Casi 800 bomberos y dos hidroaviones luchaban ayer lunes contra las llamas en el emblemático bosque de Fontainebleau, a las puertas de París, para apagar un incendio que afectó casi mil hectáreas.
El incendio comenzó el domingo en plena ola de calor en este pulmón verde situado a 60 km al sureste de París, que consta de helechos y coníferas especialmente inflamables. Cada año recibe a unos 15 millones de visitantes.
Las autoridades afirmaron que hay casi 800 bomberos movilizados para tratar de controlar el incendio. Dos hidroaviones Canadair recogen agua del Sena desde ayer lunes para lanzarla sobre el bosque en llamas.
Es la primera vez que se utilizan estos aviones de extinción en la región de París. Dos aparatos Dash también trabajan desde el domingo lanzando producto retardante, además de los helicópteros bombarderos de agua.
Este espectacular despliegue resultará especialmente útil, ya que el lunes por la tarde se detectó un nuevo foco de incendio cerca de la localidad de Fontainebleau, de 15.000 habitantes.
Algunos residentes se vieron obligados a abandonar sus hogares en ese bosque, normalmente tranquilo y bucólico pero donde ayer el aire era casi irrespirable. Clément Boher, un vecino de 37 años de Arbonne-la-Forêt, explicó que él y su familia llevaban en alerta desde que vio columnas de humo elevándose sobre el bosque el domingo por la noche.
“Como todo el mundo, estamos a la espera, con los vehículos preparados y una mochila hecha. Lo único que podemos hacer es esperar”, afirmó.
En cuanto al origen del incendio, el ministro del Interior Laurent Nuñez indicó durante su visita a la zona ayer lunes que “hubo una decena de puntos de inicio de fuego en un perímetro de 1.000 metros, lo que sugiere que podría ser de origen intencionado”. Posteriormente el ministro anunció que hay dos personas arrestadas.
El presidente Emmanuel Macron aseveró que “se han movilizado todos los medios”.
“Nunca he visto esto” en tres décadas, declaró Didier Buguinet, teniente de alcalde de Le Vaudoué, una localidad de unos 750 habitantes que linda con el bosque. “Vamos a llorar por nuestro bosque”, lamentó.
La prefectura prohibió el lunes a los agricultores de la zona trabajar en los campos, así como el acceso de la población a todo el macizo forestal.
Valérie y su marido Daniel, que no han querido dar su apellido, han vivido incendios en Portugal y en Marsella, en el sur de Francia, pero la magnitud de las llamas en el bosque de Fontainebleau les impresiona. “Se veían caer las cenizas. El ayuntamiento y los bomberos vinieron a decirnos que evacuáramos”, cuenta la mujer, de unos cincuenta años. “Metimos a los gatos y a los perros en el coche (...) veíamos el fuego a un lado y al otro”, afirma.
Su marido regresó para asegurarse de que su vivienda no se había quemado. “Los bomberos me dijeron que la casa estaba bien”, contó.
Francia vive actualmente su tercera ola de calor desde finales de mayo, lo que la semana pasada favoreció varios incendios en distintos puntos del país. Desde el inicio del año, los incendios en Francia quemaron 32.000 hectáreas, “más que en toda la temporada 2025, y eso que estamos a 13 de julio”, según un balance actualizado del ministro del Interior.
Las altas temperaturas continuarán en buena parte de Francia al menos hoy martes, según la agencia meteorológica Météo-France, que en Fontainebleau prevé una máxima de 36 ºC.
Primeros fallecidos confirmados
Tres británicos, una francesa, un belga y un español son los primeros fallecidos identificados del incendio forestal desatado el pasado jueves en Andalucía, en el sur de España, y que dejó al menos 13 muertos. Hasta que no concluya el proceso de identificación de los otros seis cuerpos encontrados, las autoridades españolas mantienen sin embargo la prudencia sobre una posible cifra de desaparecidos.