El senador Flávio Bolsonaro y el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva irán a balotaje en Brasil el 25 de octubre, después de que en la primera vuelta de las presidenciales el derechista aventajara al izquierdista.
Flávio Bolsonaro obtuvo 47,12% de los sufragios frente a 45,05% para Lula, con el 99,55% de las urnas contabilizadas. Además, en 26 estados se elige gobernadores, y se renovó la totalidad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado. En esta primera vuelta, el bolsonarismo dominó la lista de senadores electos.
Luego de conocerse los resultados, el senador derechista declaró que “es el fin de la era del PT (el Partido de los Trabajadores de Lula). “Estoy muy contento con el voto de confianza. Son casi 56 millones de brasileños. Me alegra muchísimo ver que Brasil quiere un cambio. Estoy satisfecho con los resultados en todas las regiones”, dijo el hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El candidato del Partido Liberarl (PL) sostuvo que “la victoria en primera vuelta se nos escapó por muy poco”.
“Existe una posibilidad real de que en tres semanas Brasil dé la respuesta de que quiere un gobierno moderno, con menos ministerios, que nombre al menos a cuatro ministros para el Supremo Tribunal Federal (STF) y que no interfiera en las elecciones”, agregó Flávio Bolsonaro. “Después de todo lo que hizo el gobierno para intentar ganar las elecciones... Lula está preocupado por el poder. Yo estoy preocupado por Brasil”.
Lula da Silva, por su lado, dijo que “me hubiera gustado ganar las elecciones en primera vuelta”, pero se dijo confiado de poder hacerlo en la seguda. “El juego acaba de empezar, estamos en el prólogo”, afirmó, al tiempo que anunció que en la nueva fase de la campaña convencerá a los votantes sobre sus proyectos de tierras raras, minerales críticos, el petróleo y la nueva industria brasileña. “El PT va con todo de cara la segunda vuelta”, lanzó.
El presidente y candidato hizo un breve recorrido de su trayectoria política, recordó que ya en una ocasión venció a un Bolsonaro (Jair) en segunda vuelta, en el año 2022. Asimismo, dijo que “hay que estar preparados”, en alusión a el impulso que le dará a la campaña.
“Queremos demostrar lo que hemos hecho por Brasil y vamos a seguir construyendo un país diferente, con trabajo, con inversiones, con estabilidad y mucho enfoque en lo social”.
modelos distintos. El senador, poco conocido hace unos meses a nivel nacional, ha basado su campaña en la promesa de “rescatar” a Brasil en asuntos como la inseguridad y promete reducir la dependencia a las ayudas sociales del gobierno. Se describe a sí mismo como “más moderado” que su controvertido padre, el expresidente Jair Bolsonaro, condenado por golpismo. Al tiempo destaca que por sus venas corre “sangre Bolsonaro”.
De 80 años, Lula busca un cuarto mandato y ha hecho de la soberanía su bandera electoral. El izquierdista advierte contra la presión del presidente estadounidense, Donald Trump, quien extiende su área de influencia en la región con gobiernos de derecha en Argentina, Chile o Colombia.
Las encuestas previeron una pequeña ventaja para Lula hasta la víspera de las elecciones, pero ocurrió lo contrario, lo que fue visto como una “sorpresa”. Como en 2018, los sondeos se equivocaron al subestimar la fuerza de la derecha en los comicios que enfrentaron a Lula con el entonces presidente Jair Bolsonaro.
Los resultados parciales también anuncian un tsunami de la derecha en el Parlamento, con numerosos senadores bolsonaristas especialmente muy por delante o ya elegidos, como la ex primera dama Michelle Bolsonaro.
Unos 160 millones de ciudadanos estaban convocados a sufragar. En pocos meses, Flávio Bolsonaro logró pisar los talones a Lula en las encuestas, incluso después de que se supiera que era investigado por corrupción en la financiación de un filme biográfico sobre su padre. Promete una férrea política contra la inseguridad, así como austeridad fiscal en medio del aumento de la deuda pública.
Los brasileños que viven en el extranjero emitieron su voto para presidente en varios países. A mitad de la jornada de ayer, Lula ganaba en 17 países, incluidos Nueva Zelanda, Australia y China, mientras que Flávio Bolsonaro, lideraba en ocho, entre ellos Tailandia y Japón. En Portugal, miles de brasileños hicieron largas filas tan pronto como abrieron las urnas en Lisboa, Faro y Oporto.
Peso de Trump en los comicios
El director general de la Policía Federal de Brasil, Andrei Rodrigues, anunció ayer que la corporación está investigando una posible interferencia externa de Estados Unidos, tras recibir la denuncia presentada esta semana por la Abogacía General de Brasil. La denuncia fue remitida a la Dirección de Inteligencia de la Policía Federal “para dar inicio a las averiguaciones”, dijo el jefe policial. “No se ha publicado la resolución del sumario, pero ya tenemos una investigación en curso”, dijo Rodrigues. El presidente Trump no ha respaldado explícitamente hasta ahora a Flávio Bolsonaro pero ha dicho que sigue “muy de cerca” las elecciones. En los mitines de Flávio Bolsonaro, sus simpatizantes agitaron banderas estadounidenses e imágenes de Trump. EFE
Reacciones en Uruguay
Lucía Topolanski, viuda del expresidente José Mujica y líder del Movimiento de Participación Popular del Frente Amplio, analizó el resultado e insistió en la relevancia geopolítica del proceso en Brasil, defendiendo el papel de Lula frente al avance de la derecha regional.
Javier García, del Partido Nacional, cuestionó el respaldo explícito de sectores del Frente Amplio hacia el actual mandatario brasileño, y señaló “Yo soy uruguayo, no soy brasileño”, y remarcó que Brasil deber renovar su gobierno sin interferencias externas.
Por su parte, el senador del Partido Nacional Sebastián Da Silva compartió en su cuenta de X declaraciones que dio en agosto a La Diaria, donde se declaró “admirador” de Jair Bolsonaro, padre del candidato opositor. “Hoy como ayer, como antes de ayer. La derecha trae progreso y prosperidad. En momentos donde el gobierno optó por el aislamiento ideológico, que cuenten con nosotros para acercar los intereses nacionales al cada día más probable gobierno de Brasil. Bolsonarazo”, escribió Da Silva.
En otros posteos, expresó: “algún día entenderán que el interés nacional está por encima de los amigotes ideológicos”. Y en otro, celebró los resultados de Bolsonaro: “Lágrimas de izquierdista”.
Bettiana Díaz, senadora por el Frente Amplio, viajó a Brasilia para seguir de cerca el desarrollo de los comicios, y destacó la relevancia que tiene el resultado electoral brasileño para todo el bloque regional.
En tanto, el senador del Partido Colorado, Andrés Ojeda, advirtió “hasta el cansancio” que “el casamiento del gobierno uruguayo con Lula y los presidentes salientes del bloque de izquierda fue un gran error desde el primer día”.
El colorado Robert Silva también se expresó en X remarcando los resultados favorables a Bolsonaro cuando se había escrutado el 65% de los votos.
Tarcísio de Freitas le ganó a Haddad, delfín de Lula y exministro de Hacienda
El gobernador de San Pablo, Tarcísio de Freitas, un aliado de Flávio Bolsonaro, ha sido reeligido ayer por amplia mayoría ante el aspirante Fernando Haddad, hombre de confianza del presidente Lula da Silva.
El político derechista se impuso con el 62,8 % de los votos en la primera vuelta, frente al 36,2 % del candidato progresista, con el 90 % escrutado, y no necesitará disputar una ronda de desempate.
De Freitas, un político de 51 años, ministro de Infraestructura del exmandatario Jair Bolsonaro (2019-2022), mezcla un talante aparentemente moderado y tecnocrático con políticas netamente asociadas a la derecha tanto en seguridad como en economía. En el combate al crimen organizado, ha abanderado una estrategia de mano dura.
En cuanto a la economía, el mandatario estatal ha impulsado una política de privatización de empresas paraestatales como la compañía de aguas de San Pablo.
La victoria aplastante de De Freitas es una buena noticia para Flávio Bolsonaro. En vísperas de la votación, De Freitas dijo que estaría “a disposición” del candidato derechista para “ayudarlo mucho” en las próximas semanas, tanto en San Pablo como en el resto del país. El gobernador fue uno de los nombres barajados por Jair Bolsonaro para ser su sucesor, luego de que el expresidente fuera condenado a 27 años de cárcel por liderar un intento de golpe de Estado después de perder los comicios de 2022. Sin embargo, el líder derechista terminó por elegir a su hijo, Flávio Bolsonaro, decisión que el gobernador aceptó.
Del otro lado, la abultada derrota de Haddad, exalcalde de la ciudad de San Pablo, exministro de Hacienda y mano derecha de Lula, es un golpe para el presidente.
San Pablo es el estado más rico y populoso de Brasil, con 44 millones de personas, y posee una importancia indiscutible de cara a la ronda de desempate. EFE
Otros países
El presidente de Argentina, Javier Milei, expresó: “Felicitaciones querido amigo Flavio Bolsonaro por esta histórica elección ante el comunista de Lula. El continente americano es de ciudadanos que quieren vivir en libertad. Espero que pronto podamos empezar a trabajar juntos para que la Argentina y Brasil sigan siendo grandes socios comerciales, culturales y políticos. Las oportunidades para nuestras naciones, trabajando juntos, son infinitas. ¡Viva la libertad, carajo!“, celebró.
Horas antes, Milei había realizado una serie de publicaciones pero en la plataforma Instagram. Tanto durante como después del cierre de los comicios, el jefe de Estado utilizó historias para respaldar a Bolsonaro. En la misma línea, Milei compartió una imagen junto a Flavio Bolsonaro, tomada durante la visita del candidato a la Argentina a fines de junio.
Desde Bogotá, el presidente colombiano, Abelardo de la Espriella, expresó su apoyo al senador Flávio Bolsonaro, en un momento de las elecciones en las que lideraba en el escrutinio. “Hoy mi corazón está con Brasil, que Dios se apiade del hermano país como lo hizo con Colombia. El verdadero cambio es derrotar a la izquierda”, escribió De la Espriella en su cuenta de X.
El presidente colombiano le envió un “abrazo grande” a Flávio Bolsonaro, a quien calificó en distintas oportunidades como un “amigo”.
Lo que viene
Lula es un octogenario que dice sentirse joven gracias a la doble causa que lo mueve: el combate a la derecha y la protección de un legado de políticas sociales. Ese será su impulso en el camino hacia la segunda vuelta.
Durante las siguientes tres semanas de campaña, Lula intentará convencer al votante de centro de que merece un cuarto y previsiblemente último mandato tras una vida entera dedicada a la política.
De ganar y completar los cuatro años de Gobierno, será el segundo presidente que más tiempo ha gobernado Brasil, 16 años, y también el más viejo.
Su edad, sin embargo, no es un tema de debate público ni tampoco munición para los rivales políticos, a diferencia de lo que fue la del exmandatario estadounidense Joe Biden.
En los mítines de campaña, intercambia palabras de amor con la primera dama Janja da Silva, se pasea con agilidad por el escenario y habla a pleno pulmón. A veces, explica el secreto de su silueta enjuta: dos horas diarias de gimnasia nada má.
Por su lado, Flávio Bolsonaro llega a la segunda vuelta como el candidato más votado, con la misión de llevar al Palacio de Planalto el proyecto político de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro (2019-2022).
El hijo del líder derechista buscará en estas tres semanas conseguir el apoyo de los otros candidatos conservadores y protagonizar nuevos enfrentamientos con su principal rival antes del balotaje.
También tendrá que enfrentarse a acusaciones sobre una supuesta interferencia del Gobierno de Donald Trump a su favor, que se está investigando, en medio de otras denuncias que han acompañado su campaña.
La seguridad pública, la reducción del tamaño del Estado y una economía de orientación liberal son las principales banderas de Flávio Bolsonaro, las mismas que impulsó su padre durante su Administración.
Con información de EFE, O'Globo y La Nación (GDA)