Lazare, un spaniel francés, nació el 4 de diciembre de 1995. El animal pasó gran parte su vida con la misma dueña, hasta que esta murió hace unas semanas atrás y terminó en un refugio de animales en el pueblo francés de Villy-le-Pelloux.
Allí fue adoptado por Ophelia Boudol, una joven que inicialmente buscaba una mascota para su madre pero decidió quedarse con el animal y llevarlo a su casa. Finalmente, Lazare falleció este viernes a los 30 años: el doble de lo que se espera que viva un perro de su raza.
"Eras nuestro pequeño bebé abuelito", escribió Ophelia Boudol en una publicación de despedida en Instagram. "Elegiste emprender tu último vuelo en mis brazos la noche del 14 de mayo, para reunirte con tu dueña, que te quería tanto", agregó.
Con 30 años y cinco meses, Lazare usaba pañales, ya no podía oír ni ver y dormía casi todo el día. Sin embargo, Boudol dijo que tenía un carácter encantadoramente vivaz. "De verdad tiene una personalidad muy entrañable", dijo a la AFP mientras lo acunaba en su casa de la localidad del sureste de Francia, Villy-le-Pelloux, a principios de esta semana.
Cuando el personal del refugio descubrió la edad de Lazare creyeron que "podría ser el perro más viejo del mundo".
Después de verificar su fecha de nacimiento en dos registros, rellenaron la documentación para inscribirlo para un posible récord a modo de broma, añadió ella.
Un perro portugués de la raza "Rafeiro do Alentejo" llamado Bobi fue considerado el perro más viejo cuando murió en 2023, supuestamente a los 31 años, según el sitio web del Guinness World Records.
Pero una revisión en 2024 determinó que no había suficientes pruebas concluyentes sobre su edad.
AFP