La expiración a partir de hoy jueves del tratado Nuevo Start entre Estados Unidos y Rusia marca el fin de los grandes acuerdos bilaterales de desarme nuclear y la transición hacia un orden menos regulado con el ascenso de China y la revolución tecnológica como trasfondo.
Este acuerdo fue firmado en 2010 en Praga por el entonces presidente estadounidense Barack Obama y el ruso Dimitri Medvédev.
En aquel momento era uno de los componentes clave de la llamada política del “reset”, una puesta a cero en un intento de Estados Unidos por “restablecer” las relaciones con Rusia.
El acuerdo Nuevo Start limita los arsenales de las dos potencias nucleares a un máximo de 1.550 ojivas estratégicas ofensivas desplegadas cada uno, lo que supone una reducción de casi el 30%. También limita el número de lanzaderas de misiles y bombarderos pesados a 800.
El tratado implica asimismo una serie de inspecciones mutuas de instalaciones militares, un pilar de la política de desarme conocida como “Confía, pero verifica”, defendida por el expresidente estadounidense Ronald Reagan.
Rusia y el gobierno del presidente demócrata Joe Biden llegaron a un acuerdo en enero de 2021 para prolongarlo cinco años, hasta el 4 de febrero de 2026, en un clima de gran desconfianza mutua, incluso antes de que Rusia invadiera Ucrania en febrero de 2022.
El 9 de agosto de 2022, Rusia anunció la suspensión de las inspecciones estadounidenses previstas en sus instalaciones militares como parte del tratado. Dijo que lo hacía en respuesta a los obstáculos estadounidenses a las verificaciones rusas. Desde entonces, no ha habido inspecciones, lo que ha reducido el alcance del Nuevo Start.
En septiembre de 2025, el presidente ruso Vladimir Putin propuso a Washington extender los términos del tratado por un año, una “buena idea” para el estadounidense Donald Trump pero a la que Estados Unidos no dio seguimiento.
La expiración del tratado debilita el control de armas, lo que hace temer una reanudación de la carrera armamentística. El papa León XIV pidió ayer miércoles “prevenirla”.
El Kremlin aseguró que actuará de manera “responsable” una vez que expire el tratado. AFP