Un total de 94 pasajeros de 19 nacionalidades del buque MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus, desembarcaron el fin de semana en el puerto canario de Granadilla, en la isla de Tenerife (España), para tomar diferentes vuelos que los han llevado a sus lugares de origen mientras que para hoy lunes está previsto que lo hagan otros 24. En rueda de prensa, la ministra española de Sanidad, Mónica García, junto al director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, explicó que se realizaron siete vuelos.
Transportaron a personas de ocho nacionalidades y en el previsto por Países Bajos viajaron ciudadanos de once nacionalidades distintas, dijo la ministra, que precisó que la jornada de ayer se desarrolló con total normalidad y seguridad.
Tedros Adhanom, ha recordado que la recomendación internacional para los contactos del crucero afectado por la alerta sanitaria es mantener una cuarentena de 42 días con seguimiento activo a partir del 10 de mayo. Esa cuarentena puede realizarse en una instalación específica o en el domicilio, ha asegurado, si bien ha matizado que la OMS asesora a los países pero no impone medidas obligatorias, pues cada Estado aplica sus propias directrices nacionales y decide las actuaciones en función de su evaluación de riesgo.
En relación con el caso con síntomas detectado en Francia, ha dicho que la aparición de síntomas no implica necesariamente relación con el hantavirus. Muchas de las personas que viajaban en el crucero son de edad avanzada y presentan otras patologías crónicas que también pueden provocar síntomas similares, ha añadido el director de la OMS. No obstante, ha indicado que cualquier síntoma debe ser comprobado y evaluado por las autoridades sanitarias competentes.
Además ha insistido en que este virus no tiene nada que ver con covid ni con el coronavirus y que tiene otras particularidades, siendo los síntomas los que marcan el inicio del posible contagio.
Para hoy está previsto que el barco realice el repostaje a primeras horas de la mañana y por la tarde se llevarán a cabo los últimos vuelos procedentes de Australia, que trasportará a seis personas, y otro de Países Bajos, a 18 pasajeros.
La operación de evacuación de los pasajeros del crucero MV Hondius donde se declaró un brote de hantavirus, coordinada por la Organización Mundial de la Salud y las autoridades españolas, se desarrolló ayer domingo según las previsiones. El barco fondeó al puerto de Granadilla de Abona, en la isla española de Tenerife, en Canarias (Atlántico), procedente de Cabo Verde, con 151 personas a bordo, de ellas 147 pasajeros y tripulantes, además de dos epidemiólogos de Países Bajos y dos representantes de la OMS y del SDC, organismo dependiente de la Organización Marítima Internacional.
El barco había partido el pasado 1 de abril desde la terminal portuaria de Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina, con destino a Cabo Verde y durante la travesía se produjo un brote de hantavirus, que causó la muerte de tres personas y seis casos más confirmados hasta el sábado por la Organización Mundial de la Salud. Carlos Ferello, el único argentino a bordo del crucero MV Hondius, aseguró ayer domingo que “fue una desgracia”, al tiempo que contó que inició un período de cuarentena mientras espera a ser trasladado. “Fue distinto a lo que había pensado. Fue una desgracia, ahora tenemos que pasar unos días en cuarentena”, afirmó Ferello en declaraciones al canal TN desde el puerto canario de Granadilla, en la isla de Tenerife, en España.
El ingeniero retirado explicó que había embarcado en Ushuaia, la ciudad más austral de Argentina, atraído por la navegación y el recorrido hacia la Antártida y el Atlántico Sur.
Según relató, las primeras alarmas surgieron cerca del archipiélago de Tristán da Cunha, considerado uno de los lugares habitados más remotos del planeta, cuando un matrimonio neerlandés comenzó a presentar síntomas febriles.
El hombre murió a bordo, mientras la mujer fue evacuada luego hacia Johannesburgo, en Sudáfrica, desde la isla de Santa Elena, donde también falleció. “En ese momento fue cuando se prendieron todas las alarmas. Empezaron a hacer análisis y a delinear que teníamos que estar aislados”, indicó Ferello. El argentino dijo que en un principio pensó que se trataba de “una complicación” o una infección común, hasta que las autoridades sanitarias confirmaron que se trataba de hantavirus.
EE.UU. decide no imponer cuarentena
El director de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, advirtió ayer domingo de que la decisión de Estados Unidos de no imponer cuarentena a sus ciudadanos evacuados del crucero Hondius, afectado por un brote de hantavirus, conlleva “riesgos”.
“Eso puede conllevar riesgos”, dijo Ghebreyesus en rueda de prensa desde la isla española de Tenerife, donde desembarcaron los ocupantes del Hondius para ser repatriados, sobre el anuncio de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de que los estadounidenses evacuados no serán necesariamente puestos en cuarentena. Por su lado, el director interino de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, Jay Bhattacharya, aseguró que el hantavirus “no es como el covid-19”, tras la atención generada por un brote detectado en un crucero neerlandés. “Hemos estado comunicándonos durante la última semana a medida que la atención de la prensa ha aumentado, como corresponde dada la naturaleza de esta enfermedad”, afirmó Bhattacharya afirmó a CNN. El director interino de la CDC insistió en que el hantavirus no es como “el covid y no llevará a un brote del mismo tipo”. EFE
Con información de EFE y AFP