Las autoridades ambientales de Colombia rescataron este martes a un hipopótamo bebé que fue hallado por pescadores a orillas de un río en el noroeste del país, “con graves signos de deshidratación y desnutrición”.
En Colombia hay unos 200 hipopótamos invasores en áreas naturales, según el Ministerio de Ambiente colombiano. Todos son descendientes de una colonia que el difunto capo de la cocaína, Pablo Escobar, llevó a su emblemática hacienda Nápoles, en el departamento de Antioquia.
El pequeño hipopótamo fue encontrado sin su madre por pescadores en una zona rural del municipio de Puerto Nare, sobre la orilla del río y escondido entre arbustos.
Una familia lo trasladó temporalmente hasta su vivienda mientras informaba a las autoridades, y aunque intentaron alimentarlo con leche y algunos vegetales, no fue suficiente.
“Debido a su corta edad y delicado estado de salud, requería atención veterinaria inmediata para garantizar su supervivencia. Recién nacida, además, este tipo de intervenciones, aunque se realizan con buena intención, pueden agravar su estado de salud y reducir sus posibilidades de supervivencia”, explicaron.
Luego de ser estabilizado mediante hidratación subcutánea -debido a la imposibilidad de canalizar sus venas-, el animal fue trasladado a un santuario de hipopótamos en la hacienda Nápoles, que hoy en día es un parque temático.
Una herencia del cártel
Escobar importó cuatro hipopótamos en la década de 1981 para su zoológico personal en la hacienda.
Tras su muerte en 1993, los animales escaparon y se establecieron en las riberas del río Magdalena, donde han alterado el ecosistema y atacado a pobladores.
Hoy son una especie invasora que desestabiliza los ecosistemas autóctonos, por lo que el gobierno aprobó este año un plan para sacrificar a cerca de 80, tras intentos fallidos por frenar su reproducción mediante esterilizaciones.
Es la colonia de hipopótamos más grande fuera de África.
Con información de AFP