El escritor Sergio Ramírez (Masatepe, Nicaragua, 1942), nacionalizado español y exiliado en España, fue elegido ayer jueves para ocupar la silla L de la Real Academia Española (RAE) que dejó vacante el hispanoperuano Mario Vargas Llosa tras su fallecimiento el 13 de abril de 2025. La votación salió adelante en el pleno celebrado a puerta cerrada en la sede de la institución.
La candidatura de Ramírez, Premio Cervantes 2017, era la única que se presentó para ocupar ese puesto y fue avalada, tal y como exigen sus estatutos, por tres académicos: en este caso, el exdirector de la RAE Víctor García de la Concha, el escritor Luis Mateo Díez (Premio Cervantes 2023) y el actual director de la RAE, Santiago Muñoz Machado.
El nuevo académico tendrá que leer su discurso de ingreso en la corporación para tomar posesión de su plaza, para lo cual el reglamento fija un plazo máximo de dos años. Ramírez es una de las figuras más destacadas de la narrativa iberoamericana contemporánea, autor de novelas como Margarita, está linda la mar (1998) o Adiós, muchachos (1987), además de cuentista, ensayista y periodista; hace dos semanas recibió en Madrid el Premio Ortega y Gasset de periodismo 2026.
Fue uno de los protagonistas de la revolución sandinista que derrocó al dictador Anastasio Somoza en 1979 y vicepresidente del primer Gobierno de Daniel Ortega, del que se alejó años después hasta convertirse en uno de sus mayores críticos.
En 2021 la Fiscalía nicaragüense dictó una orden de detención en su contra por incitar el odio, tras la publicación de su novela Tongolele no sabía bailar, centrada en la represión política en su país, y desde entonces reside en Madrid.
En 2023, el régimen de Ortega lo despojó de su nacionalidad. La española le fue concedida en 2018, poco después de ganar el Premio Cervantes, el máximo galardón de las letras hispanas.
En la lectura de méritos del candidato, en un pleno extraordinario abierto que se celebró hace una semana en León, Mateo Díez lo consideró un escritor “fundamental, generoso y comprometido”, y destacó que “vive un exilio forzoso por el régimen dictatorial de su país”.
En Nicaragua, su candidatura fue contestada por la Iniciativa Ciudadana Víctimas del Sandinismo, que en una carta remitida a la institución lingüística pidió que lo reconsideraran.
A su vez, a esta carta respondió un grupo de 214 académicos, escritores, periodistas, artistas y defensores de derechos humanos de más de 15 países que hicieron un manifiesto público de respaldo a Ramírez.
El próximo 11 de junio publicará La maldición de Ramfis (Alfaguara), cuarta novela de la serie policíaca que protagoniza el inspector Dolores Morales. EFE