La inversión extranjera en el negocio inmobiliario uruguayo, muestra señales de mayor prudencia y cautela. Desarrolladores consultados por El País señalaron que existe una mayor demora en la toma de decisiones, proyectos que se analizan con más detenimiento y, en algunos casos, capitales que empiezan a mirar con mayor interés otros destinos de la región como Paraguay.
Los factores detrás de esa prudencia son varios: desde el contexto global y regional hasta los costos locales, la burocracia estatal, la rentabilidad esperada y las señales tributarias del nuevo gobierno. Mientras algunos empresarios ven un fenómeno coyuntural y global, otros advierten que Uruguay puede perder atractivo frente a países que hoy compiten agresivamente por captar inversiones.
Desvío de inversores hacia Paraguay
Para Mauricio La Buonora, director de La Buonora Desarrollos, el escenario actual muestra señales de alerta en relación al posicionamiento de Uruguay frente a otros países de la región. El empresario sostuvo que muchos inversores extranjeros, particularmente brasileños, comenzaron a redireccionar su interés hacia Paraguay.
Según explicó, Uruguay había logrado captar de manera natural capitales brasileños interesados en invertir en desarrollos inmobiliarios, pero entiende que ese proceso comenzó a frenarse por cambios tributarios y por señales que, a su juicio, dejaron de ser favorables para los inversores.
“Uruguay no había tenido que hacer nada para que los brasileños vinieran y naturalmente esa venida que se estaba dando para nosotros, de alguna manera, la estamos echando y mandando para Paraguay”, enfatizó.
La Buonora señaló que Paraguay hoy aparece como un mercado “proinversor y pronegocio”, con impuestos más bajos y un gobierno que, según indicó, “sale a buscar” inversiones extranjeras.
“Paraguay está estimulando (los negocios) y el gobierno apoya cualquier inversión. Nosotros (en Uruguay), a mi entender, todo lo contrario”, sostuvo.
En ese sentido, cuestionó que Uruguay continúe apoyándose en atributos tradicionales como la estabilidad o la seguridad jurídica. “Está lleno de países que también te dan eso”, afirmó, y agregó que actualmente los inversores evalúan otros factores vinculados a costos, presión tributaria y condiciones de rentabilidad.
“Si vos ponés a Uruguay y Paraguay en iguales condiciones para invertir, no tengo dudas de que el 90% elige Uruguay. Ahora, si el país cree que por ser Uruguay la gente va igual a venir acá con desventajas frente a Paraguay, están equivocados”, remarcó.
Además, planteó críticas hacia posibles cambios vinculados a beneficios tributarios para inversiones a través del mercado de capitales y consideró que limitar incentivos únicamente a sectores de innovación puede perjudicar a otras actividades, entre ellas la construcción.
Por su parte, Fabián Kopel, director de la desarrolladora Kopel Sánchez, sostuvo que el freno en algunas inversiones no responde exclusivamente a Uruguay sino a un contexto internacional más incierto y volátil.
“Lo que está pasando es que el mundo está revuelto y la gente está frenada en la toma de decisiones”, afirmó.
Kopel señaló que los inversores extranjeros siguen mostrando interés por comprar propiedades en Uruguay, tanto en Montevideo como en Punta del Este, especialmente como forma de diversificar patrimonio o adquirir una segunda residencia. Sin embargo, entiende que la cautela aparece cuando se trata de impulsar desarrollos inmobiliarios de mayor escala.
“A la hora de meterse a hacer un desarrollo inmobiliario, sí lo piensan un poquito más”, indicó.
Según explicó, la incertidumbre global vinculada a inflación, costos y perspectivas económicas lleva a muchos inversores a postergar definiciones. “Lo que hacen es dilatar el arranque de las obras o de las inversiones en términos generales”, señaló.
En paralelo, también reconoció problemas internos vinculados a la burocracia y a los tiempos de aprobación de proyectos. “Nos cansamos literalmente de esperar”, afirmó.
Kopel sostuvo que, más allá de la voluntad política, existen trabas administrativas y técnicas que terminan demorando desarrollos inmobiliarios. “Se libera en un lado y se tranca en otro”, resumió, aludiendo a procesos en intendencias, organismos técnicos y habilitaciones.
A nivel regional, el empresario mencionó distintos escenarios: un mercado chileno enlentecido, Paraguay dinámico, una Argentina que aún no logra reactivar plenamente el sector y un Miami con costos muy elevados.
En tanto, Marcelo Guillermo, director de la desarrolladora Tanco, señaló que no perciben una retirada de inversores extranjeros, aunque sí un comportamiento más selectivo.
“Contrariamente a lo que se escucha, no hemos tenido mucha compra de personas particulares extranjeras”, indicó el ejecutivo, aunque aclaró que sí mantienen conversaciones con empresas del exterior interesadas en desarrollar proyectos en Uruguay.
Según explicó, esos inversores siguen valorando atributos clásicos del país como la estabilidad y la previsibilidad jurídica y económica. “Uruguay es como un refugio”, afirmó.
Españoles y argentinos en la mira
Guillermo comentó que actualmente mantienen conversaciones con grupos inversores de España y también con empresarios argentinos, quienes continúan viendo atractivo en el mercado uruguayo pese a los mayores costos relativos frente a la región.
El ejecutivo consideró que el mercado local todavía muestra dinamismo en zonas como Tres Cruces, Cordón, Centro y Avenida Italia, aunque advirtió sobre el impacto del aumento en los precios de los terrenos.
“La gente está empezando a subirse a expectativas muy altas con los terrenos”, sostuvo, y alertó que eso puede terminar enfriando parte del negocio si los valores dejan de ser compatibles con la rentabilidad de los proyectos.
Aun así, afirmó que la demanda continúa respondiendo cuando los desarrollos mantienen precios competitivos y productos alineados con las necesidades del mercado.
La situación en el este
En relación al este del país, Javier Sena, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria de Maldonado/Punta del Este, aseguró que la inversión mantiene una dinámica estable, aunque comienzan a surgir factores que generan preocupación entre actores del sector. El (mal llamado) "atraso cambiario", el aumento de costos internos y la incertidumbre vinculada a eventuales cambios impositivos aparecen hoy como algunas de las principales alertas para quienes evalúan invertir en la zona.
“El dólar sigue estancado y sigue metiéndole presión al que va a invertir”, indicó Sena. Según explicó, el tipo de cambio bajo encarece los costos para quienes ingresan capitales desde el exterior, ya que deben convertir dólares para afrontar pagos locales vinculados a salarios o insumos.
A eso se suma, dijo, el incremento del costo país. “El costo interno está subiendo constantemente y eso no es bueno para el que va a invertir ni para los que estamos acá”, sostuvo.
Otro de los temas abordados por Sena fue la compra del Enjoy Punta del Este por el grupo brasileño JHSF.
Sena recordó que hasta ahora el complejo mantenía inversiones principalmente asociadas al mantenimiento, pero consideró que los eventuales desembolsos adicionales podrían tener un efecto expansivo sobre la actividad en todo el departamento y puntualmente en Punta del Este.
Además, valoró la posibilidad de que nuevos actores impulsen áreas vinculadas al entretenimiento, hotelería y juego, segmentos que —según planteó— podrían dinamizar aún más la actividad económica local.
Consultado específicamente sobre el apetito de inversores argentinos en Maldonado, el vicepresidente de la cámara señaló que el interés permanece, aunque sujeto a determinadas condiciones macroeconómicas.
Entre ellas volvió a mencionar la necesidad de evitar un mayor atraso cambiario, nuevos tributos y aumentos persistentes en los costos internos.
-
Monoambientes en la mira: el proyecto de ley que en el sector inmobiliario ven como "un disparate" y "un tiro en el pie"
Promotores privados de la construcción reclaman al gobierno por trámites lentos y obstáculos: "El inversor se aburre de esperar"
Invertir en vivienda para alquilar: ¿qué rentabilidad deja hoy y qué miran los inversores en Uruguay?