La actividad económica nacional tuvo un crecimiento débil en febrero de 2026 de 0,1%, en relación al mismo mes de 2025, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE), publicado ayer por el Banco Central (BCU).
El IMAE registró una variación desestacionalizada (es decir, sin las fluctuaciones periódicas) de 0,1% ese mes y una tendencia ciclo positiva también de 0,1%, según informó el BCU.
Esto significa que la economía uruguaya está prácticamente estancada, en medio de un entorno internacional complicado e incierto.
El crecimiento interanual que registra el IMAE en el pasado febrero, entonces, está muy por debajo de la tasa del potencial de Uruguay, que históricamente se ubica en el orden del 1% o 2% como promedio.
El economista Aldo Lema, socio Vixion Consultores, publicó en su cuenta de X (exTwitter) a un artículo suyo de 2025 que señala que en Uruguay “terminó por internalizarse la magnitud de la desaceleración experimentada por la actividad desde mayo de 2025”.
A su entender, "el deterioro general de la economía seguirá impactando negativamente en la evaluación ciudadana del gobierno, el capital político del presidente Yamandú Orsi y la agenda de política económica y reformas".
Por su parte, el gobierno ha señalado que los factores externos mundiales actúan en contra del crecimiento del país y acentúan su estancamiento.
El Indicador Mensual de Actividad Económica (IMAE) es un indicador sintético que resume la actividad de las distintas ramas de la economía en un determinado mes y que adelanta lo que puede suceder con el Producto Interno Bruto (PIB).