La Unión Europea aprobó ayer incluir formalmente a la Guardia Revolucionaria de Irán en la lista de organizaciones terroristas de la UE por las represiones a las protestas en el país, en las que murieron miles de manifestantes.
Tras el acuerdo político alcanzado por los ministros de Asuntos Exteriores de la UE el pasado 29 de enero, el Consejo de la UE adoptó la designación formal, que implicará que la Guardia Revolucionaria iraní, actualmente bajo la jefatura de Mohammad Pakpour, estará ya sujeta a medidas restrictivas en virtud del régimen de sanciones antiterroristas del bloque comunitario, informó la institución a través de un comunicado.
Entre las medidas incluidas en el régimen de sanciones, se incluyen la congelación de fondos, activos financieros o recursos económicos en los Estados miembros de la UE, y la prohibición a los operadores de la UE de ofrecer financiación al grupo.
Los ministros de Exteriores llegaron a la unanimidad necesaria para tomar esta decisión en el Consejo de enero tras años sobre la mesa. Previamente, países como Francia y España habían expresado reservas al alertar de las consecuencias diplomáticas que podría implicar la decisión. Tras el anuncio, Irán lo calificó como “otro error estratégico” de la UE, a la que acusó de hipocresía por su postura en Gaza.
La UE justificó la decisión asegurando que “cualquier régimen que mata a miles de sus propios ciudadanos está trabajando en su propia desaparición”, en palabras de la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas. “Terrorista es, en efecto, como se denomina a un régimen que aplasta con sangre las protestas de su propio pueblo”, subrayó la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
Las protestas comenzaron el 28 de diciembre contra la situación económica del país, pero fueron creciendo hasta convertirse en un movimiento ciudadano que pedía el fin de la República Islámica y que fue brutalmente reprimido los días 8 y 9 de enero. EFE