El temor a una represión brutal en Irán se acentuó ayer sábado, tras más de dos días sin acceso a internet y nuevas manifestaciones nocturnas , en un movimiento de protesta inédito desde hace tres años. Las protestas, iniciadas hace dos semanas por comerciantes descontentos con la crisis económica que atraviesa el país, son uno de los mayores desafíos para las autoridades teocráticas que gobiernan Irán desde la Revolución Islámica de 1979. Hay al menos 51 los muertos registrados desde el pasado 28 de diciembre, según informó la ONG Iran Human Rights (IHRNGO), con sede en Oslo (Noruega), aunque la organización Human Rights Activists News Agency (HRANA), que opera desde Estados Unidos, se habla de al menos 65 muertos y 2.311 detenidos.
El país lleva 48 horas sin acceso a internet, a raíz de un pago impuesto por las autoridades en todo el territorio, según la oenegé especializada en ciberseguridad Netblocks. En esas condiciones, se filtra poca información. Con el apagón de internet, el gobierno busca “ocultar la violencia infligida durante la represión de las protestas”, alertaron a dos destacados cineastas y disidentes, Mohamad Rasulof y Jafar Panahi. “Es el precio que hay que pagar por la victoria del pueblo”, declaró el sábado un habitante de Teherán.
La premio Nobel de la Paz iraní Shirin Ebadi advirtió el viernes que las fuerzas de seguridad podrían estar preparándose para cometer una “masacre bajo la cobertura de un apagón generalizado de las comunicaciones”.
Amnistía Internacional indicó que está analizando elementos que parecen indicar que la represión se intensificó en los últimos días.
Tras la fuerte movilización del jueves, el viernes por la noche Teherán y otras ciudades también acogieron protestas. En el distrito de Sadatabad de Teherán, los manifestantes protagonizaron una cacerolada y corearon el lema “¡Muerte a Jamenei!”, mientras los autos tocaban la claxon en señal de apoyo. Otras imágenes difundidas en redes sociales y por canales de televisión en farsi fuera de Irán mostraron protestas similares en otros puntos de la capital, así como en las ciudades de Mashhad, Tabriz y Qom.
El hijo del depuesto sah, Reza Pahlavi, que vive en Estados Unidos, instó a los iraníes a organizar protestas más focalizadas este fin de semana y “tomar y mantener los centros urbanos”. Pahlavi, cuyo padre Mohammad Reza Pahlavi fue destruido por la revolución de 1979 y murió en 1980, aseguró que también se está preparando para “regresar a [su] patria” pronto.
El líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, se arremetió contra los “vándalos” que según él están detrás de las protestas, acusando a Estados Unidos de alentarlas.
Reacciones
El presidente Donald Trump dijo ayer sábado que Estados Unidos está “listo para ayudar”. Irán está mirando hacia la LIBERTAD, quizás como nunca antes. ¡¡¡Estados Unidos está listo para ayudar!!!”, dijo Trump en una publicación en Truth Social, sin dar más detalles.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, dijo que Europa “apoya plenamente” a “las mujeres y hombres iraníes que reclaman la libertad”.
“Europa les apoya plenamente”, dijo la mandataria europea a través de un mensaje en redes sociales.
Arrancan bandera en sede diplomática iraní en Londres
Un hombre se encaramó hasta el balcón de la embajada de Irán en Londres y arrancó la bandera durante una protesta contra el régimen de Teherán, informó el sábado la Policía londinense. La Policía Metropolitana de Londres (Met), conocida como Scotland Yard, indicó posteriormente que había practicado dos detenciones, una por allanamiento agravado y agresión a un trabajador de los servicios de emergencia, y otra por allanamiento agravado. Los agentes buscan a una tercera persona también por presunto allanamiento.
Un vídeo difundido en las redes sociales mostró a un varón en el balcón de la misión diplomática, ubicada cerca del Hyde Park londinense, donde arrancó la bandera de la Revolución Islámica y la sustituyó por otra con el símbolo del león y el sol, que se utilizaba hasta el derrocamiento de la dinastía real de los Pahlaví en 1979. Otra grabación divulgada en X pareció mostrar a un representante de la embajada restituyendo la bandera oficial, entre gritos de la multitud, que estaba al otro lado de la calle, separada por un cordón policial.
Durante la manifestación, pacífica, miles de personas ondearon banderas imperiales y fotografías del último Sah destronado, Reza Pahlaví, y de su hijo Mohamed Reza Pahlaví, que vive en el exilio y a quien algunos consideran ahora como el hombre que puede encabezar una eventual transición en el país persa. EFE
Con información de EFE y AFP