Inteligencia artificial, reducción de residuos y transición verde: los nuevos motores del sector privado

La sostenibilidad abre nuevas oportunidades de inversión y negocios, mientras la inteligencia artificial plantea desafíos para las empresas, el empleo y el desarrollo económico de la región.

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Autoridades durante el evento Foro de Líderes de Pacto Global. Foto: Leonardo Mainé.

La sostenibilidad como motor de crecimiento económico, las oportunidades de inversión vinculadas a la transición energética, el desarrollo de nuevos negocios y la necesidad de fortalecer la cooperación internacional fueron algunos de los principales temas abordados durante el Foro de Líderes de Pacto Global de América Latina y el Caribe, celebrado en Uruguay. El encuentro reunió a representantes del sector público, organismos internacionales y empresas para analizar los desafíos ambientales de la región y avanzar hacia soluciones concretas que permitan combinar rentabilidad económica con desarrollo sostenible.

Entre los participantes estuvieron el ministro de Ambiente, Edgardo Ortuño; el embajador de la Unión Europea en Uruguay, Petros Mavromichalis; el CEO de Motiva Brasil, Miguel Setas; y el coordinador residente de Naciones Unidas en Uruguay, Ernesto Fernández, entre otros, quienes expusieron sus perspectivas sobre las oportunidades y los desafíos que enfrenta América Latina y el Caribe.

Ortuño destacó que el desarrollo sostenible representa una oportunidad para impulsar el crecimiento económico, generar nuevas cadenas de valor y promover inversiones que contribuyan a enfrentar los desafíos ambientales.

“Hay en la apuesta al desarrollo sostenible enormes oportunidades económicas de crecimiento, de avance hacia el desarrollo, de desarrollo de nuevas pautas de consumo y también de nuevas pautas de producción”, afirmó. A su entender, este proceso abre espacios para desarrollar negocios sostenibles que contribuyan tanto a la rentabilidad empresarial como a la protección ambiental.

Ortuño advirtió sobre la dimensión de la triple crisis ambiental que atraviesa el planeta, caracterizada por la pérdida de biodiversidad, la contaminación y el cambio climático. En ese contexto, subrayó que resulta fundamental fortalecer la cooperación internacional y promover la participación del sector privado en la búsqueda de soluciones.

Señaló que los mercados internacionales demandan cada vez más información sobre la “trazabilidad ambiental” de los productos y las “condiciones naturales” en las que se desarrollan las actividades económicas.

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Edgardo Ortuño. Foto: Leonardo Mainé.

Como ejemplo, mencionó la transformación de la matriz energética uruguaya, que permitió movilizar más de US$ 7.000 millones en inversiones durante una década, destinados al desarrollo de fuentes como la energía eólica, solar y biomasa. Según indicó, Uruguay alcanzó niveles cercanos al 99% de abastecimiento eléctrico mediante fuentes renovables, lo que representa una plataforma para impulsar una segunda transición energética.

Entre las oportunidades de esta nueva etapa identificó la expansión de la movilidad eléctrica, el desarrollo de infraestructura de carga y la innovación vinculada al reciclaje y la reutilización de baterías.

También destacó el potencial económico de la gestión de residuos y la economía circular. En particular, mencionó el trabajo que desarrolla el Ministerio de Ambiente con las cámaras empresariales, el comercio y los supermercados para recuperar envases y transformarlos en materias primas destinadas a nuevos procesos industriales.

“Son ejemplos concretos donde una orientación de política pública puede, si se hace en forma articulada, dar origen a emprendimientos privados que tengan contribución al medio ambiente, pero que tengan resultado económico concreto, rentabilidad”, sostuvo.

Por su parte, Mavromichalis puso el foco en las oportunidades comerciales y de cooperación que ofrece el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea, especialmente para las empresas latinoamericanas interesadas en acceder al mercado europeo, integrado por aproximadamente 450 millones de consumidores.

El diplomático señaló que la parte comercial del acuerdo interino ya entró en vigor, aunque todavía quedan pendientes distintas instancias de ratificación. Entre ellas mencionó la aprobación del Parlamento Europeo, que espera que se concrete durante el próximo año, y los procedimientos correspondientes al acuerdo global.

Más allá de los aspectos estrictamente comerciales, Mavromichalis destacó que el entendimiento contempla posibilidades de cooperación en áreas vinculadas con el medio ambiente, la sostenibilidad y los derechos laborales.

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Petros Mavromichalis. Foto: Leonardo Mainé.

En relación con los primeros resultados, el embajador señaló que durante los primeros seis meses de vigencia del acuerdo las exportaciones uruguayas hacia Europa aumentaron 12%, mientras que las exportaciones europeas hacia Uruguay crecieron 6%.

“Los primeros pasos se han dado para aprovechar las oportunidades que ofrece el acuerdo”, afirmó.

De todas formas, consideró necesario profundizar la difusión de los beneficios del entendimiento, particularmente entre las empresas y los distintos actores económicos, para facilitar el aprovechamiento de las nuevas posibilidades comerciales.

En tanto, Setas planteó que la sostenibilidad debe formar parte de la estrategia económica de las empresas y demostrar resultados financieros concretos para conseguir el respaldo de los inversores.

En ese marco, mencionó que Motiva administra unos 5.000 kilómetros de autopistas en Brasil, además de operaciones ferroviarias y de transporte terrestre, y cuenta con una valoración bursátil cercana a US$ 5.000 millones.

Setas señaló que la compañía incorporó objetivos vinculados con la descarbonización, la transición hacia energías limpias y el desarrollo social, y sostuvo que “los inversores quieren tener evidencia de que sostenibilidad significa desarrollo y creación de valor”.

Además, mencionó un ejemplo de cómo las inversiones sostenibles pueden generar nuevas fuentes de ingresos. Sostuvo que Motiva aprovecha la capacidad eléctrica disponible durante la noche en sus instalaciones para ofrecer servicios de carga a ómnibus eléctricos de San Pablo.

El empresario también destacó la importancia de fortalecer las alianzas entre compañías y organismos públicos. Como ejemplo, mencionó una coalición para la descarbonización del transporte terrestre en Brasil, integrada por más de un centenar de empresas y entidades.

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Fernández, Setas, Ortuño y Mavromichalis. Foto: Leonardo Mainé.

Fernández, en tanto, advirtió sobre las dificultades que enfrenta actualmente la cooperación internacional debido a la reducción de los recursos destinados al desarrollo.

Según indicó, la asistencia oficial para el desarrollo disminuyó 23% entre 2024 y 2025, en un contexto de cuestionamientos al multilateralismo y mayores restricciones financieras.

Frente a este escenario, sostuvo que resulta necesario modificar el enfoque tradicional de cooperación y avanzar hacia mecanismos capaces de movilizar inversiones privadas destinadas a proyectos de desarrollo sostenible.

En ese sentido, explicó que Naciones Unidas busca desempeñar un papel catalizador de inversiones, promoviendo mecanismos mediante los cuales los recursos iniciales de cooperación permitan atraer capital privado hacia proyectos económicamente viables.

Como ejemplo, mencionó el Fondo de Innovación en Energías Renovables (REIF) de Uruguay, que utiliza recursos provenientes de un fondo de Naciones Unidas para movilizar financiamiento empresarial.

Por último, la directora de Asuntos Corporativos de Salus, Laura Kostachis, destacó la importancia de incorporar la sostenibilidad como parte de la estrategia empresarial y establecer mecanismos que permitan medir los avances ambientales. En ese sentido, recordó que en 2020 Salus se convirtió en la primera empresa de consumo masivo en Uruguay en obtener la certificación de Empresa B, mientras que en 2024 presentó su primer reporte de impacto y actualmente está lanzando el segundo. Según explicó, estas herramientas permiten identificar oportunidades de mejora, establecer objetivos concretos y comunicar con mayor transparencia los resultados de la compañía.

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Laura Kotsachis. Foto: Nahuel Amón.

Kostachis sostuvo que uno de los principales cambios fue integrar los criterios ambientales a las decisiones del negocio, mediante un equipo de trabajo que involucra distintas áreas de la empresa. “La sostenibilidad es transversal en la compañía y es estrategia”, afirmó. Actualmente, explicó, aspectos como la huella de carbono y los materiales utilizados son considerados al evaluar nuevos proyectos y envases.

Por otra parte, destacó el trabajo de conservación y educación ambiental que desarrolla Salus en su reserva natural, donde existen más de 1.000 especies, de las cuales 55 son prioritarias para la conservación.

El evento también contó con un panel compuesto por Gabriel Cimas, presidente de Pacto Global Red Uruguay; Ana Paula Carracedo, presidenta de Pacto Global Red Brasil; Patricia Malanti, presidenta de Pacto Gloabl Red Argentina y Fernando Nava, presidente de Pacto Global Red México, en donde dialogaron y debatieron sobre el compromiso de sostenibilidad en las empresas, nuevas prácticas relacionadas al rubro y a comunicar su valor dentro y fuera de las empresas para obtener mejores resultados en conjunto.

Impacto de la IA en sostenibilidad y empleo

La inteligencia artificial y su impacto en la sostenibilidad, la eficiencia empresarial y el futuro del empleo fueron otros de los temas abordados durante el Foro de Líderes de Pacto Global de América Latina y el Caribe. El director de Asuntos Corporativos y Sostenibilidad de LATAM Airlines, Juan Toha, destacó que la inteligencia artificial permite mejorar la eficiencia operativa de las aerolíneas, reducir costos y avanzar en los objetivos ambientales. En ese sentido, sostuvo que la tecnología constituye una herramienta para fortalecer las actividades de la compañía y ampliar la accesibilidad al transporte aéreo.

“Detrás de la aviación hay una actividad que habilita derechos esenciales de las personas”, afirmó, al señalar que la conectividad facilita el acceso a servicios de salud, educación y oportunidades económicas.

El ejecutivo explicó que LATAM utiliza inteligencia artificial para optimizar la carga de los aviones, el consumo de combustible y los parámetros de navegación, con el objetivo de reducir emisiones. También mencionó su aplicación en la gestión ambiental, donde permite identificar posibles incumplimientos entre las aproximadamente 19.000 normas que debe observar la compañía.

En materia de economía circular, destacó que la tecnología permite ajustar la cantidad de alimentos transportados según los patrones de consumo de los pasajeros, reduciendo desperdicios. La aerolínea, agregó, tiene como objetivo disminuir 75% los residuos enviados a rellenos sanitarios hacia fines de 2027.

Por su parte, el vicerrector de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), Gustavo Monzón, advirtió que la expansión de la inteligencia artificial plantea desafíos que trascienden la innovación tecnológica y obligan a revisar los modelos educativos, las capacidades humanas y las consecuencias sociales de su adopción.

“La inteligencia artificial llegó para quedarse, no vamos a volver hacia atrás”, afirmó. Sin embargo, consideró que el principal desafío consiste en desarrollar capacidades de pensamiento crítico para evaluar los resultados que generan estas herramientas.

En ese escenario, planteó la necesidad de formar líderes capaces de enfrentar los cambios tecnológicos y proteger a los sectores más afectados. Incluso consideró que esta transformación podría llevar a reconsiderar las instituciones que sostienen el bienestar social.

“Capaz que tendremos que repensar el Estado de bienestar y las instituciones que dieron prosperidad política y económica”, concluyó.

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