El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió ayer jueves tener voz en la elección del próximo líder supremo de Irán, luego de la muerte del ayatolá Alí Jamenei el pasado sábado en el primer día de bombardeos sobre la República Islámica.
La guerra continuó ayer jueves con bombardeos israelíes sobre Teherán, las represalias de Irán en varios países y un clima de pánico en Líbano, donde Israel emitió una alerta de evacuación sin precedentes en un bastión de la organización terrorista Hezbolá al sur de Beirut.
El conflicto también trastocó el transporte marítimo y provocó una escalada de los precios del petróleo.
En medio de este clima bélico, Trump insistió en que él debería tener un papel en la elección del próximo líder supremo de Irán y estimó que el hijo de Jamenei, considerado candidato a sucederlo, no es aceptable.
“Están perdiendo el tiempo. El hijo de Jamenei es insignificante. Tengo que participar en el nombramiento, como con Delcy (Rodríguez) en Venezuela”, aseguró Trump al medio Axios, estableciendo una comparación con Venezuela, donde la presidenta interina, Delcy Rodríguez, ha cooperado con Estados Unidos después de la captura del dictador Nicolás Maduro.
“El hijo de Jamenei me parece inaceptable. Queremos a alguien que traiga armonía y paz a Irán”, agregó Trump, que añadió que Mojtaba Jamenei, de 56 años, está destinado a seguir la línea de su padre, lo que, según el presidente estadounidense, obligaría a Washington a volver a atacar Irán “en cinco años”.
Sus comentarios implican una disposición a trabajar con alguien desde dentro de la república islámica en lugar de buscar derrocar al régimen, que ha sido un enemigo declarado de Estados Unidos desde que la revolución islámica de 1979 derrocó al sah prooccidental.
Por su lado, el hijo del último sah de Irán derrocado en la revolución islámica de 1979 afirmó ayer jueves que cualquier líder que el gobierno clerical elija para suceder al ayatolá Alí Jamenei será ilegítimo. Reza Pahlavi, que se ha posicionado él mismo como alternativa en caso de que caiga el actual régimen en la república islámica, afirmó en redes sociales que “la victoria está cerca”, tras la muerte de Jamenei el pasado fin de semana en bombardeos de Estados Unidos e Israel. “Cualquier intento de nombrar un sucesor para él (Jamenei) está predestinado al fracaso. Quienquiera que sea presentado... carecerá de legitimidad y será considerado cómplice del sangriento historial de este régimen y sus líderes criminales”, afirmó Pahlavi.
Tras la muerte de Alí Jamenei, uno de los principales candidatos a sucederlo dentro del régimen es su hijo Mojtaba, considerado una de las personalidades más influyentes de la república islámica.
Irán quiere designar “lo antes posible” un nuevo líder, afirmó el miércoles Ahmad Khatami, miembro de la institución encargada de elegir al guía supremo.
Y el nombre del hijo de Alí Jamenei se menciona con frecuencia como heredero de este cargo reservado a un religioso.
También se evocan los nombres de Alireza Arafi, uno de los tres miembros del consejo que dirigen interinamente el país, del conservador Mohsen Araki, e incluso de Hasán Jomeini, nieto del fundador de la república islámica, el ayatolá Ruholá Jomeini.
Hace apenas dos años, en 2024, Alí Jamenei había negado un escenario de sucesión dinástica, puesto que la revolución islámica de 1979 había acabado con siglos de monarquía hereditaria.
Nacido el 8 de septiembre de 1969 en Mashhad, Mojtaba Jamenei es uno de los seis hijos del ex guía supremo y el único con una posición pública, aunque no ocupe un cargo oficial.
Debido a su discreción en ceremonias oficiales y medios de comunicación, su verdadera influencia dio lugar a intensas especulaciones tanto entre la población iraní como en círculos diplomáticos.
El religioso, con barba canosa y turbante negro de los “seyed” -los descendientes del profeta Mahoma-, fue presentado por algunos como el verdadero dirigente, que actuaría entre bastidores en la oficina del guía supremo, núcleo del poder en Irán.
Se le considera cercano a los conservadores, especialmente por sus vínculos con los Guardianes de la Revolución, ejército ideológico de la república islámica. Esta relación se remonta a su participación en una unidad de combate al final de la larga guerra entre Irak e Irán (1980-1988).
Cuando le impuso sanciones en 2019, el Tesoro de Estados Unidos había indicado que Mojtaba Jamenei “representaba al guía supremo oficialmente, aunque nunca fue elegido ni nombrado para un cargo gubernamental, aparte de sus funciones en la oficina de su padre”.
Según una investigación de Bloomberg, Mojtaba Jamenei se enriqueció considerablemente al tejer una extensa red de empresas fachada en el extranjero.
Muyaidines: no restaurar el régimen del sah
La presidenta del Comité Nacional de Resistencia Iraní (CNRI, conocido como los “muyahidines”), Maryam Rajav, aseguró ayer que la restauración del régimen encarnado por el sah de Persia no puede ser una alternativa en Irán cuando caiga el actual régimen de los ayatolás. En una videoconferencia pronunciada desde Francia, donde este movimiento tiene su cuartel general, Rajav aseguró que “solo el pueblo iraní tiene derecho legítimo a determinar el futuro político de su país”, apeló a reconocer los esfuerzos de los “muyahidines” y alertó contra “corrientes engañosas que, mediante falsa propaganda, promueven el retorno de la dictadura anterior”.
AFP, EFE / WASHINGTON