ARGENTINA

El kirchnerismo digiere la derrota electoral y prepara modificaciones

Alberto Fernández y Cristina Kirchner parecen coincidir en que los cambios en el gabinete, en particular en el área económica, se procesarán luego de las legislativas.

El presidente Alberto Fernández habla mientras la vicepresidenta Cristina Kirchner escucha con la cabeza baja. Foto:  ARGRA
El presidente Alberto Fernández habla mientras la vicepresidenta Cristina Kirchner escucha con la cabeza baja. Foto: ARGRA

"Algo no habremos hecho bien”, dijo el domingo de noche el presidente Alberto Fernández, al reconocer la derrota del gobierno en las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), consideradas un indicador de cómo pueden resultar las legislativas de noviembre próximo.

La coalición oficialista Frente de Todos obtuvo menos de 31% de los votos a nivel nacional; un resultado inesperado que le hace temer por su mayoría en el Senado y aleja la posibilidad de lograrla en la Cámara de Diputados cuando el 14 de noviembre se celebren elecciones legislativas para la renovación parcial del Congreso.

“Es un escenario catastrófico para el gobierno, con estos números la perspectiva es que el triunfo opositor debería consolidarse dentro de dos meses”, dijo el politólogo Carlos Fara.

Las primarias del domingo definieron a los candidatos a las legislativas, pero son consideradas una suerte de encuesta a escala real que anticipa el resultado final.

La coalición opositora Juntos por el Cambio, del expresidente Mauricio Macri, consiguió 40% de los sufragios a nivel nacional, pero sobre todo logró ganar con ventaja de cinco puntos en la provincia de Buenos Aires, tradicional bastión del peronismo y mayor distrito electoral del país.

“Es difícil pensar que el oficialismo pueda hacer algo para revertir estas tendencias. Hay una inercia fuerte de la mirada de la sociedad sobre el gobierno”, dijo a la agencia AFP el politólogo Diego Reynoso, quien dirige una encuesta sobre satisfacción política en la privada Universidad de San Andrés.

En la provincia de Buenos Aires, que congrega el 37% del padrón nacional, las dos listas de precandidatos a diputados que presentó Juntos por el Cambio congregan el 38,26% de los sufragios.

Le sigue la lista única del oficialista Frente de Todos, encabezada por Victoria Tolosa Paz, con el 33,67% de los sufragios.

Respecto a los distritos que le siguen en importancia, en la provincia de Córdoba también ganó Juntos por el Cambio, con el 47,55% de votos; en Santa Fe con el 41,64% y en la ciudad de Buenos Aires con el 48,37%.

Para estas PASO estaban llamados a sufragar 34,3 millones de argentinos, para definir las listas que competirán en los comicios del 14 de noviembre, cuando se renovarán 127 de los 257 escaños de la Cámara de Diputados -donde ahora ningún grupo tiene mayoría absoluta- y 24 de los 72 del Senado, dominado por el oficialismo kirchnerista, aunque para la Cámara Alta esta vez solo se eligen representantes de ocho provincias.

Estas PASO también fueron cruciales para la oposición, que trata de ordenar liderazgos tras la derrota de Macri ante Fernández en las presidenciales de 2019. Es por ello que mientras el oficialista Frente de Todos -cuyos líderes son el presidente Fernández, Cristina Kirchner y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa- ha presentado una única lista en la mayoría de distritos buscando dar una imagen de unidad, Juntos por el Cambio -integrado principalmente por Propuesta Republicana, la Unión Cívica Radical y la Coalición Cívica- optó por presentar diversas candidaturas.

Sin cambios, por ahora.

Pese al impacto de la derrota electoral no habrá cambios en el gabinete, al menos hasta después del 14 de noviembre. Así lo hizo saber el presidente Alberto Fernández a su equipo en las múltiples reuniones que mantuvo ayer lunes. En esto coincidieron la vicepresidenta Cristina Kirchner, el gobernador Axel Kicillof y los principales referentes de La Cámpora, entre ellos el diputado Máximo Kirchner y el ministro del Interior, Eduardo de Pedro.

La expresidenta estuvo reunida con su hijo, Kicillof y el ministro del Interior, entre otros integrantes de la agrupación en su despacho en el Senado. La conclusión, según pudo saber La Nación, fue que cualquier modificación de ministros será después de la elección. Eso sí, desde el kirchnerismo duro ya avisaron que la dolorosa derrota del domingo saldó la discusión interna sobre la necesidad de relanzar la gestión con un cambio profundo.

Cristina Kirchner le habla al oído a Massa mientras el presidente Alberto Fernández habla. Foto: ARGRA
Cristina Kirchner le habla al oído a Massa mientras el presidente Alberto Fernández habla. Foto: ARGRA

“No hay que ponerle tanto dramatismo, no es la primera elección que perdemos”, buscaron minimizar cerca de los popes camporistas.

En el encuentro Cristina Kirchner, Kicillof, Máximo Kirchner y De Pedro repasaron los números de la elección en todo el país y hablaron sobre la necesidad de avanzar con medidas económicas que permitan recuperar el salario real.

Fernández, que almorzó con el jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, y los ministros Gabriel Katopodis (Obras Públicas) y Juan Zabaleta (Desarrollo Social), decidió que continuará al frente de la campaña, mientras pule los detalles de una batería de medidas económicas focalizadas en la clase media y baja. Los anuncios comenzarán esta semana, según adelantaron fuentes próximas al mandatario, informó La Nación.

La pregunta en Buenos Aires ayer era si continuará en el cargo luego de las legislativas de noviembre el ministro de Economía, Martín Guzmán. (Con información de AFP y La Nación/GDA).

Cautela y temores de los agentes económicos
Alberto Fernández. Foto: AFP

Cautela hasta conocer el resultado definitivo de las elecciones de noviembre y dudas sobre la reacción del Gobierno tras el revés en las PASO. Esas son algunas de las claves que, según los economistas consultados por el diario La Nación, marcarán el rumbo del escenario cambiario de corto y mediano plazo en la Argentina.

Pese al contexto positivo de ayer lunes, los analistas advierten que hay desequilibrios y problemas estructurales, como la emisión monetaria, el déficit fiscal o la inflación, que condicionan la evolución de los tipos de cambio y la brecha cambiaria, y advierten que ese escenario se mantendrá. A su vez, destacan que el acuerdo con el FMI es un factor relevante para la estabilización, según el diario argentino.

También la agencia Moody’s alertó sobre la medidas que pueda adoptar el gobierno argentino de aquí a noviembre.

“La coalición del Gobierno argentino sufrió una gran pérdida de votos en las primarias legislativas (PASO). Las PASO anteriores en general han sido indicadores fuertes del resultado electoral final y los resultados del domingo señalan que el Gobierno podría perder el control de una o ambas cámaras legislativas en las elecciones generales del próximo 14 de noviembre. La falta de una mayoría legislativa propia obligará al Gobierno a depender del apoyo de otras coaliciones para la aprobación de leyes, lo que requerirá una formulación de políticas basadas en el consenso. La reacción inicial del mercado parece ser positiva, ya que los inversores consideran ese escenario como favorable. Pero una decisión del Gobierno de impulsar un mayor gasto y financiamiento del Banco Central antes de las elecciones de noviembre podría empeorar los ya severos desequilibrios macroeconómicos del país y complicar las futuras negociaciones con el FMI”, dijo Gabriel Torres, Vicepresident Senior Credit Officer de Moody’s Investors Service, en una nota a El País.

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