Al presidente colombiano, Gustavo Petro, le quedan seis meses de gestión, antes de entregar el gobierno en agosto próximo. Y está claro que no quiere irse enemistado con Estados Unidos, menos en estos tiempos de fuertes cambios en la región y el mundo. La reunión de ayer martes en la Casa Blanca con el presidente Donald Trump le abrió la posibilidad de iniciar una nueva etapa en las relaciones bilaterales, tras un año de tensiones, y admitir que sintió el temor de que le sucediera lo mismo que al venezolano Nicolás Maduro, captura en Caracas en un operativo militar estadounidense.
Petro calificó de “positiva” su primera reunión de ayer cara a cara con Trump. “La impresión que tengo de una reciente reunión, de hace apenas unas horas, es positiva, en primerísimo lugar”, declaró el presidente colombiano en rueda de prensa tras el encuentro.
Trump aceptó mediar en la disputa arancelaria entre Colombia y Ecuador, había revelado Petro previamente. Tras meses de duros reproches mutuos, ambos presidentes acordaron a principios de año reunirse, y Trump invitó a Petro a Washington.
El mandatario republicano ha criticado a Colombia, el principal productor de cocaína del mundo, por su política antinarcóticos, que bajo la presidencia de Petro cambió para rebajar la política represiva, en favor de alicientes para erradicar los cultivos ilícitos.
Hay “confusión en torno a la realidad, por ejemplo el narcotráfico, líneas diferentes sobre cómo ver el problema. Nos agarramos de eso, que nos junta y que nos separa. ¿Qué nos junta? La libertad. Lo que nos junta es la libertad, y ahí empezó la conversación”, explicó Petro a la prensa.
“Volví a repetir lo mismo: hay que ir sobre los capos (...). La primera línea del narcotráfico no es la que te imaginas: vive en Dubai, en Miami, en Madrid. Le pasé los nombres al presidente Trump. Están fuera de Colombia y hay que ir a por ellos”, enfatizó.
Petro negó haberle pedido a Trump que le retire de la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), la cual conlleva sanciones financieras para el mandatario colombiano.
Recorrimos el corredor de los presidentes estadounidenses; en la Casa de Nariño hay uno, recorre uno la historia, pero siempre hay un muro, al final: ¿qué sigue?... pic.twitter.com/R6ti5e9zzK
— Gustavo Petro (@petrogustavo) February 3, 2026
“No pregunté eso. Ustedes saben cómo fue mi vida. En buena parte de mi juventud no necesité de bancos ni chequeras”, declaró Petro; sí precisó que le dijo a Trump que no se puede “actuar bajo chantajes”.
Por su parte, Trump dijo que durante su encuentro con Petro se llevaron “muy bien” y que ambos están trabajando en distintos asuntos, incluyendo sanciones.
Aunque el republicano no especificó a qué tipo de sanciones se estaba refiriendo, en octubre Washington designó a Petro y a su familia como personas involucradas en el tráfico de drogas y en septiembre retiró la certificación a Colombia como país aliado en la lucha contra el narcotráfico.
Pero Trump dijo ayer que ambos acercaron posturas en el combate contra el tráfico de drogas. “Trabajamos en ello (el narcotráfico) y nos llevamos muy bien. Él y yo no éramos precisamente los mejores amigos, pero no me sentí ofendido porque nunca lo había conocido. No lo conocía en absoluto, y nos llevamos muy bien, y estamos trabajando en eso”, explicó el presidente estadounidense.
“También estamos trabajando en otros asuntos, incluidas las sanciones. Y tuvimos una reunión muy buena, me pareció fantástica”, añadió.
El propio Petro dijo que salió de su reunión con Trump en la Casa Blanca con una “impresión positiva” y un “aire optimista” tras un “momento de grave tensión”.
Petro también dijo que propuso a Trump que Colombia y Venezuela trabajen conjuntamente en el terreno militar para combatir el narcotráfico y que le pidió ayuda para capturar a importantes líderes de los carteles.
El presidente de Colombia aseguró que invitó a Trump a visitar Cartagena de Indias. “No me habló de sus negocios, ni yo de los míos que no tengo, pero sí lo invité a Cartagena que es un lugar bello y hermoso”, indicó Petro.
Antes de la reunión con Trump, el presidente colombiano esperaba lograr un borrón y cuenta nueva en su relación con Estados Unidos.
Primer productor de cocaína del mundo, Colombia necesita del apoyo de Estados Unidos para mantener la presión militar en las zonas de cultivo. Trump a su vez necesita que Colombia asegure de forma estable la recepción de miles de migrantes indocumentados, producto de su campaña de deportaciones.
Colombia anunció la semana pasada que se reanudarán los vuelos en aeronaves colombianas, tras ocho meses de interrupción.
REPORTER: "How was your meeting with Gustavo Petro earlier today and did you come to any agreement on counter-narcotic efforts?"@POTUS: "Yeah, we did — we worked on it, and we got along very well... and we're working on some other things, too, including sanctions." pic.twitter.com/Ikf3yoC4K9
— Rapid Response 47 (@RapidResponse47) February 3, 2026
El presidente Petro también autorizó la extradición de un capo narcotraficante colombiano, Pipe Tuluá.
Adeptos a las redes sociales y a las largas diatribas, ambos mandatarios han hecho esfuerzos para rebajar la tensión desde su inesperada llamada telefónica del 7 de enero, en la que acordaron la cita de ayer.
Petro llegó a Washington acompañado de su canciller, su ministro de Defensa y altos cargos de inteligencia. La relación entre ambos países “se va a relanzar”, prometió la canciller colombiana, Rosa Villavicencio, a su llegada a Washington.
Con este encuentro “el mensaje es claro: ganan las naciones y perderán los criminales”, añadió el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, que ha acudido varias veces a Washington en los últimos meses. AFP, EFE
Extradición
El Gobierno colombiano extraditó a Estados Unidos en la madrugada del martes al narcotraficante Andrés Felipe Marín Silva, alias Pipe Tuluá, horas antes de que el presidente Gustavo Petro se reúna en la Casa Blanca con Donald Trump. Marín es el jefe de la banda criminal La Inmaculada, acusada de tener vínculos con carteles de narcotraficantes mexicanos para enviar cocaína desde Colombia hacia Centroamérica y Estados Unidos, por lo cual era solicitado por la Corte Distrital del Este de Texas.