Redacción El País
El número de muertos en Irán por larepresión a las protestas pueden llegar a miles, en medio de la renovada amenaza de Donald Trump de que Estados Unidos puede intervenir militarmente.
Las protestas comenzaron hace dos semanas. Al principio eran en contra del aumento del costo de vida, pero con el paso de los días se han convertido en un movimiento contra el régimen teocrático que gobierna Irán desde 1979.
Organizaciones de derechos humanos han alertado sobre la letal represión de las protestas, advirtiendo que el corte de internet impuesto por las autoridades busca ocultar la magnitud del derramamiento de sangre.
La ONG Iran Human Rights, con sede en Noruega, indicó que pudo verificar 648 muertes, entre ellas la de nueve menores, y miles de heridos, desde el 28 de diciembre. Sin embargo, advirtió que la cifra real de víctimas podría ser mucho más alta: “según algunas estimaciones, más de 6.000”, así como 10.000 detenidos.
A pesar del bloqueo de Internet, imágenes filtradas desde Teherán y otras ciudades de Irán muestran grandes manifestaciones en las últimas noches, y cadáveres en bolsas negras apilados en la morgue.
Frente a las grandes concentraciones de rechazo al régimen, las autoridades convocaron contramanifestaciones ayer lunes en apoyo a la República Islámica. Se congregaron en la céntrica Plaza Enghelab (“Revolución”) enarbolando la bandera nacional. Es una “advertencia” para Estados Unidos, declaró el líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, según la televisión estatal iraní.
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha amenazado repetidamente con intervenir militarmente si Irán mata a los manifestantes antigubernamentales.
Trump aún considera llevar a cabo ataques aéreos contra Irán para detener la represión contra los manifestantes, informó ayer lunes la Casa Blanca.
La secretaria de prensa Karoline Leavitt aseguró sin embargo que sigue abierto un canal para la diplomacia, y que en conversaciones privadas con el enviado especial de Trump, Steve Witkoff, Irán adoptó un “tono muy diferente”. “Una cosa en la que el presidente Trump es muy bueno es en mantener siempre todas sus opciones sobre la mesa. Y los ataques aéreos serían una de las muchas, muchas opciones que están sobre la mesa para el comandante en jefe”, dijo Leavitt a los periodistas.
Leavitt agregó que la “diplomacia siempre será la primera opción del presidente”.
“Lo que están oyendo públicamente del régimen iraní es bastante diferente de los mensajes que la administración está recibiendo en privado, y creo que el presidente tiene interés en explorar esos mensajes”, explicó.
Durante un acto ayer en la capital, el presidente del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, lanzó una advertencia directa a Washington ante las amenazas de intervención: “Verás cómo todos tus recursos en la región serán destruidos”, sentenció, en alusión a las bases y buques militares de Estados Unidos en la región.
El régimen atribuye la violencia a “delincuentes terroristas urbanos”, mientras que el opositor Reza Pahlaví, hijo del ex sha, instó desde Estados Unidos a las fuerzas armadas iraní a “apoyar al pueblo”.
Por su parte, la presidenta de la asociación Irán Justicia, la abogada franco-iraní Chirinne Ardakani, denunció ayer lunes una “masacre” cometida contra los manifestantes y apeló a la comunidad internacional a reconocer “los crímenes de lesa humanidad que están ocurriendo”.
“Lo que sabemos con certeza es que se utilizaron armas de guerra, con escenas de masacre en las calles, para reprimir a los manifestantes”, afirmó Ardakani, quien también es abogada de la Premio Nobel de la Paz de 2023 Narges Mohammadi, detenida nuevamente en Irán el pasado 12 de diciembre.
Ardakani aseguró que “milicias fuertemente armadas usaron ametralladoras contra los manifestantes”. Ardakani aseguró que “hay una verdadera acumulación de cadáveres en las morgues”.
La Organización de Muyahidines del Pueblo de Irán (OMPI), un grupo de oposición al régimen de Teherán con sede en París, cifró en más de 3.000 los muertos en las protestas que se han desarrollado en Irán desde diciembre.
Analistas se mantienen extremadamente prudentes sobre qué puede pasar con el régimen en Irán. “Estas manifestaciones representan sin duda el desafío más serio al que se ha enfrentado la República Islámica en años, tanto por su magnitud como por sus reivindicaciones políticas cada vez más explícitas”, estima Nicole Grajewski, profesora del Centro de Investigaciones Internacionales de Sciences Po en París.
“Este movimiento es diferente porque sintetiza todos los movimientos anteriores: las revueltas económicas, las revueltas por la igualdad entre mujeres y hombres, las revueltas estudiantiles y las revueltas de las clases medias, que hoy están desclasadas”, observa por su parte Clément Therme, investigador asociado del Instituto Internacional de Estudios Iraníes.
Para Jason Brodsky, director de United Against a Nuclear Iran, estas manifestaciones son “históricas” y cuanto más duran, “más inyectan inestabilidad en el corazón del régimen”.
Los factores internos, es decir, las deserciones dentro del ejército y/o las fracturas en el entorno del guía supremo, siguen siendo el principal criterio para hacer tambalear al poder. “La República Islámica está atrapada en un círculo vicioso, ya que cuanto más reprime, más se deteriora la situación económica del país”, dijo Therme. AFP, EFE
Régimen iraní busca negociar con EE.UU.
El canciller iraní, Abás Araqchi, contactó al enviado especial de Donald Trump para Oriente Medio y Ucrania, Steve Witkoff, este pasado fin de semana con la intención de rebajar la tensión con Washington después de que el presidente estadounidense amenazara con usar la fuerza contra Teherán, según informó ayer lunes Axios.
El medio online estadounidense cita a dos fuentes cercanas al asunto que aseguran que esta comunicación parece ser un intento del régimen Ayatolá de rebajar la posibilidad de un ataque inminente del Ejército estadounidense.
Los contactos se mantuvieron después de que Trump amenazara con atacar a la nación persa en respuesta a la represión activada por las autoridades contra las manifestaciones multitudinarias que están sacudiendo el país y que están dejando un elevado número de muertos.
Una de las fuentes consultadas por Axios aseguró que Witkoff y Araqchi hablaron sobre la posibilidad de celebrar una reunión en los próximos días.
Por su parte, el propio Trump dijo el domingo que Teherán contactó a Washington y que se estarían preparando conversaciones. “Se está preparando una reunión. Irán llamó. Quieren negociar”, dijo Trump a los medios, antes de advertir que Washington tal vez opte por “actuar antes de una reunión”.
Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, aseguró ayer lunes que el presidente estadounidense no descarta emprender acciones militares contra Irán.
“(Trump) siempre ha expresado que la diplomacia es su primera opción. Sin embargo, no tiene miedo a usar la fuerza letal y el poderío militar de Estados Unidos si lo considera necesario. Y nadie lo sabe mejor que el régimen iraní”, declaró Leavitt durante una entrevista con la cadena Fox. La portavoz consideró que la “mayor baza” que tenía Irán hace unos meses era su programa militar, que, enfatizó, las fuerzas estadounidenses ya “aniquilaron por completo” con su operación Martillo de Medianoche, que Washington ejecutó el pasado junio y que causó importantes daños en instalaciones ligadas al programa nuclear de Teherán.
En tanto, diplomáticos de las misiones europeas en Irán fueron convocados ayer lunes por las autoridades iraníes, molestas por el apoyo que sus países a los participantes en las protestas. El canciller iraní Araghchi convocó “a los jefes de las misiones europeas para un intercambio sobre la situación actual”, dijeron fuentes de la diplomacia francesa. “Los embajadores expresaron enérgicamente nuestra preocupación”, afirmaron las fuentes. EFE