La Policía de Pakistán arrestó en las últimas horas a un hombre que, presuntamente, mantuvo en cautiverio a su esposa y a sus hijos por más de una década. La mujer, una ciudadana francesa identificada como Sylvie Yasmina, declaró que su pareja agredía a la familia tanto física como mentalmente "a diario" y que se trataba de una persona "muy violenta".
Según consignó el medio británico BBC, la familia vivía en Bara, un pueblo rural en la zona montañosa de la provincia de Khyber Pankhtunkhwa. La Policía encontró a Yasmina y a sus cinco hijos en una pequeña habitación "muy precaria", con moretones alrededor del cuerpo. La familia fue llevada a un refugio de mujeres en Peshawar.
Yasmina explicó que su mirado había "apresado" a la familia cuando se habían mudado de Australia a Pakistán en 2014. La mujer relató que su pareja no le permitía juntarse con nadie y que sus dos hijos mayores tuvieron que dejar de ir a la escuela; los otros tres, más pequeños, habían nacido en Pakistán y no llegaron nunca a ingresar al sistema educativo.
Más allá de que está detenido, las autoridades no lograron todavía identificar al marido de Yasmina. Cuando la pareja se conoció en Australia, en 2003, el hombre afirmó ser un inmigrante que residía "ilegalmente" en el país.
"Sentí que mi futuro había sido arruinado"
La pareja se mudó a Pakistán en 2014; para ese entonces ya tenían dos hijos. Yasmina afirmó que, una vez que llegó a Pakistán, su marido la encerró en la casa y dejó de tener vínculo con el mundo exterior. "Fuimos privados de nuestra libertad. Mi marido no se hacía cargo de nosotros de la forma que debería como marido y padre de mis hijos. Nos golpeaba y nos presionaba de forma diaria", afirmó en un testimonio divulgado por la BBC.
"Sentí que mi futuro había sido arruinado, que el futuro de mis hijos también se arruinaría", narró. Según consignó el medio británico The Guardian, la familia fue rescatada luego de que uno de sus hijos mayores lograra escapar de la casa y llegar a la comisaría local para denunciar la situación.