Las olas de calor excepcionales que se suceden en Europa desde la primavera boreal siguen provocando incendios forestales, que ayer sábado causaron estragos en varios países. España: lucha contra el fuego en Aragón y Andalucía.
Un incendio declarado el pasado lunes en la región de Aragón, en el noreste del país, obligó a la evacuación de más de 1.000 personas de 18 localidades y “afecta ya a más de 15.000 hectáreas”, indicó ayer el gobierno regional. Según el gobierno aragonés, los más de 600 bomberos desplegados lograron frenar el avance de las llamas “hacia los núcleos urbanos y salvaguardar (...) dos monasterios”.
En Andalucía, un incendio devora desde hace ocho días bosques de pinos y de eucaliptos en la provincia de Huelva, obligando a la evacuación de más de 600 personas. Más de 1.000 bomberos continúan desplegados en el “área afectada”, que supera las 25.000 hectáreas. Esa cifra, precisaron las autoridades, se refiere al perímetro del incendio, y no a la superficie calcinada.
En Francia: el incendio forestal en las Landas, en el suroeste de Francia, volvió a propagarse y ha quemado ya 1.580 hectáreas, pero las condiciones meteorológicas fueron más favorables hacia la tarde. Unos 550 bomberos, con el apoyo de cuatro Canadair, dos Dash y un helicóptero Chinook de extinción de incendios, se centraron en un foco surgido de una propagación repentina durante la noche de ayer, que “es el más virulento, con bordes inestables”, dijeron autoridades.
Los bomberos seguían en estado de máxima alerta ayer en Grecia, donde el riesgo de incendio continúa siendo muy elevado en varias regiones del país debido a los fuertes vientos. Más de medio centenar de incendios agroforestales se han declarado en las últimas 24 horas, pero la mayoría han podido ser controlados, según los bomberos.
Dos incendios de gran envergadura afectaron, sin embargo, el viernes la zona de Finikas, en Creta, y la isla de Kos, frente a las costas turcas, lo que requirió la movilización de importantes medios.
En Bélgica, al menos 2.000 hectáreas fueron arrasadas por un incendio en un parque natural del este del país, declarado el pasado viernes en la zona de Fagnes, cerca de Alemania. El pueblo de Sourbrodt corría el riesgo de ser evacuado debido al peligro que suponía el humo de este incendio, uno de los mayores que ha sufrido el país, según las autoridades.
En los Balcanes, controlan incendio en Croacia y sigue el fuego en Serbia. Un centenar de bomberos han combatido durante la noche de ayer un importante incendio forestal que se declaró el viernes en la isla de Dugi, frente a Zadar, en el centro del litoral croata, y que amenazaba un gran número de viviendas.
Otro gran incendio forestal, que también arrasó viñedos y olivares en la península de Peljesac, fue controlado el viernes por la noche, tras una ardua batalla de 240 bomberos y tres Canadair a lo largo de todo el día.
Asimismo abrieron una investigación para determinar las causas de un violento incendio que devastó una zona residencial en la región de Omis el viernes, que dejó un muerto y una cuarentena de heridos, diez de ellos en estado grave. Algunos habitantes denunciaron el “origen criminal” de este incendio, en el que se quemaron un gran número de casas y vehículos.
Otros países de los Balcanes también luchan contra las llamas, en particular Serbia, donde las autoridades contabilizaron 25 incendios forestales activos en solo una noche. El más importante, que se extiende sobre 2.500 hectáreas, arrasa desde hace varios días la reserva natural de Deliblatska pescara, a unos 50 kilómetros de Belgrado, donde están desplegados unos 300 bomberos, militares y miembros de diversos servicios, según el Gobierno.
Otros países europeos también se vieron afectados por el cambio climático. AFP