Redacción El País
El régimen en Irán está cada vez más aislado de la comunidad internacional y bajo fuerte presión interna y externa para que cese la represión contra las manifestaciones que estallaron en varias ciudades de la república islámica hace dos semanas.
El presidente Donald Trump aseguró ayer martes que Estados Unidos actuará “de manera muy firme” si el régimen iraní empieza a ejecutar a personas detenidas durante las manifestaciones. “Actuaremos de manera muy firme si hacen algo así”, dijo Trump a la cadena CBS sobre posibles ejecuciones por ahorcamiento desde hoy miércoles.
La ONG de defensa de los derechos humanos Hengaw, con sede en Noruega, estimó que la cifra de muertos en la represión a las manifestaciones en Irán alcanza las 2.500 personas. “Hengaw confirma que más de 2.500 personas han muerto en Irán durante las protestas recientes”, señaló esta ONG en un comunicado.
Las investigaciones de esta ONG, dice el comunicado, muestran que las fuerzas gubernamentales iraníes son responsables de una “política de represión sistemática, coordinada y extendida” en el país.
Dicha represión incluyó “la muerte premeditada de civiles, incluyendo niños, el amplio uso de fuerza letal, el establecimiento de tribunales sumarios, detenciones masivas arbitrarias y la militarización de espacios urbanos para infundir miedo y terror en la población”.
“Numerosas informaciones que corroboran y se solapan indican que han ocurrido muertes masivas en las protestas en varias partes del país”, indicó Hengaw, que calificó lo ocurrido en la represión de las protestas como una acción del Ejecutivo iraní que “contiene múltiples elementos de crímenes contra la humanidad”.
El comunicado también expuso que hay información que muestra “fuerzas del Gobierno” dirigiendo sus ataques contra instalaciones médicas, con asaltos a hospitales en las ciudades de Ilam, y la capital, Teherán, y criticó el apagón informativo impuesto por el régimen iraní.
“Esta acción dirigida y deliberada ha bloqueado el acceso a la información y a la libre comunicación, y refleja el esfuerzo sistemático de las autoridades por ocultar la verdad de la escala de los crímenes cometidos y para evitar el escrutinio internacional y la rendición de cuentas”, precisó la ONG.
En su comunicado, Hengaw también instó a la comunidad internacional a tomar medidas, incluidas coercitivas y recogidas en la Carta de Naciones Unidas, contra las autoridades del país de los ayatolás, además de apelar a la Unión Europea y al Reino Unido a retirar a sus embajadores de Teherán para mandar “un mensaje claro” al país persa.
“Esa acción representa una mínima respuesta responsable de la comunidad internacional a un gobierno que ha violado sistemáticamente los principios del derecho internacional”, concluyó el comunicado.
“La ayuda va en camino”
Trump alentó a los manifestantes en Irán a continuar en las calles y a derrocar al régimen de la República Islámica.
Al principio, las protestas iban dirigidas contra el costo de vida, pero se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que ha gobernado desde la revolución de 1979 y que desde 1989 está dirigido por el guía supremo Alí Jamenei.
En el plano internacional, el tono se endureció. El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, se declaró “horrorizado” por la represión y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anunció que se propondrán sanciones “rápidamente” en respuesta al “aterrador” número de muertos.
España, Francia, Reino Unido, Finlandia, Dinamarca y Alemania convocaron este martes a diplomáticos iraníes para expresar su “condena” por la represión en las protestas.
“Patriotas iraníes, MANTENGAN LAS MANIFESTACIONES”, escribió Donald Trump en su plataforma Truth Social. “He cancelado todas las reuniones con los funcionarios iraníes hasta que CESE esta matanza sin sentido de manifestantes. LA AYUDA ESTÁ EN CAMINO”, lanzó.
Trump ha amenazado en múltiples ocasiones con intervenir militarmente y ahora en un intento de redoblar la presión, el republicano anunció que impondrá “inmediatamente” aranceles del 25% a los socios comerciales de la República Islámica.
Y aunque ayer se restableció la conexión telefónica internacional, los iraníes siguen sin poder acceder a internet desde el 8 de enero en un intento por ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
Rusia es uno de los pocos países que ha salido a hablar a favor del régimen iraní. Ayer rechazó un posible ataque militar de Estados Unidos contra territorio iraní. “Las amenazas de nuevos ataques militares contra el territorio de la República Islámica vertidas por Washington son categóricamente inadmisibles”, aseguró María Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores ruso. AFP, EFE