Un ataque bomba ayer sábado dejó 14 muertos y 40 heridos en una zona con fuerte presencia guerrillera de Colombia, en medio de una seguidilla de atentados a poco más de un mes de las elecciones presidenciales, informó el gobernador del Cauca. La explosión fue en una carretera de esta violenta región e impactó en varios vehículos. Desde el viernes se han registrado varios atentados que las autoridades atribuyen a los disidentes de la guerrilla de las FARC, que no se acogieron al acuerdo de paz de 2016 y siembran terror en el país. “Fue activado un artefacto explosivo” que “deja 14 civiles muertos y más de 38 heridos de gravedad”, publicó en X Octavio Guzmán, gobernador del Cauca, junto a un video que muestra a las víctimas en el suelo y vehículos volcados y destruidos tras el ataque.
Otros videos compartidos en redes sociales muestran fuertes daños y huecos en la vía, con testigos que aseguran que el impacto los movió varios metros.
El viernes otro atentado contra una base militar en Cali, la tercera ciudad del país, dejó dos heridos e inició una serie de ataques en las regiones del Valle del Cauca y el Cauca. En 2025, sangrientos atentados contra la fuerza pública en la zona dejaron civiles muertos y marcaron la peor ola de violencia del país en la última década.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, aseguró ayer sábado que reforzaron la presencia militar y policial en la zona para hacer frente a los ataques. La ofensiva aumenta el clima de tensión de cara las presidenciales del 31 de mayo, en las que la seguridad es uno de los temas centrales.
El delfín político del presidente Gustavo Petro, el senador Iván Cepeda, es el favorito seguido por los derechistas Abelardo de la Espriella y Paloma Valencia, según encuestas. Los tres han denunciado amenazas de muerte.
En Colombia es habitual que los grupos armados, que se financian con actividades ilegales como el narcotráfico, la minería y la extorsión, intenten ejercer presión violenta sobre los comicios presidenciales.
Tras su llegada al poder en 2022, Petro intentó sin éxito negociar la paz con las mayores organizaciones armadas, que han fortalecido sus filas en los últimos años.
Petro
El presidente Petro tachó de “terroristas, fascistas y narcotraficantes” a los responsables del ataques tras impactar a varios vehículos en la Vía Panamericana, a la altura del municipio de Cajibío, en el departamento del Cauca. “Los que atentaron y mataron a 14 civiles e hirieron a unos 40 civiles más en Cajibío (...) son terroristas, fascistas y narcotraficantes”, escribió el mandatario en su cuenta de X, donde atribuyó el ataque a grupos armados bajo el mando de alias Marlon. El jefe de Estado señaló que estos grupos hacen parte de frentes vinculados a Iván Mordisco, el hombre más buscado de Colombia, cabecilla del Estado Mayor Central (EMC), la principal disidencia de las antiguas FARC, a los que calificó como “criminales contra la humanidad”.
Petro aseguró que estas organizaciones buscan “producir miedo masivo en la población a través de la violencia” y sostuvo que ese temor es utilizado tanto por el narcotráfico como por sectores extremistas para ejercer control territorial y político.
En ese contexto, Petro pidió intensificar la ofensiva contra estas organizaciones, incluyendo el seguimiento de sus finanzas por parte de la Unidad de Información y Análisis Financiero (UIAF) y el despliegue de más fuerza militar en el departamento colombiano del Cauca.