El expresidente de Filipinas Rodrigo Duterte será juzgado ante la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes durante su guerra contra el narcotráfico.
La CPI anunció ayer jueves que los jueces “confirmaron por unanimidad todos los cargos (...) contra Rodrigo Roa Duterte y lo remitieron a juicio”.
Los fiscales de la CPI acusan a quien gobernó con mano dura Filipinas, hoy de 81 años, de tres cargos de crímenes de lesa humanidad. Los cargos incluyen su implicación en 76 asesinatos durante la “guerra contra el narcotráfico”.
Los fiscales presentaron 76 casos de asesinatos, una “fracción emblemática”, según ellos, de las personas muertas, cuyo número se elevaría a varios miles según organizaciones de defensa de derechos humanos.
La CPI había rechazado el miércoles un recurso presentado por los abogados de Duterte que cuestionaba la competencia del tribunal. El tribunal “ha rechazado los cuatro motivos de apelación”, declaró la presidenta, la peruana Luz del Carmen Ibáñez Carranza.
“Habiendo rechazado la apelación en su totalidad, la sala de apelaciones considera que la solicitud de la defensa para la liberación inmediata e incondicional del señor Duterte ha quedado sin objeto”, añadió. En 2019, Filipinas se retiró de la CPI.
Duterte será el primer exjefe de Estado asiático en ser juzgado en la CPI, que procesa a individuos por los delitos más graves, como crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad.
El primero de los cargos contra Duterte se refiere a su supuesta participación en 19 asesinatos entre 2013 y 2016, cuando era alcalde de Davao. El segundo es sobre 14 asesinatos de los llamados “objetivos de alto valor” en 2016 y 2017, cuando Duterte era presidente.
El tercer cargo está relacionado con 43 asesinatos cometidos durante operaciones de “limpieza” dirigidas contra presuntos consumidores o vendedores de drogas de menor rango en todo Filipinas entre 2016 y 2018. AFP