El Gobierno de Canelones lanzó una estrategia para captar capital privado y acelerar el desarrollo urbano de Atlántida, con el fin de posicionarla como un nuevo foco de inversión inmobiliaria, turística y de servicios. Mientras que la estrategia se basa en las futuras obras de saneamiento coordinadas con OSE y un paquete de incentivos fiscales que está aún en elaboración, se encuentran enlentecidos algunos desarrollos inmobiliarios y turísticos, entre otros.
La iniciativa, presentada bajo el lema “Atlántida se renueva, Atlántida avanza”, prevé beneficios para proyectos que se instalen en la zona, incluyendo exoneraciones vinculadas al mayor aprovechamiento constructivo y descuentos temporales en contribución inmobiliaria.
En este caso, el saneamiento aparece como clave para destrabar emprendimientos que hoy permanecen demorados o directamente frenados por limitaciones técnicas. A eso se suma una agenda más amplia que incluye obras viales, mejoras en espacios públicos, iluminación y la futura instalación de un hospital acordado entre la Intendencia de Canelones, el Ministerio de Salud Pública y la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE).
El presidente de la Agencia de Promoción a la Inversión (API), Eloy Rodríguez, afirmó a El País que la estrategia surge precisamente al amparo de esa transformación de infraestructura.
“Hoy Atlántida tiene una cantidad de desarrollos inmobiliarios, turísticos y de servicios enlentecidos o frenados porque la capacidad actual de saneamiento es insuficiente”, señaló Rodríguez. Según explicó, desde la propia API reciben de forma frecuente consultas y proyectos privados que encuentran dificultades para avanzar por esa limitación.
“Han pasado proyectos por la ventanilla de la agencia que lamentablemente no se pueden consolidar rápidamente, entre otras cosas, por eso”, agregó.
El jerarca sostuvo que la apuesta va más allá del saneamiento y responde a una visión integral de crecimiento urbano.
“Lo que estamos pensando es una batería de herramientas que promuevan o faciliten la inversión en la zona de Atlántida, orientadas al desarrollo inmobiliario y también a servicios vinculados al turismo, lo comercial y lo habitacional”, indicó.
Entre los incentivos previstos, Rodríguez destacó dos medidas principales. La primera apunta a una exoneración del 75% en el pago del precio compensatorio por mayor aprovechamiento y retorno de valorizaciones para los proyectos que se presenten dentro de los próximos dos años.
La segunda medida prevé exonerar durante un máximo de dos años el pago de contribución inmobiliaria para las nuevas unidades generadas por emprendimientos aprobados bajo este esquema.
Aunque el diseño normativo todavía se encuentra en elaboración y deberá formalizarse mediante resolución departamental —e incluso eventualmente con aval de la Junta Departamental—, la intención es establecer una ventana temporal específica para captar inversiones.
Respecto al cronograma del saneamiento, Rodríguez indicó que OSE trabaja actualmente en la elaboración de los pliegos y estimó que las obras podrían comenzar en 2027, con una ejecución que se extendería aproximadamente hasta 2028 o 2029.
Sin embargo, el presidente de la API reconoció que la infraestructura por sí sola no alcanza y que otro desafío clave está en reducir tiempos administrativos.
“Tenemos total conciencia de que tenemos que mejorar muchísimo, sobre todo en el tema de los tiempos. Es una de las grandes obsesiones que plantea el intendente (de Canelones, Francisco Legnani)”, afirmó.
Según explicó, existen actualmente trámites vinculados a viabilidad y permisos de construcción que pueden extenderse debido al fuerte incremento de proyectos y a la complejidad técnica de algunos expedientes.
“Tenemos clarísimo que tenemos que cambiar radicalmente para mejorar la respuesta a lo privado, generar mayores grados de certidumbre y reducir tiempos”, sostuvo.
La señal enviada fue bien recibida entre actores vinculados al desarrollo inmobiliario.
Sebastián Sánchez, director de la desarrolladora Kopel Sánchez —que impulsa el proyecto El Águila en la zona—, consideró que la apuesta pública puede potenciar el atractivo natural que ya tiene Atlántida.
“Que el gobierno municipal apoye y ponga a la zona en la agenda como destino de inversiones genera una sinergia muy positiva”, señaló.
Para Sánchez, la Costa de Oro responde a tendencias crecientes vinculadas a nuevos estilos de vida, donde ganan terreno conceptos asociados al bienestar, la sostenibilidad y el contacto con la naturaleza, “con un lifestyle (estilo de vida) más de balneario que de ciudad tradicional”.
Según dijo, prioridades como el descanso, el bienestar y la vida social comienzan a pesar más en las decisiones residenciales. “Creo que estas señales son las que atraen a los inversores. La zona pasa a estar en la agenda de inversión”, agregó.
El empresario sostuvo además que Atlántida representa una de las últimas oportunidades para desarrollar urbanizaciones nuevas dentro de la expansión metropolitana.
Para Sánchez, el crecimiento urbano hacia el este continuará profundizándose y la infraestructura será decisiva.
“La ampliación de las redes de saneamiento es súper importante para todo el desarrollo de la zona. Va a generar las condiciones necesarias”, agregó.
A eso sumó mejoras proyectadas en agua potable y transporte, incluyendo el futuro sistema metropolitano.
“Cada año que pase esta zona va a ser más buscada y más valorada por personas que quieren vivir en urbanizaciones pensadas para el futuro”, sostuvo.
Desde otra mirada del sector, el director de La Buonora Desarrollos, Mauricio La Buonora, valoró la iniciativa como una señal favorable para el crecimiento del departamento y defendió la necesidad de continuar apostando a la infraestructura como motor de desarrollo.
“Todo lo que sea infraestructura que genere desarrollo, trabajo y ciudades más modernas debería impulsarse”, afirmó.
Para el empresario, Canelones mantiene un potencial importante debido a cambios demográficos y preferencias residenciales que ya vienen consolidándose desde hace años.
“La gente busca calidad de vida, y eso es algo que ofrece Canelones por sus características”, señaló.
La Buonora sostuvo que el departamento todavía dispone de tierra para crear nuevas centralidades urbanas y desarrollar proyectos adaptados a demandas actuales.
Aunque señaló que el crecimiento residencial necesita ir acompañado por movilidad, empleo y servicios para consolidarse a largo plazo, evitó plantearlo como una limitación exclusiva de Atlántida y lo ubicó dentro de un desafío más amplio para el departamento de Canelones.
En ese sentido, consideró que promover también la instalación de empresas podría fortalecer el ecosistema urbano “para que la gente pueda vivir y trabajar en Canelones y no tenga que trasladarse permanentemente a Montevideo”, sostuvo.
El desarrollador remarcó además que iniciativas como la de Atlántida y otros polos de crecimiento como Camino de los Horneros deberían complementarse y avanzar en paralelo.
“No descuidaría un lugar por otro. Trataría de enfocarme en distintos polos al mismo tiempo para seguir atrayendo gente y desarrollo”, afirmó.
Para Alfredo Kaplan, presidente de Asociación de Promotores Privados de la Construcción (Appcu), el nuevo escenario es un complemento a las inversiones ya anunciadas en la zona y al impacto estructural que tendrá el saneamiento, ya que sin ello “no podés edificar”.
Kaplan calificó como “inteligente” la decisión de impulsar incentivos orientados a fortalecer esa área del departamento y consideró que el movimiento hacia el este responde a cambios poblacionales más profundos.
“Montevideo se está despoblando en determinadas zonas y la gente está apostando a irse hacia el este. Creo que es una realidad que se está consolidando”, afirmó.
(APPCU).
El dirigente sostuvo además que inversiones de gran escala suelen responder a análisis exhaustivos de mercado y demanda.
“Para hacer una inversión de ese tamaño, quienes impulsan esos proyectos tienen que tenerlo muy estudiado. A nivel personal, me parece una jugada inteligente”, concluyó.
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