MEDIDAS DE ENCIERRO

En Europa unos inician la salida de la cuarentena; otros preparan sus planes

La Unión Europea presentó ayer miércoles su hoja de ruta para una “gradual” salida del confinamiento, que busca proteger la economía y a la población.

Milán: reparto de mascarillas entre los taxistas en una de las ciudades más golpeadas por el virus. Foto: EFE
Milán: reparto de mascarillas entre los taxistas en una de las ciudades más golpeadas por el virus. Foto: EFE

Europa podría estar dejando atrás lo peor de la pandemia del coronavirus, ya que la tendencia a la baja del número de muertos parece confirmarse en los países más afectados, como en Italia y España, donde la actividad retoma a cuentagotas para oxigenar la economía. Pero como consecuencia de la pandemia, una señal de alerta se prendió esta semana en Europa: Alemania, la economía más fuerte de la eurozona, entró en recesión.

En ese contexto, Dinamarca se convirtió ayer miércoles en el primer país europeo en reabrir las escuelas, una tímida señal de esperanza en la lucha contra el COVID-19. En este país los niños comenzaron a volver a la escuela, siempre y cuando los centros educativos instauren medidas de seguridad, por ejemplo una distancia de dos metros entre las mesas.

Francia cuenta por su parte con una fecha para empezar a salir de casa y retomar progresivamente la actividad, el 11 de mayo.

España, en tanto, se mantiene en fase de estabilización de la epidemia de coronavirus, aunque con altibajos de muertes y contagios, mientras el Gobierno estudia cuándo y cómo salir del confinamiento drástico de la población, impuesto a mediados de marzo. En la enseñanza, la reanudación de las clases presenciales (suspendidas desde el 16 de marzo) dependerá de criterios sanitarios, dijo la ministra de Educación, Isabel Celaá. En cualquier caso, el confinamiento durará al menos hasta el 26 de abril, y podría prorrogarse durante parte del mes de mayo.

Hoja de ruta.

En paralelo a las medidas que están tomando los países por su cuenta, la Unión Europea (UE) presentó ayer miércoles su hoja de ruta para una “gradual” salida del confinamiento que busca proteger la economía, amenazada por la recesión, y a la población que deberá aprender a convivir con el coronavirus.

“Las autoridades públicas deben evaluar muy cuidadosamente el mejor momento para empezar a levantar las medidas restrictivas una por una”, urgió en rueda de prensa la titular de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuando la tímida apertura ya comenzó.

Las instituciones europeas buscan evitar la descoordinación vivida con la entrada en el confinamiento en marzo, pero reconocen que la salida no será al mismo tiempo, ya que la crisis afecta “de manera diferente” a los 27 países del bloque.

Personal médico traslada un paciente en Nápoles, Italia. Foto: Reuters.
Personal médico traslada un paciente en Nápoles, Italia. Foto: Reuters.

La UE propone así que el levantamiento del confinamiento se justifique en base a tres criterios: una disminución considerable de la propagación, un sistema sanitario suficientemente equipado y capacidad para hacer pruebas de detección a gran escala.

Uno de los temores es que países menos afectados como Alemania y Holanda se beneficien de una “ventaja competitiva” frente a los más golpeados como Italia, España y Francia al poder reanudar su maquinaria económica antes.

La Comisión aboga así por la coordinación entre los países del bloque, para proteger la integridad del mercado único europeo, en un momento en que, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el PIB de la Eurozona podría contraerse un 7,5% en 2020.

La hoja de ruta de la UE no presenta ningún calendario específico para el fin del desconfinamiento, sino unas pautas y recomendaciones para los países del bloque.

La economía alemana.

Alemania, que entró en recesión a causa de la pandemia del coronavirus, suavizará las medidas de restricción con la reapertura de sus tiendas y, partir del 4 de mayo, de sus escuelas y centros de secundaria.

Los eventos de asistencia masiva, como las competiciones deportivas o los conciertos, seguirán prohibidos, al menos, hasta el 31 de agosto, anunció la canciller, Angela Merkel.

Canciller alemana, Angela Merkel. Foto: Reuters
Canciller alemana, Angela Merkel. Foto: Reuters

Las concentraciones de más de dos personas seguirán vetadas hasta el 3 de mayo y las reglas de distanciamiento de al menos 1,5 metros continuarán estando en vigor.

Las escuelas podrán empezar a abrir sus puertas a partir del 4 de mayo, empezando por los alumnos mayores.

Para acompañar el levantamiento progresivo de las reglas, el gobierno recomienda el uso de mascarilla en tiendas y en el transporte público.

Estudios de los principales institutos económicos pronosticaron la semana pasada que el PIB alemán se desplomará 10% en el segundo trimestre, un nivel sin precedentes en la historia reciente. Según esas mismas fuentes, la tasa de desempleo aumentará hasta 5,9% de la población activa.

La industria exportadora, pilar de la economía alemana, se ve particularmente afectada. Dentro de la industria, el sector automovilístico está sufriendo su peor caída en 30 años que, según directivos de BMW, amenaza incluso la existencia de grandes grupos. Varios fabricantes, como Daimler y Volkswagen, cerraron parte de sus plantas y la producción se redujo un 37% en marzo, mientras que la demanda nacional cayó 30%, según los fabricantes.

El Vaticano se ajusta el cinturón y recorta gastos
A causa de la pandemia que afecta a Italia, el Papa tuvo que celebrar excepcionalmente una misa con apenas un puñado de personas. Foto: AFP

El Vaticano prepara recortes de gastos a raíz del cierre a inicios de marzo de su principal fuente de ingresos, los Museos Vaticanos, como consecuencia de la pandemia de coronavirus, informó ayer miércoles el diario italiano Il Fato Quotidiano. “Sin dinero no hay misa cantada”, sostiene el vaticanista Francesco Grana del diario para explicar las drásticas medidas que el Vaticano estudia.

El cierre, desde el 9 de marzo, de los Museos Vaticanos, que reciben cerca de 6 millones de visitantes al año, representa un duro golpe para las finanzas del Estado más pequeño del mundo.

La medida ha sido ampliada por ahora hasta el 3 de mayo como prevención para evitar la propagación del coronavirus y prevé también el cierre de la plaza de San Pedro y de la basílica vaticana.

En el documento elaborado por el presidente del Gobernatorato del Vaticano, el cardenal Giuseppe Bertello, al que tuvo acceso el diario italiano, el Vaticano se prepara “a recortar gastos, suspender promociones y anular asesorías”, aunque asegura que quiere mantener el número de empleados así como el pago de sus salarios.

En el Vaticano residen además del papa Francisco, unos 70 cardenales, el papa emérito Benedicto XVI, 300 miembros del cuerpo diplomático, 50 sacerdotes y religiosas, además de los guardias suizos y unos 50 empleados con sus familias.

Entre las medidas que serán adoptadas figura la anulación de conferencias, exposiciones y congresos programados para 2020, así como todos los viajes de trabajo y las inversiones inmobiliarias. (AFP)

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