Con el miedo por la vuelta de la lluvia y en medio de nuevas evacuaciones, rescatistas y vecinos retomaron este jueves la búsqueda de 14 desaparecidos en el sureste de Brasil, donde ya suman 54 los muertos por un feroz temporal. Con cantidades inusitadas de agua, las intemperies desatadas el lunes en el estado de Minas Gerais provocaron inundaciones, derrumbes de edificaciones y deslizamientos de tierra que sepultaron a decenas de personas en los municipios de Juiz de Fora y Ubá.
En la noche del miércoles volvió a sonar la alarma: nuevas precipitaciones anegaron calles y causaron más deslizamientos. Se prevén más lluvias hasta el fin de semana. Más de 5.000 personas debieron dejar sus casas en la región.
"Llovió mucho, el barranco cayó todavía más y la defensa civil nos llamó a evacuar", dijo a la AFP Luiz Otávio Souza, un promotor de ventas de 35 años que tuvo que dejar su casa y cuyo sobrino está desaparecido.
"Todo el mundo está en pánico, amigos y parientes preguntando cómo estamos, parece una película de terror", agregó entre llantos este vecino del Parque Burnier, uno de los barrios más golpeados de Juiz de Fora, con 12 muertos y 8 desaparecidos.
En el barrio Tres Moinhos, tres casas quedaron sepultadas por deslizamientos durante la madrugada luego de que sus habitantes fueran evacuados, constató la AFP.
Varios vecinos que tuvieron que abandonar sus hogares regresaban este jueves al barrio para recuperar muebles, electrodomésticos, colchones e incluso mascotas que habían dejado atrás.
Durante las horas sin lluvia, se llevaban sus pertenencias a las apuradas, bajando por las calles cubiertas de lodo.
El gobernador de Minas Gerais, Romeu Zema, afirmó el miércoles en X que "no es verdadera la información de que el gobierno de Minas redujo en los últimos años las inversiones en prevención contra lluvias".
Según el programa televisivo Jornal Nacional, el gobierno del estado cortó en 95% los gastos para mitigar el impacto de las lluvias en los últimos tres años.
Esta tragedia se suma a otros grandes desastres por inclemencias climáticas sufridos por Brasil en los últimos años, que científicos asocian en varios casos a los efectos del calentamiento global.
En 2024, unas inundaciones inéditas golpearon el sur del país y dejaron más de 200 muertos y dos millones de habitantes afectados, en una de sus peores catástrofes naturales de la historia de Brasil. AFP