Tres días después de la derrota en las elecciones legislativas de medio término, el presidente Donald Trump anunció ayer un cambio en el gabinete de alto impacto. Trump designó a su asesor Stephen Miller, promotor de las políticas más controvertidas de su segundo gobierno, como jefe de Gabinete, uno de los cargos de mayor rango de la Casa Blanca.
“Me complace anunciar que el Sr. Stephen Miller, actual subjefe de gabinete de la Administración Trump y uno de mis asesores de mayor confianza, asumirá el cargo de jefe de gabinete a partir del lunes 9 de noviembre de 2026”, dijo Trump en su red Truth Social.
Miller sustituye a Susie Wiles, la primera mujer en ocupar este cargo, quien acompaña al presidente desde que este asumió su segundo mandato en enero de 2025 tras haber liderado la estrategia republicana en las elecciones presidenciales de 2024.
Wiles “quien ha realizado una labor excepcional, pasará a formar parte de la estructura política de Trump. Quiero agradecerle su servicio como jefa de gabinete; ¡ha hecho un gran trabajo!”, declaró el presidente.
La Casa Blanca había rechazado enérgicamente hace poco los rumores que indicaban que Wiles, la primera jefa de gabinete mujer de un presidente estadounidense, iba a ser destituida antes de las elecciones de medio mandato.
Wiles, de 69 años, había revelado hace meses que tuvo que someterse a un tratamiento de cáncer de mama. “Servir al presidente Trump en la Casa Blanca ha sido el honor de toda una vida”, escribió Wiles en X.
Confirma el rumbo
Miller, nacido en 1985 en California, ha sido uno los principales arquitectos de la política migratoria y fronteriza, con medidas como el veto a países de mayoría musulmana y los intentos de acabar con el programa migratorio DACA, creado por el expresidente demócrata Barack Obama en 2012. MIller es considerado una figura clave del movimiento MAGA (Make America Great Again).
Estudió ciencias políticas en la Universidad de Duke y empezó su carrera trabajando para la congresista republicana Michele Bachmann y después para el senador Jeff Sessions.
Miller se enfrentó a críticas especialmente duras tras los mortales tiroteos de dos personas por parte de agentes de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis. Su elección se produce tres días después de la mayor derrota republicana desde los años setenta en las elecciones de medio mandato, en la que los demócratas han recuperado la mayoría del Congreso.
El nombramiento de Miller indica que Trump está dispuesto a mantener su rumbo después de perder el control de la Cámara de Representantes y el Senado frente a los demócratas.
Investigaciones
Después de la histórica derrota electoral en las elecciones de mitad de mandato, Trump y los republicanos se preparan para una oleada de investigaciones de la nueva mayoría demócrata en el Congreso.
Trump se enfrenta a un panorama político radicalmente distinto al que ha vivido desde enero de 2025, cuando inició su segundo mandato. El vicepresidente JD Vance se desmarcó de Trump cuando dijo que la guerra de Irán era la “razón” de la derrota republicana. Un mensaje que puede allanar el camino para su candidatura presidencial en 2028.
Los demócratas tendrán como mínimo 54 de los 100 escaños del Senado. La mayoría demócrata en la Cámara de Representantes es aún más considerable, y podría superar los 250 escaños (de 435 curules).
Los republicanos deben compilar el máximo de documentos y líneas de defensa posibles, de acuerdo con una carta enviada el jueves por el jefe de la bancada en la Cámara de Representantes, Steve Scalise.
“Les pido que comiencen a hacer un inventario de los asuntos en los que prevén que (los demócratas) centrarán sus esfuerzos de supervisión”, advirtió Scalise a los jefes de todos los comités de la Cámara.
Los demócratas utilizarán sus poderes para “acosar al presidente, a su familia y a los miembros de su gabinete” y “tratarán de destruir a nuestros aliados”, advirtió. AFP, EFE