El gobierno de Lula declaró en un comunicado que rechaza cualquier “injerencia” y que la soberanía es “innegociable” luego de que Estados Unidos clasificara al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho (CV) como organizaciones terroristas. El texto incluye ataques contra la familia Bolsonaro y afirma que la medida se tomó tras una “manipulación política” por parte de “falsos patriotas vinculados al crimen organizado”. El propio presidente se pronunció ayer de mañana, declarando que estas facciones son “terroristas para los brasileños, no como Trump quiere que sean”.
El gobierno de Brasil se opuso a la medida, que se tomó dos días después de que el senador Flávio Bolsonaro, precandidato a la presidencia, se reuniera con el presidente Donald Trump en la Casa Blanca. Flávio y sus aliados celebraron la iniciativa de Trump.
“La seguridad de nuestra población es demasiado importante como para ser manipulada políticamente por traidores que intentan confundir estos conceptos. Por falsos patriotas, vinculados al crimen organizado, que piden a autoridades extranjeras que interfieran en los asuntos brasileños”, reza el comunicado del Palacio Presidencial.
El texto también menciona las acciones del exdiputado federal Eduardo Bolsonaro y sus aliados cuando el gobierno estadounidense impuso aranceles a los productos brasileños. “Es deplorable que, una vez más, miembros de la familia Bolsonaro viajen a Estados Unidos para abogar por la intervención extranjera en Brasil, como hicieron con el aumento de los aranceles, que causó tanto daño a nuestro país”, dice el gobierno de Lula.
El comunicado también destaca proyectos gubernamentales en materia de seguridad, como la Ley Antifacciones, aprobada en el Congreso. Una de las preocupaciones del Palacio Presidencial es evitar que la medida adoptada por Estados Unidos sea criticada por supuestamente “proteger a los delincuentes”, dado que históricamente se ha percibido a la izquierda como más indulgente en la lucha contra el crimen que a la derecha. El gobierno también señala posibles riesgos para el funcionamiento de Pix (el sistema de pagos instantáneos de Brasil), sin ofrecer detalles.
“Recientemente aprobamos una ley para combatir a las pandillas y milicias con penas de hasta 80 años de prisión, la condena más severa prevista en toda la legislación brasileña. El gobierno brasileño está llevando a cabo el programa ‘Brasil contra el crimen organizado’, que combate a las pandillas y milicias desde su rama armada en las calles hasta sus altos mandos”, subraya.
Estrategia del gobierno
Como informó OGlobo, el gobierno había decidido insistir en la cuestión de la soberanía en respuesta a Estados Unidos. Esta medida se considera una forma de contrarrestar a Flávio, un aspirante a la presidencia, que celebró la decisión, tomada dos días después de su visita a Trump.
Tal como hicieron cuando se decretó el aumento de aranceles en julio del año pasado, Lula y sus aliados planeaban enfatizar que la familia Bolsonaro trabaja en contra de los intereses del país, ya que clasificar a las facciones como grupos terroristas podría perjudicar a las empresas brasileñas.
El alcance de la medida podría tener repercusiones en el mercado financiero, debido a la posibilidad de sanciones en respuesta a la infiltración del crimen organizado en sectores formales de la economía, y en las relaciones diplomáticas entre ambos países, ya que Estados Unidos ya ha utilizado la lucha contra el “narcoterrorismo” como justificación para acciones militares fuera de su territorio.
Tras la reunión de Lula con Trump el pasado 8 de mayo, el gobierno brasileño consideró que la posibilidad de clasificar al PCC y al CV como organizaciones criminales no estaba en el horizonte inmediato para los estadounidenses. Debido a la cordial relación entre ambos presidentes, se esperaba que tal anuncio no se produjera. Por lo tanto, el Palacio de Planalto fue tomado por sorpresa por la decisión del Departamento de Estado de Estados Unidos el jueves.
La semana pasada, en una entrevista con Globo, el ministro Wellington Lima e Silva había dicho que no veía la posibilidad de que la medida se adoptara en un “futuro próximo”. Jennifer Gularte, Sergio Roxo / OGlobo (GDA)
“Trump quiere un Osama bin Laden”
Además de arremeter ayer contra la familia Bolsonaro, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva criticó duramente a Estados Unidos por designar como grupos terroristas a las dos mayores facciones criminales de Brasil. “No aceptamos que nos traten como niños. No aceptamos que nos traten como si fuésemos un país de pacotilla”, dijo Lula en un evento oficial, visiblemente enojado.
“No jueguen con la soberanía de este país, no jueguen con nuestra democracia”, agregó. El gobierno estadounidense designó el jueves como organizaciones terroristas a los grupos criminales Primer Comando de la Capital (PCC) y Comando Vermelho (CV). “Son terroristas porque atormentan a las familias, las comunidades y la ciudad”, dijo Lula, pero “no son los terroristas que (el presidente estadounidense Donald) Trump está buscando. Trump quiere un Osama Bin Laden”. AFP