El presidente de Chile, José Antonio Kast, rendirá hoy lunes su primera “Cuenta Pública” ante el Congreso, tras una compleja y cuestionada fase de arranque de su Gobierno marcada por un ambicioso plan de reforma que incluye recortes y bajadas de impuestos a las empresas.
El mandatario acudirá a la sede del Parlamento en Valparaíso, donde deberá explicar sus promesas de campaña ante el desafío inmediato de que el Senado apruebe la “megarreforma”, un plan neoliberal que está considerado su proyecto económico estrella.
Los dos meses y medio de Kast en La Moneda han estado marcados por su decisión de repercutir el coste de la guerra en Ormuz sobre el bolsillo de los ciudadanos con un alza histórico de los combustibles, junto a un millonario recorte en las finanzas públicas y a un prematuro cambio de gabinete, afectado por controversias en la gestión de la seguridad, una de sus principales promesas.
Este panorama explica, según los expertos, la brusca caída en el respaldo ciudadano con la que el presidente llega a la cita: un 39 % de aprobación frente a un 56 % de desaprobación. La mayor expectativa está puesta en el anuncio del plan de seguridad a cargo del nuevo ministro Martín Arrau, con el fin de aplacar las críticas que causó la salida de su predecesora Trinidad Steinert, y que junto con la de la vocera Mara Sedini, significó el ajuste ministerial más rápido desde el retorno a la democracia.
La decisión de que esas carteras fueran asumidas por ministros que ya integraban el gabinete ha alimentado rumores de que Kast podría comunicar una reforma estructural que reduzca el tamaño del aparato estatal de 25 a 19 ministerios.
El Ejecutivo afronta un intrincado escenario legislativo atravesado por la batalla para la aprobación de la “megarreforma”, una iniciativa económica y tributaria que el Gobierno ha posicionado como clave para reactivar el crecimiento del país, y que tendrá su primera votación en el Senado al día siguiente de la rendición de cuentas. Su avance depende de los votos de la oposición de izquierda, en una Cámara Alta donde el Partido Socialista ostenta la bancada más grande, por ello se especula que Kast podría refrendar la intención de hacer ajustes a la polémica Ley y flexibilizar el plazo de aprobación, tras haber amenazado con avanzar a través de un decreto de “suma urgencia”.
Consciente de que el futuro de la “megarreforma” podría definirse por apenas uno o dos votos, el Gobierno se ha mostrado dispuesto a modificar medidas polémicas como la invariabilidad tributaria de 25 a 20 años, o revisar el millonario monto del crédito al empleo, advertido por organismos internacionales. Mantendría intacta, no obstante, la rebaja del impuesto a las empresas del 27% al 23% y otras regulaciones sobre permisología medioambiental e incentivo en viviendas que reúne esta ley miscelánea.
Se prevé que Kast ofrezca también un estatus del plan de control migratorio, que tiene implicaciones internacionales.
Codelco
En otros asuntos, el ministro de Minería de Chile, Daniel Mas, aseguró que el Gobierno no tiene entre sus planes privatizar Codelco, la mayor cuprífera del mundo. “No estamos hablando de privatizar, sino de trabajar con privados, tal como lo hizo la administración de Máximo Pacheco, con más de 12 convenios con privados”, dijo Mas a la salida de la sede de Gobierno.
El actual Gobierno, que asumió en marzo pasado, había manifestado su preocupación por el futuro de la compañía, cuya producción cayó en los últimos años “cerca del 20 %”, pese a que se invirtieron alrededor de 17.000 millones de dólares desde 2022.
Antes de dejar el cargo el pasado lunes, Pacheco aseguró que “Codelco no está en crisis” y que la minera “sigue siendo el mejor negocio para Chile”, pero en el país se desencadenó un debate sobre la posibilidad de una privatización.
EFE