Una pareja británica, detenida en Irán desde enero de 2025, fue condenada a 10 años de prisión por espionaje en un juicio relámpago, denunció ayer su familia, mientras Londres tachó la decisión de “injustificable”. Lindsay y Craig Foreman, ambos de 52 años, estaban realizando una vuelta al mundo en moto cuando fueron capturados en el centro de la República Islámica. La pareja siempre ha negado las acusaciones formuladas por el gobierno iraní de actuar como espías.
“Mis padres han sido condenados a diez años de prisión tras un juicio que solo duró tres horas y en el que no se les permitió presentar su defensa”, señaló en un comunicado su hijo Joe Bennett, quien añadió que sus familiares están “profundamente preocupados por su salud”.
La ministra británica de Relaciones Exteriores, Yvette Cooper, rechazó la condena como “absolutamente indignante y totalmente injustificable”.
“Seguiremos este caso sin descanso ante el gobierno iraní hasta que Craig y Lindsay Foreman sean devueltos sanos y salvos a Reino Unido y se reúnan con su familia”, aseguró la funcionaria en un comunicado.
La pareja, detenida cuando cruzaba la provincia de Kerman, en el centro de Irán, representa para los expertos occidentales el último ejemplo de la “diplomacia de los rehenes” practicada por Irán. “Tenemos muy pocos medios a nuestra disposición. Todo lo que podemos hacer es escribir cartas y comenzar una huelga de hambre”, lamentó el miércoles Lindsay Foreman, durante una rara entrevista telefónica con la BBC.
“Durante el proceso, el gobierno dijo que había que esperar la condena. Ahora que llegó, deben estar a la altura”, dijo su hijo. AFP