y anunció que lo enviará al Tribunal de Justicia de la UE para que éste revise si el mismo es compatible con los tratados de ese bloque.

Ese proceso podría significar “un parate” de entre uno o dos años. En otras palabras, la noticia es un “balde de agua fría” para el Mercosur, especialmente para Uruguay que es el país que, de todos, más necesita abrirse al mundo.

El canciller Mario Lubetkin intentó tranquilizar los ánimos y se mostró relativamente optimista, en rueda de prensa ayer: “No es una congelación ni una liquidación (del acuerdo Mercosur-UE), es una postergación”, dijo, no sin reconocer que hubo “un tropiezo”. (Ver pág. A3)

Lubetkin agregó que espera que el Tribunal de Justicia de la UE falle “absolutamente a favor” del acuerdo. Así lo expresaron también fuentes vinculadas a la UE consultadas por El País que pidieron no ser citadas, aunque advirtieron que el panorama podría complicarse por lo siguiente: aun cuando el Tribunal dictamine a favor del acuerdo, se requerirá otra votación en la UE (en uno o dos años) y no hay garantías de que se vote a favor; y además, el Mercosur también sufrirá cambios. En esa línea, basta recordar que habrá elecciones generales en Brasil este año, y —al decir de la fuente consultada— “Milei es un poco errático y no se sabe qué dirá más adelante”.

El presidente Yamandú Orsi y el canciller Mario Lubetkin.
El presidente Yamandú Orsi y el canciller Mario Lubetkin.
Foto: AFP.

¿Qué pasará de ahora en más? Según supo El País, la presidenta de la Comisión Europea (CE), Ursula von der Leyen, solicitará al Tribunal de Justicia comunitario que apresure lo más posible la revisión del acuerdo, aunque este es un órgano independiente y la petición, entonces, tendrá peso relativo. El equipo de la presidenta de la CE también está buscando artículos o cláusulas para destrancar la situación.

Lubetkin fue por esa línea al decir ayer que “la Unión Europea tiene demasiados mecanismos que a veces se nos escapa a nosotros para ver qué es lo que puede pasar”. Esta declaración la hizo ante una consulta sobre si veía viable que la UE ponga en vigor el acuerdo provisoriamente, lo que a esta altura es bastante improbable.

Por otro lado, lo que viene es que los países y parlamentarios europeos que están en contra del acuerdo —y que jugaron esta “carta de dilación” al recurrir al Tribunal— buscarán elementos para sumar más adeptos a su posición durante este impasse. Otro tanto harán los países y parlamentarios pro Mercosur, con lo que se abrirán nuevos lobbies de un lado otro.

El País consultó al excanciller Nicolás Albertoni, quien expresó que “lo ocurrido muestra el enorme desafío de estos procesos, incluso después de firmados. Y demuestra que hay que duplicar la energía para promocionar el acuerdo en ambos márgenes del Atlántico”. Al igual que Lubetkin, Albertoni recordó los casos de Canadá y Singapur, que también pasaron por el Tribunal de Justicia de la UE y terminaron por resolverse a su favor.

“Esos antecedentes no son alentadores, porque llevaron mucho tiempo —el de Canadá no tanto, pero el de Singapur llevó 18 meses que terminaron siendo dos años—, pero fueron favorables al final”, afirmó. “La noticia es compleja, pero no hay que bajar los brazos”, fue su mensaje.

Miradas a otros lados

La estrategia de Uruguay será, según aclaró Lubetkin, seguir impulsando el acuerdo Mercosur-UE, ser “positivos” y tratar de tener todo listo con los socios del Mercosur para “cuando llegue el momento”.

Consultado por El País sobre si Uruguay tratará de acelerar acuerdos con otras zonas del mundo, Lubetkin respondió que “eso ya se viene haciendo”. En esa línea, enumeró la cantidad de posibles acuerdos y pasos que está dando Uruguay en materia de apertura comercial, como el Cptpp (Acuerdo Transpacífico) y la visita oficial a China que él mismo liderará, junto al presidente Yamandú Orsi, el próximo febrero.

Para Albertoni, este “parate” en la UE lleva a reafirmar la importancia de tener agendas diversificadas y activar herramientas existentes para una mejor inserción “bilateral, multilateral y de otro tipo”, dijo.

“Esto podría ser la muerte del acuerdo Mercosur-UE, al borde del precipicio”, opinó para El País Ignacio Bartesaghi, director de la Negocios Internacionales de la Universidad Católica (UCU), al sopesar los riesgos que se activarán. “La verdadera salida de Uruguay es hacia el Asia-Pacífico. El acuerdo con la UE es muy importante, pero, luego de la efervescencia de la firma del sábado, uno piensa que garantizaba sobre todo la exportación de carne, pero está China”, apuntó.

Para Bartesaghi, un mayor acercamiento de Uruguay a China y, eventualmente, un planteo de un tratado de libre comercio (TLC) con la potencia asiática, sería oportuna actualmente. A su entender, un avance en ese sentido no sería motivo de represalia por parte de EE.UU. en la medida en que la administración Trump está más pendiente de las alineaciones que se pueden dar en materia de defensa e infraestructura energética, pero no tanto a nivel comercial.

José Antonio Licandro, desde el ángulo económico, afirmó a El País que “es más estratégico el Cptpp, porque son economías más complementarias y más dinámicas que la europea”.

Descartan aplicación provisional del acuerdo

El Parlamento Europeo no puede ratificar el pacto hasta que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la UE, pero legalmente, la Comisión Europea (CE) no tiene la obligación de esperar a la Eurocámara y podría empezar a aplicarlo de forma provisional.

El requisito para su implementación es que alguno de los países de Mercosur lo ratifique, lo que aún no ha ocurrido, pero afirman que lo harán. Sin embargo, dadas las divergencias políticas entre los países de la UE, la Comisión Europea prefiere esperar, según trascendió.

Moción de censura contra la principal impulsora del acuerdo

El Parlamento Europeo debatió el pasado lunes, en Estrasburgo, una moción de censura impulsada por Patriots —el grupo en el que está integrado la ultraderecha española Vox—, contra la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, por la firma del acuerdo con el Mercosur.

Los ataques políticos contra la líder europea, quien es gran impulsora del acuerdo Mercosur-UE, no son una buena señal para Uruguay y sus socios de este lado del Atlántico. Nótese que de un tiempo a esta parte, la oposición al acuerdo Mercosur-UE en el bloque europeo va más allá de asuntos específicos sobre el texto del mismo.

Comenzó con la oposición de productores agropecuarios de Francia, y se sumó Austria, Polonia, Irlanda y Hungría, motivados por el temor a una “competencia desleal” de los productos del Mercosur (carne, azúcar, lácteos) en sus mercados, los que podrían no cumplir, según decían, con los estándares ambientales de la UE. Pero luego se agregaron otras objeciones más políticas que técnicas, incluyendo pugnas de liderazgos dentro de la propia UE.

El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa (izq.), y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, conversan durante la ceremonia de firma del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, en el Gran Teatro José Asunción Flores del Banco Central de Paraguay, en Asunción, el 17 de enero de 2026.
Bruselas. La Unión Europea (UE) se reunió de urgencia ayer para tomar posición conjunta ante las amenazas de aranceles de Trump.
Foto: AFP fotos

El asunto ha ido tomando matices y ya no se trata tanto de países que se oponen, sino también de partidos políticos y hasta de parlamentarios que han votado en contra (es decir, votaron no representando a sus países, sino desde sus posiciones individuales).

Los ánimos están caldeados en Europa, ante la invasión de Rusia a Ucrania que amenaza a otros países del bloque, los desembolsos que han tenido que realizar para apoyar militarmente al presidente Zelenski, las tensiones con la administración Trump que le ha impuesto aranceles y podría decretar otras medidas por el asunto de Groenlandia.

Lo cierto es que, en medio de estas tormentas, Europa se ha debilitado, y acercarse más al Mercosur le sería importante desde el punto de vista geopolítico, pero no ha llegado a consensos. Al decir de Bartesaghi: “Hoy, la credibilidad de la UE está muy entredicho”.

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