Irán y Estados Unidos al borde de reanudación de ataques cruzados, en medio de declaraciones oficiales contradictorias

La República Islámica reacciona ante la “insatisfacción” que el presidente Trump dijo sentir ante la nueva propuesta que le presentó el régimen iraní para el fin del conflicto.

Un clérigo iraní pasa junto a una valla publicitaria antiestadounidense que hace referencia al presidente Donald Trump y al estrecho de Ormuz, instalada en un edificio de la plaza Valiasr en Teherán el 2 de mayo de 2026.
Teherán. Clérigo iraní cerca de valla publicitaria antiestadounidense que hace referencia a Trump y Ormuz.
Foto: AFP fotos

Un mando militar iraní avisó ayer sábado que es “probable” una reanudación de las hostilidades con Estados Unidos, después de que Donald Trump se dijera insatisfecho con la última propuesta de Teherán para poner fin al conflicto.

Ambas partes observan un alto el fuego desde el 8 de abril, después de casi 40 días de bombardeos de Estados Unidos e Israel, y de represalias iraníes contra las monarquías del Golfo aliadas de Washington. Islamabad acogió una primera ronda de conversaciones directas el 11 de abril. Pero no dio resultado, ya que las posiciones siguen muy alejadas en cuanto al estrecho de Ormuz -donde Irán tiene la pretensión de cobrar gravámenes por el paso de buques- y el programa nuclear de la república islámica.

Irán transmitió la semana pasada un nuevo texto a través de Pakistán, que ejerce de mediador. No se divulgaron detalles del contenido de la propuesta, pero el presidente estadounidense no tardó en desestimar esta nueva iniciativa. “En este momento no estoy satisfecho con lo que ofrecen”, dijo Trump a los periodistas, al culpar del estancamiento de los contactos a la “tremenda discordia” en el seno del liderazgo iraní.

“¿Queremos ir allí y simplemente arrasarlos y acabar con ellos para siempre, o queremos intentar lograr un acuerdo? Quiero decir, esas son las opciones”, respondió cuando le preguntaron por los próximos pasos.

“Es probable que se reanude el conflicto con Estados Unidos, y los hechos demuestran que Estados Unidos no respeta ninguna promesa ni acuerdo”, dijo a propósito ayer Mohamad Jafar Asadi, inspector adjunto del mando militar central Jatam al Anbiya, citado por la agencia iraní Fars.

“Las fuerzas armadas están perfectamente preparadas ante cualquier posible oportunismo o acción imprudente por parte de los norteamericanos”, enfatizó.

El viceministro de Exteriores, Kazem Gharibabadi, señaló que “ahora la pelota está en el campo de Estados Unidos, que debe elegir entre la vía diplomática o la continuación del enfoque confrontativo”. Teherán está “preparado” para cualquiera de los dos escenarios, añadió.

Trump tenía en teoría hasta el viernes para solicitar la autorización del Congreso de Estados Unidos a fin de continuar la guerra iniciada junto con Israel el 28 de febrero. En lugar de ello optó por enviar una carta a los líderes legislativos para notificarles que las hostilidades contra Irán “habían terminado”. Varios congresistas demócratas señalaron sin embargo que la presencia de fuerzas estadounidenses en la región indica lo contrario. El USS Gerald Ford, el mayor portaviones del mundo, ya abandonó Oriente Medio, pero en la zona permanecen 20 buques de la Marina estadounidense, y otros dos portaviones.

Las repercusiones del conflicto siguen sacudiendo la economía mundial. Los precios del petróleo alcanzaron la semana pasada un máximo en cuatro años, con el barril de Brent en 126 dólares.

Teherán cerró casi totalmente el paso por el estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra un 20% de los hidrocarburos que se consumen a nivel mundial. En represalia, Washington mantiene un bloqueo naval a los puertos iraníes.

El Parlamento iraní prepara una ley que colocaría el estrecho de Ormuz bajo la autoridad de las fuerzas armadas, prohibiría el paso de barcos israelíes y establecería derechos de tránsito. El gobierno estadounidense advirtió que quienes paguen un peaje a Teherán para atravesar el estrecho de Ormuz se expondrían a sanciones.

Estrecho de Ormuz

Los efectos negativos en energía y alimentos

El ministro de Exteriores catarí, Mohamed bin Abdulrahman, advirtió ayer a su homólogo iraní, Abás Araqchí, de las “repercusiones negativas en el suministro mundial de energía y alimentos” si sigue bloqueado el estrecho de Ormuz. Así lo indicó en una conversación telefónica que mantuvieron sobre “el progreso de las negociaciones en curso y la actividad diplomática actual” para evitar una escalada en el golfo Pérsico, informó el Ministerio de Exteriores catarí. En este escenario, Doha reafirmó a Teherán “el pleno apoyo a los esfuerzos de mediación destinados a poner fin a la crisis pacíficamente, y subrayó la necesidad de que todas las partes cooperen con estos esfuerzos para reducir la probabilidad de una nueva escalada”.

El secretario general de la ONU, António Guterres, también alertó de que las limitaciones a la navegación están afectando al transporte de petróleo, gas, fertilizantes y otros bienes, con efectos sobre la energía, la industria, el transporte y los alimentos”. EFE

Nuevas ejecuciones

Si bien gracias a la tregua los iraníes han podido retomar cierta normalidad, su día a día se ve dificultado por la inflación, que se ha disparado al igual que el desempleo, en un país ya de por sí vapuleado por décadas de sanciones internacionales. Amir, un civil de 40 años, cuenta que arranca el día “mirando las noticias, y las nuevas ejecuciones” llevadas a cabo por el poder iraní.

Ayer, la justicia anunció el ahorcamiento de dos hombres acusados de espiar para Israel. “Tengo la impresión de estar atrapado en el purgatorio”, dijo Amir.

Con información de EFE y AFP

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