Redacción El País
Venezuela abrió ayer jueves el debate legislativo de una reforma a su ley petrolera, que desmonta el férreo control estatal vigente y abre completamente la operación a empresas privadas.
El proyecto es impulsado por la presidenta interina Delcy Rodríguez, que dio un vuelco a la relación con Estados Unidos tras la captura del dictador Nicolás Maduro el 3 de enero.
Este proyecto de reforma no debe enfrentar resistencia en el Parlamento porque el chavismo tiene mayoría absoluta.
El Estado se reservó hasta ahora la exploración y explotación primaria de crudo. Operaba igualmente en empresas mixtas en las que era socio mayoritario. Pero ahora el proyecto incluye a “empresas privadas domiciliadas en la República” que podrán operar en solitario.
“Si bien la ley del 2006 establecía que las actividades petroleras solo se podían ejercer por intermedio del Estado con empresas de su propiedad o por empresas mixtas donde el Estado tuviera mayoría, esto cambia totalmente el panorama”, explicó a la AFP Dolores Dobarro, exviceministra de Petróleo y experta en legislación petrolera. “Avala la participación privada en esas actividades petroleras”, apuntó.
Desde la captura de Maduro -ahora en Nueva York donde enfrenta cargos por narcotráfico junto a su esposa, Cilia Flores-, Estados Unidos controla la comercialización del crudo venezolano. Rodríguez reportó que el país recibió un primer giro de 300 millones de dólares tras la venta por Estados Unidos a precio de mercado.
Cooperación
Rodríguez garantizó a Estados Unidos su cooperación una vez que cayera Maduro, aseguró ayer jueves el diario The Guardian, que obtuvo la información de cuatro fuentes distintas.
Según precisaron las fuentes, Delcy y su hermano Jorge no participaron activamente en la operación de captura de Maduro por parte de fuerzas estadounidenses el 3 de enero, pero habían asegurado al Gobierno de Trump a través de intermediarios que cooperarían con ellos para el día siguiente.
Delcy, que era vicepresidenta con Maduro, juró como presidenta solo dos días después de la captura del mandatario.
Las fuentes de The Guardian aseguran que hubo representantes del Gobierno de Catar involucrados en las negociaciones de los Rodríguez con Estados Unidos.
Esos contactos llevaban realizándose desde el otoño, y se intensificaron tras una comunicación telefónica en noviembre entre Trump y Maduro que resultó infructuosa para lograr su abandono voluntario del poder, según la versión del rotativo.
En diciembre, y dado el deterioro de la situación, Delcy Rodríguez dijo a uno de sus interlocutores estadounidenses que ella “colaboraría con el resultado que se presente”, según dijo al diario ese interlocutor.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en un principio muy reticente a colaborar con los Rodríguez, fue entendiendo que ellos eran tal vez la alternativa menos mala para garantizar una transición relativamente pacífica y que evitara el caos.
En octubre, el diario Miami Herald publicó que Delcy Rodríguez conspiraba de forma activa o pasiva para una caída de Maduro por sus propias ambiciones, y si bien ella lo negó tajantemente, su reacción pareció convencer a Rubio y su entorno de que era una persona ambivalente con la que se podría llegar a algún acuerdo, prosigue The Guardian.
Jefa de misión
Estados Unidos designó ayer jueves a una nueva jefa de su misión diplomática para Venezuela, en un proceso para restablecer sus relaciones bilaterales rotas desde 2019.
Laura Dogu aparece como jefa de misión en la página web oficial de la embajada estadounidense en Venezuela. Era embajadora de Estados Unidos en Nicaragua, cuyo dictador Daniel Ortega es uno de los pocos aliados de Venezuela en la región. La diplomática estuvo al frente de esa delegación desde 2015. Entre 2012 y 2015 fue subjefa de misión en la embajada estadounidense en Ciudad de México.
Altos diplomáticos estadounidenses viajaron el 9 de enero a Caracas para evaluar la reapertura de la embajada, entre ellos John McNamara. AFP, EFE