La Asamblea General de la ONU aprobó ayer miércoles una nueva resolución que reclama el fin del embargo estadounidense contra Cuba, aunque el respaldo a la isla cayó a su nivel más bajo en tres décadas.
La resolución, que desde 1992 reclama el fin del embargo estadounidense, este año incorporó una referencia a las consecuencias del bloqueo petrolero aplicado por Estados Unidos desde enero.
La propuesta de levantar el embargo recibió 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, el apoyo más bajo desde 1995. Tanto los votos en contra como las abstenciones se duplicaron respecto al 2025. Brasil y Uruguay fueron los únicos países de Sudamérica que votaron a favor. Argentina, Colombia, Ecuador y Paraguay lo hicieron en contra, mientras Chile y Perú se abstuvieron. Bolivia y Venezuela no asistieron.
Cuba ha contado históricamente con un respaldo casi unánime en la ONU. Entre 2005 y 2024 obtuvo de forma sostenida más de 182 votos favorables a su resolución, con Estados Unidos e Israel como principales opositores.
Este año en América Latina, la Argentina de Javier Milei volvió a votar en contra, esta vez acompañada por Colombia. Dentro de la Unión Europea se abstuvieron Italia, Alemania y Grecia.
En redes sociales el actual dictador cubano, Miguel Díaz-Canel, festejó el resultado de la votación. “El mundo ha vuelto a pronunciarse mayoritariamente contra el bloqueo, incluso por encima de las más groseras presiones y chantajes de EEUU para cambiar el rumbo de esta votación”, escribió en X.
El régimen comunista cubano denunció en septiembre que el embargo estadounidense le provocó pérdidas a Cuba por más de 8.000 millones de dólares entre marzo de 2025 y febrero de 2026, una “cifra récord”.
“El bloqueo mata y castiga a nuestra población silenciosamente como nunca antes”, dijo el canciller cubano Bruno Rodríguez ayer miércoles en la ONU. Desde la tribuna, Rodríguez acusó a Estados Unidos de querer “determinar el destino de la nación” y “apropiarse” de su riqueza.
Minutos antes de la votación, el embajador de Estados Unidos ante el organismo, Mike Waltz, negó la existencia del bloqueo contra Cuba y afirmó que “las penurias del pueblo cubano son exclusivamente culpa de este régimen comunista corrupto”.
El embajador resaltó que entre enero y agosto su gobierno ha vendido al sector privado cubano mercancías por un valor de 875 millones de dólares, incluyendo combustible. “Eso es lo que molesta en este régimen comunista: el término ‘sector privado’”, afirmó.
El martes, Waltz y Rodríguez protagonizaron un fuerte intercambio durante los debates sobre la resolución cubana, mientras el diplomático estadounidense denunciaba la vida lujosa de dirigentes cubanos y sus familiares, y la represión política en la isla comunista. Rodríguez lo tachó entonces de “mentiroso”.
La embajada de Estados Unidos en La Habana colocó ayer miércoles un cartel en su fachada con el texto “Freedom (libertad)” en referencia a los 250 años de su independencia. El cartel es similar a los que adornó Estados Unidos durante las celebraciones de los 250 años de la Independencia estadounidense, principalmente en Washington, donde la comisión Freedom 250, respaldada por la Casa Blanca, organizó ferias, carreras y un gran show de fuegos artificiales.
Históricamente ese tipo de actos es visto como una provocación por el régimen cubano, que construyó una explanada para actos frente al edificio de la misión estadounidense. AFP, EFE