Un pescador mexicano fue rescatado tras pasar 15 angustiosos días atrapado a más de 100 metros en el fondo de un sumidero inundado (una depresión circular formada por la disolución química de la piedra caliza o el derrumbe del techo de cuevas subterráneas).
Erasto Crisanto Valdéz, de 31 años, desapareció mientras pescaba con su padre en un cenote de San Francisco La Paz (Veracruz, México) el pasado 23 de julio.
Tras más de dos semanas desaparecido, los equipos de rescate lo dieron por muerto y solo estaban “preparados para encontrar el cuerpo”. Pero Erasto fue hallado con vida, atrapado en una cueva con una bolsa de aire.
Fue localizado el pasado jueves por un equipo internacional de exploradores procedentes de México, Alemania, Estados Unidos y la República Dominicana, tras soportar semanas de frío y humedad en la oscura cueva.
El explorador mexicano Carlos Jiménez describió el rescate como un “milagro”, afirmando que “Dios tenía otros planes” para el hombre que sobrevivió.
💙 Después de 15 días desaparecido, Erasto fue encontrado con vida.
— PRESENCIA.MX (@Presencia_MX) August 7, 2026
El #pescador de 30 años desapareció el 23 de julio en un cenote de #Uxpanapa.
Este viernes fue localizado dentro de una caverna subterránea y trasladado a un hospital.
🙏 La búsqueda no terminó hasta encontrarlo. pic.twitter.com/7tvLI0g4NV
“Gracias, Dios, por darme otra oportunidad en la vida y por permitirme volver a ver a mis hijos y a mi familia”, dijo Erasto al portal de noticias NMás. “Fue un milagro, un milagro increíble”, añadió.
Erasto fue rescatado y colocado en una camilla. Sufría de deshidratación y desnutrición severa tras pasar más de dos semanas sin comer.
El momento emotivo para Erasto Crisanto fue abrazar a sus dos hijos luego de estar 16 días desaparecido en una cueva a 100 metros de profundidad en un cenote del municipio de Uxpanapa, en Veracruz. Pensar que muchos jóvenes dicen que tener hijos es "horrible", basta esta imagen pic.twitter.com/1tHz7Lv4wm
— Rodrigo Barranco (@rodrigo_dector) August 13, 2026
Fue trasladado de urgencia a su ciudad natal, Uxpanapa, para recibir tratamiento. Su recuperación fue rápida y ya regresó a casa, donde fue recibido con una gran celebración por familiares y vecinos.
Por Fernando Moreira, La Nación/GDA