Los primeros decretos del novel presidente de Chile, José Antonio Kast, fueron para reforzar las medidas punitivas y de seguridad contra la migración irregular.
En una breve ceremonia con varios de sus ministros y antes de pronunciar su primer discurso oficial desde el Palacio de La Moneda, Kast también rubricó el miércoles de tarde órdenes para emprender una auditoria de todos los ministerios e impulsar la reconstrucción de lugares afectados por los grandes incendios forestales recientes.
La instrucción más relevante se denomina “Plan Escudo Fronterizo”, en donde ordena a los ministerios de Defensa e Interior “gestionar cambios legales para desincentivar la inmigración irregular”, “modificar las reglas del uso de la fuerza para generar más herramientas contra el ingreso clandestino” y “la construcción de barreras físicas para sectores requeridos”.
Este decreto se ajusta a declaraciones previas del presidente en las que propuso legislar como delito el ingreso irregular en el país. En la misma línea, el nuevo presidente firmó un segundo decreto titulado “Política Nacional de Cierre Fronterizo”, que insta a los ministerios de Defensa, Interior y Bienes Nacionales a “incrementar los medios militares” en la frontera norte, “mejorar la vigilancia mediante drones y sensores optrónicos” y “mejora de las comunicaciones”.
Kast ordenó la construcción de “barreras físicas” en la frontera con Bolivia para desincentivar la inmigración irregular, una de sus principales promesas electorales.
“Le solicito la colaboración activa en el aumento de funcionarios” y “le encomiendo también que nos colabore con la construcción de barreras físicas para detener el ingreso de la inmigración ilegal” en la frontera con Bolivia, dijo Kast al jefe del Ejército, Pedro Varela, durante un acto en el que firmó sus primeros seis decretos, tres de ellos destinados a la migración irregular.
En Chile actualmente hay 337.000 extranjeros que viven sin la documentación requerida, según datos oficiales.
Kast, que dijo durante el discurso haber recibido un país en peores condiciones de las esperadas y que denunció una corrupción sistemática, firmó un decreto de “Auditoria total” que incluye “a todos los ministerios e instituciones del Estado”.
“Un mecanismo que establece una línea de base técnica y política que permita que cualquier irregularidad sea detectada y denunciada de inmediato bajo una lógica de gestión de emergencia y probidad”, señaló el texto.
Asimismo, firmó un decreto para acabar con la “permisología”, la gestión de tramitación de permisos que según el mandatario y los grupos empresariales es la culpable de que se haya frenado la inversión en el país.
Acuerdo minero con EE.UU.
Además, Kast acordó ayer jueves impulsar la cooperación entre Chile y Estados Unidos en materia de minerales críticos y tierras raras, en medio de la creciente competencia global por el suministro de materias primas para la transición ecológica y la tecnología. La Cancillería chilena explicó en un comunicado que la declaración conjunta establece “consultas entre las contrapartes técnicas correspondientes” y que la primera de ellas “se realizará dentro de los próximos 15 días”.
Las consultas buscarán, entre otras cosas, “abordar el desarrollo de mecanismos que fortalezcan las cadenas de suministro de minerales críticos y tierras raras y la identificación conjunta de proyectos”, así como “gestionar la chatarra” y “explorar mecanismos de financiamiento, tanto privados como estatales, para proyectos de inversión”.
“El texto considera que el apoyo mutuo en el suministro de minerales críticos resulta fundamental para la seguridad nacional y las industrias comerciales de ambos países (...) y busca acciones que propendan a la resiliencia y seguridad de las cadenas de suministro”, apuntó el Ministerio chileno.
Los minerales críticos (litio, cobre, cobalto, niquel) y las tierras raras son esenciales para la transición energética y la fabricación de baterías para autos eléctricos, turbinas eólicas, pantallas e imanes de alta potencia.
Chile es el mayor productor de cobre del mundo y concentra además cerca de un tercio de las reservas globales de litio.
La firma del acuerdo se celebró tras la reunión que mantuvo Kast, en su primer día como mandatario, con el vicesecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landauen.
La reunión tuvo lugar en medio de la disputa entre China, el principal socio comercial de Chile, y Estados Unidos, su mayor inversionista extranjero, por la hegemonía mundial y en plena polémica en torno a un proyecto de cable chino submarino, que se saldó con la sanción por parte de Washington a tres funcionarios chilenos.
Mantener los equilibrios entre ambas potencias es uno de los principales retos diplomáticos y económicos de Kast.
Chile es uno de los tres países de América Latina -junto a Perú y Costa Rica- que tienen Tratados de Libre Comercio (TLC) tanto con China como con Estados Unidos.
Kast señaló en reiteradas ocasiones antes de la investidura que su intención es “llevarse bien con todos”, pero es uno de los principales aliados de Trump en la región y el fin de semana pasado viajó a Miami para participar en la cumbre organizada por el republicano para frenar el avance chino en Latinoamérica.
Washington suscribió el pasado febrero acuerdos sobre minerales críticos con once países, entre ellos Argentina, Paraguay y Ecuador. EFE, AFP