Irán respondió ayer sábado a un ataque estadounidense con el lanzamiento de varios misiles contra objetivos vinculados a Estados Unidos en Baréin y Kuwait, aliados de Washington en el Golfo, en nuevas hostilidades que amenazan la tregua vigente desde abril y hacen temer una escalada en la región.
Semanas de complejas negociaciones, marcadas por amenazas y estallidos de violencia, no desembocaron en un acuerdo para poner fin a la guerra y reabrir el estrecho de Ormuz, clave para el comercio global de hidrocarburos.
Discrepancias sobre la gestión de este paso, el programa nuclear iraní o las sanciones contra Teherán, así como los combates en Líbano entre Israel y el grupo terrorista Hezbolá, obstaculizan los avances diplomáticos.
Ayer sábado, el pequeño reino insular de Baréin, que alberga el cuartel general de la Quinta Flota estadounidense, denunció el lanzamiento de siete misiles iraníes contra su territorio y contra Kuwait, el segundo ataque en tres días.
Comunicados gubernamentales de ambos países condenaron la “agresión descarada” de Irán y advirtieron contra una “peligrosa escalada”.
Periodistas escucharon fuertes explosiones en Manama, la capital bareiní, y cerca del aeropuerto internacional de Kuwait, donde el miércoles murió una persona en otro ataque.
Después de más de un mes de ataques que diezmaron la cúpula del poder iraní, el 8 de abril entró un vigor un frágil alto el fuego, respetado en gran parte pero salpicado de hostilidades esporádicas. El viernes, el Comando Central de Estados Unidos (Centcom) anunció que sus fuerzas “derribaron cuatro drones” que se dirigían al estrecho de Ormuz y atacaron dos instalaciones de radares en Irán. En respuesta, Irán atacó con misiles “bases enemigas en la región”, afirmaron ayer los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de Irán.
Los esfuerzos diplomáticos se estancan una y otra vez, mientras el conflicto sacude los mercados mundiales y aumenta la presión política sobre Trump antes de las elecciones de mitad de mandato.
“Las negociaciones están en un punto muerto y Trump debe romper este punto muerto”, declaró Mohsen Rezaei, asesor militar del líder supremo, el ayatolá Mojtaba Jamenei, en una entrevista con CNN. El consejero del ayatolá puso como condición para avanzar el desbloqueo de 24.000 millones de dólares de activos iraníes en el extranjero que están congelados por las sanciones estadounidenses. “Ese es nuestro dinero, no el dinero de Estados Unidos”, aseguró.
Países del Golfo
El secretario general del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), Jasem Mohamed al Budaiwi, condenó ayer los últimos ataques iraníes contra Baréin y Kuwait y los consideró “una amenaza directa” a la región.
La alianza, formada por Arabia Saudí, Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos (EAU), Kuwait y Omán, reiteró en un comunicado “que estos actos iraníes representan una escalada peligrosa e irresponsable, una flagrante violación de todas las leyes, y una amenaza directa a la seguridad y la estabilidad de la región”.
Al Badaiwi aseguró que los “continuos actos terroristas del régimen iraní contra infraestructuras e instalaciones civiles en el reino de Baréin y el Estado de Kuwait demuestran su deseo de desestabilizar la región y socavar los esfuerzos de paz”. También subrayó que la seguridad de estos dos países del golfo Pérsico “es parte integral de la seguridad de los Estados del CCG”.
“Estos (Estados) se mantienen unidos y firmes en su apoyo a todas las medidas adoptadas por ambos países para proteger su seguridad, soberanía e integridad territorial”, zanjó, en un momento de continuas críticas de EAU de falta de contundencia contra estos ataques. Emiratos ha criticado a sus socios del Golfo por lo que consideró una falta de respuesta ante los misiles y drones iraníes y llegó a asegurar el asesor diplomático del presidente emiratí, Anwar Gargash, que la reacción del CCF fue “la más débil de la historia”, al reprochar una falta de coordinación dentro del bloque.
Una nueva historia de espionaje
El Departamento de Defensa de EE.UU. ha elevado el nivel de amenaza de contrainteligencia respecto a Israel de “alto” a “crítico”, el máximo escalafón, ante la creciente preocupación de que los servicios de inteligencia israelíes estén espiando de manera “hiperagresiva” a altos funcionarios estadounidenses, informó ayer sábado The New York Times. Según documentos internos de la Agencia de Inteligencia de la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) citados por el Times y NBC News, la alerta responde a un alza en los esfuerzos de Israel por interceptar las deliberaciones internas del Gobierno de presidente de Trump. El objetivo sería obtener información sobre la estrategia de Washington en las negociaciones de paz con Irán. Esto ocurre en un momento en el que ha surgido tensión entre ambas naciones, dado que Trump busca un acuerdo de paz, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, intenta mermar aún más las capacidades de Irán y atacar al grupo terrorista libanés Hezbolá. Entre los funcionarios presuntamente vigilados están Steve Witkoff, principal negociador de paz de la Casa Blanca, y Elbridge A. Colby, el jefe de política del Pentágono. Los informes detallan que el espionaje israelí se ha visto facilitado porque altos cargos estadounidenses utilizan aviones privados y teléfonos personales para atender asuntos de seguridad nacional. La Casa Blanca calificò la historia de “falsa” al Times. EFE
Venta de antidrones
Estados Unidos anunció que autorizó la venta a Kuwait de sistemas de defensa antidrones por casi 2.000 millones de dólares, en un momento en que este país del Golfo sufre ataques aéreos en pleno conflicto con Irán. En un comunicado, el Departamento de Estado dijo que permitirá la compra de tecnología de defensa contra drones a la empresa armamentística Anduril, fundada por un simpatizante del presidente Donald Trump.
“Esta venta propuesta respaldará los objetivos de política exterior y de seguridad nacional de Estados Unidos al mejorar la seguridad de un importante aliado importante no perteneciente a la OTAN, que ha sido una fuerza clave para la estabilidad política y el progreso económico en Oriente Medio”, indicó el comunicado.
Israel
El ejército israelí anunció ayer sábado haber atacado “unas 150” posiciones del grupo terrorista libanés proiraní Hezbolá en 48 horas en el sur del Líbano.
Entre los objetivos figuran “depósitos de armas, cuarteles generales, [y] lanzadores” de misiles o cohetes, indica un comunicado militar israelí.
El presidente libanés Joseph Aoun denunció los “ataques israelíes incesantes, que quedan impunes” a pesar de un presunto alto el fuego en vigor.
Líbano se vio arrastrado a la guerra en Oriente Medio el 2 de marzo, cuando el grupo terrorista Hezbolá lanzó ataques contra Israel para vengar la muerte del ayatolá Alí Jamenei. La situación en este frente es uno de punto de fricción en las negociaciones indirectas entre Estados Unidos e Irán, puesto que Teherán exige un alto el fuego en Líbano para avanzar en un eventual acuerdo que ponga fin a la guerra regional.
Con información de EFE y AFP