Las consultas de brasileños interesados en obtener la residencia fiscal en Uruguay y acceder al régimen conocido como “tax holiday” aumentaron en los últimos meses, según especialistas tributarios consultados por El País. Los profesionales señalaron que también se amplió el perfil de quienes evalúan esta posibilidad y que ya no se trata exclusivamente de personas de grandes patrimonios, sino también de ejecutivos de empresas o multinacionales y otros sectores de ingresos medio-altos.
“Recibimos muchas llamadas de brasileños interesados en el tax holiday”, señaló Federico Camy, especialista en Impuesto de Guyer & Regules, quien además sostuvo que el interés por el régimen “se ha reavivado”.
Camy comparó este movimiento con el que se produjo entre argentinos durante la pandemia del covid-19, aunque aclaró que la movilidad de brasileños hacia Uruguay es actualmente mucho menor que la que se registró de argentinos en ese momento. También señaló que todavía no se conocen cifras oficiales que permitan cuantificar cuántos brasileños están efectivamente cambiando su residencia fiscal hacia Uruguay.
“Argentina se movió muchísimo con este tema durante la pandemia del covid-19 en adelante, y ahora lo está haciendo Brasil desde hace un par de años por los cambios impositivos de allí que estimuló la movilidad. En 2026 se sumaron las incertidumbres políticas de las elecciones presidenciales de octubre que también empujan a ver opciones en el exterior”, resumió Camy.
En la misma línea, Jimena Zeballos, socia de Impuestos de CPA Ferrere, señaló a El País que las reformas tributarias implementadas en Brasil están impactando especialmente a las personas físicas de alto patrimonio y que esos cambios aceleraron decisiones de mudanza de residencia fiscal.
Uruguay aparece entre las alternativas que evalúan esos contribuyentes no solo por cuestiones tributarias. Zeballos señaló que el país es familiar para los brasileños que concurren habitualmente a Montevideo y Punta del Este, y mencionó entre los factores considerados la calidad de vida, la educación y la seguridad física y jurídica.
En 2026, Brasil comenzó a gravar los dividendos de las participaciones de las personas físicas en compañías brasileñas con un impuesto del 10%, que antes no estaban gravadas, lo que aceleró decisiones de cambio de residencia fiscal.
“Por supuesto que la decisión de cambiar la residencia no es solo por un tema fiscal, sino que tiene que ver con un conjunto motivos de calidad de vida, educación y seguridad física y jurídica”, señaló.
El interés se amplía más allá de los grandes patrimonios
Uno de los cambios que observan los especialistas es el perfil de quienes realizan las consultas. En ese sentido, Zeballos señaló que, hasta hace un tiempo, el interés por el "tax holiday" provenía principalmente de personas de alto patrimonio, mientras que ahora también consultan de sectores de ingresos medio-altos.
Entre ellos mencionó a personas que ocupan altos cargos en empresas importantes o multinacionales y que evalúan realizar inversiones en el exterior, por ejemplo en proyectos de forestación en Uruguay o Paraguay.
“Sabemos por colegas en Brasil que mucha gente está presentando la declaración jurada de salida definitiva de ese país últimamente, y se está notando acá y en Paraguay”, señaló.
Antonieta Rodríguez Mosquera, contadora y senior manager de Vialto Partners, coincidió en que el perfil de los interesados es actualmente “más amplio que los millonarios”.
Sin embargo, la especialista marcó una diferencia entre el aumento de las consultas y una eventual llegada de brasileños al país. A su entender, no se puede afirmar que estén llegando a vivir muchos más brasileños a Uruguay en este momento porque no existen cifras oficiales claras que permitan medir ese fenómeno. En cambio, sí manifestó que observó movimiento e interés por Uruguay como alternativa para quienes evalúan mudar su residencia.
¿Qué buscan los brasileños que consultan?
Las preguntas que reciben las consultoras abarcan tanto cuestiones tributarias como aspectos vinculados a la radicación y la planificación patrimonial. En ese sentido, Zeballos señaló que entre las consultas más frecuentes aparecen cuánto se debe invertir en Uruguay para acceder al beneficio, qué inversión inmobiliaria se requiere, cómo funcionan los fondos de inversión, cómo integrar la residencia fiscal con la estructura patrimonial y la planificación sucesoria, y aspectos vinculados al sistema educativo uruguayo.
En este contexto, uno de los atractivos que mencionan los especialistas es el régimen conocido como "tax holiday", que permite a las personas físicas que adquieren la residencia fiscal en Uruguay optar por un tratamiento tributario especial sobre determinadas rentas obtenidas en el exterior.
Según un informe elaborado por Guyer & Regules, el régimen permite exonerar del IRPF determinadas rentas de capital obtenidas en el exterior durante un período de hasta 11 años, el ejercicio fiscal en que se adquiere la residencia fiscal y los 10 ejercicios siguientes. El beneficio comprende determinados rendimientos de capital mobiliario e inmobiliario y determinados incrementos patrimoniales obtenidos en el exterior.
Para acceder al régimen, las personas que adquieren la residencia fiscal a partir de 2026 deben, además, no haber sido residentes fiscales uruguayos durante los dos ejercicios fiscales inmediatos anteriores y cumplir alguna de las condiciones previstas por la normativa año a año.
Una de esas condiciones es permanecer más de 183 días en Uruguay durante el año civil. También existen alternativas vinculadas a inversiones: en inmuebles urbanos por un valor superior a aproximadamente US$ 2 millones, o mediante la capitalización de determinados fondos de inversión destinados a financiar proyectos productivos, investigación o innovación, por un mínimo de aproximadamente US$ 100.000 anuales, de acuerdo con las condiciones que establezca el Ministerio de Economía y Finanzas.
Rodríguez Mosquera aclaró que, técnicamente, el régimen no consiste en una exoneración, sino en dejar fuera del impuesto determinadas rentas comprendidas por la normativa.
La especialista destacó además que no es necesario realizar una inversión para acceder al "tax holiday", ya que existe la alternativa de cumplir la condición de presencia física en Uruguay. “Lo que vuelve atractivo a Uruguay es que está dando, a quien viene a vivir, la residencia fiscal y el tax holiday sin requisito de inversión; no hay que invertir necesariamente. Eso es valorado”, señaló.
Camy explicó que los cambios introducidos recientemente en Uruguay modificaron las condiciones de algunas de las alternativas vinculadas a la inversión. En particular, para acceder a la residencia fiscal mediante una inversión inmobiliaria realizada desde el 1° de julio de 2020, junto con una presencia efectiva de al menos 60 días al año, la inversión debe superar aproximadamente los US$ 590.000. Para acceder al "tax holiday", en cambio, una de las alternativas exige ahora una inversión en inmuebles urbanos superior a aproximadamente US$ 2 millones. Se trata de condiciones diferentes: una refiere a una causal para adquirir la residencia fiscal y la otra a una de las alternativas para acceder al régimen especial de tributación.
En el caso de los fondos de capital de riesgo, la normativa prevé una inversión de aproximadamente US$ 100.000 anuales, destinada a financiar proyectos productivos, actividades de investigación o innovación aplicadas a la producción, bajo las condiciones que determine el Ministerio de Economía y Finanzas.
Zeballos señaló que todavía es pronto para evaluar el impacto que los cambios normativos puedan tener sobre el interés por Uruguay y que será necesario monitorearlo hacia fin de año.