En pleno debate por reestructuraciones en la empresa química y tecnológica BASF Services America en Uruguay y la salida de UKG en noviembre del año pasado, resurgió la polémica por la venta de la línea de negocios de soluciones hoteleras de la empresa de software estadounidense Sabre Corporation.
La firma vendió su negocio de soluciones hoteleras a la inversora TPG por US$ 1.100 millones en julio del 2025 y según denunciaron fuentes del personal a El País, los 180 trabajadores afectados por la medida en Uruguay aún no tienen las condiciones de trabajo ni los contratos laborales establecidos con la nueva firma. “Estamos en un limbo”, dijeron y agregaron que la documentación laboral aún se remite a Sabre.
Sin embargo, fuentes de Sabre Uruguay señalaron a El País que los trabajadores ya no están más vinculados a la empresa, aunque esta concretó un Acuerdo de Servicios de Transición –TSA por sus siglas en inglés– con TPG. Con esto, Sabre se comprometió a prestar las instalaciones a la nueva empresa para que el personal realice sus tareas.
En un informe publicado en 2025 la empresa anunció la venta de sus servicios de hospitality a la empresa TPG que en enero de este año lanzó una nueva marca en el mercado bajo el nombre Aven. La mayoría del monto por el que se concretó la venta se utilizaría para pagar la deuda generada a partir de la caída de las acciones de Sabre en el mercado bursátil.
“Estamos satisfechos con esta transacción y la oportunidad que nos brinda para amortizar deuda y reducir nuestro apalancamiento neto, optimizar nuestra cartera y seguir enfocándonos en posicionar a la compañía para un crecimiento sostenible”, dijo el presidente y director ejecutivo de Sabre, Kurt Ekert, luego de efectuar la venta.
Personal
“Tu puesto será eliminado el 15 de mayo de 2023 y tu último día de trabajo será hoy”, indicaba el correo electrónico que recibieron los trabajadores en Uruguay y a nivel internacional durante la última reestructura que realizó Sabre ese año. La misma consistía en el despido de entre el 10% y el 15% de la plantilla de trabajadores –que en ese momento era de 970 empleados– con el objetivo de una “realineación de recursos y cambios en la estructura organizacional” de la empresa.
Si bien ejecutivos de la empresa señalaron que la línea de negocio se encuentra en plena transición de todos los activos, defendieron que el proceso de independización “lleva mucho tiempo”. Sabre contaba con alrededor de 10.000 empleados a nivel mundial en 2024, de los cuales casi un 10% está concentrado en Uruguay.
Los trabajadores indicaron que se espera completar el proceso en junio de este año aunque todavía no conocen detalles de las condiciones de trabajo y si la empresa tendrá oficinas en Zonamérica, por lo que la situación genera “incertidumbre”. Sin embargo, destacaron las condiciones de trabajo en Sabre con una modalidad híbrida y el cumplimiento de plazos con el personal.
Los trabajadores resaltaron que la pérdida salarial entre diciembre del 2024 y el mismo mes de 2025 fue superior al 13% debido al valor del dólar que se perfila a la baja desde el año pasado. Por este motivo, y luego de la venta del área de negocios, los empleados accedieron a un bono de 4% por única vez.
Sin embargo, mencionaron que en enero de este año se les retiró un beneficio laboral intangible que consistía en días libres durante las fiestas tradicionales y que los aumentos alcanzados en las negociaciones salariales no alcanzan el 7%.
Las situaciones de BASF y UKG son parte de “la punta del iceberg”, según el personal y agregaron que se trata de una problemática transversal en el sector. También señalaron que la falta de denuncias por parte de trabajadores del sector tecnológico se debe al “temor” ante la posibilidad de no reinsertarse en el mercado laboral.
El negocio
Las acciones de Sabre Corporation sufrieron importantes bajas debido a una persistente contracción de los ingresos durante los últimos años. Según la fintech del mercado de valores, AInvest, la deuda neta de Sabre alcanzó los US$ 3.700 millones en 2025 y atraviesa “desafíos estructurales en su modelo de negocio”. La empresa informó ventas de US$ 3.000 millones en 2024 aunque el pasado 29 de enero, las acciones de Sabre sufrieron una caída récord de 2,48%.
Este escenario obligó a la empresa a reevaluar algunas líneas de su negocio y mantener el fuerte histórico en el sector finanzas y operaciones. Según explicaron ejecutivos de Sabre a El País en 2023 al momento de la venta, esta medida se tomó con motivo de haber cerrado el primer trimestre del año en “rojo”. De hecho, luego de la pandemia, todos los trimestres excepto alguna excepción, tuvieron resultados operativos que no lograron cubrir los financieros.
Sin embargo, las dificultades de la multinacional a nivel mundial no comenzaron en ese entonces. En 2022 Sabre vendió su cartera de operaciones aéreas AirCentre a la canadiense CAE, líder tecnológico en operaciones digitales de vuelo y tripulación por una transacción valorada en US$ 392,5 millones. Esta operación incluía el traspaso de tecnología, propiedad intelectual y el personal de AirCentre.
Sabre es una empresa global dedicada al desarrollo de software y tecnología que impulsa la industria de viajes con servicios en más de 90 países. La multinacional comenzó su actividad en Uruguay en 2004 en el edificio ubicado en Zonamérica que contaba con un grupo de 120 colaboradores y en 2023 superó los 800 profesionales. El negocio se amplió en 2012 cuando la empresa inauguró su oficina en Aguada Park, lo que duraría unos pocos años ya que la multinacional ya no opera en esa zona franca.