Ataque contra escuela ucraniana deja 24 muertos: Rusia da una "señal opuesta a la paz", acusa Zelenski

El local de la localidad de Komishuvaja, en la región ucraniana de Zaporiyia, era usado para distribuir ayuda humanitaria. Tras el ataque ruso, todavía queda un gran número de personas desaparecidas.

Equipos de rescate ucranianos trabajan en el lugar de un ataque ruso contra un centro educativo en Komyshuvakha, en la región de Zaporiyia.
Equipos de rescate ucranianos trabajan en el lugar de un ataque ruso contra un centro educativo en Komyshuvakha, en Zaporiyia.
Foto: AFP

Al menos 24 personas murieron ayer lunes en la localidad de Komishuvaja, cerca del frente y en la región ucraniana de Zaporiyia, al lanzar Rusia una decena de bombas aéreas que impactaron sobre una escuela donde la población civil recibía ayuda humanitaria, según un balance del Servicio de Emergencias de Ucrania.

Entre los muertos hay dos integrantes de los equipos de rescate y cuatro policías, según la fuente. “Los ataques fueron dirigidos contra una escuela utilizada para propósitos humanitarios, la gente estaba recibiendo ayuda humanitaria allí”, escribió el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, en sus redes sociales. Zelenski informó en un primer momento de la muerte de 18 personas, un balance revisado después al alza por el Servicio de Emergencias.

El presidente ucraniano precisó que las fuerzas rusas lanzaron una decena de bombas aéreas, que son explosivos de gran potencia con sistemas de navegación propios que se dejan caer desde aviones. Además de la escuela, algunas de las bombas fueron lanzadas sobre “el refugio donde la gente se guarecía”.

Zelenski explicó que las labores de rescate en busca de posibles víctimas mortales y de supervivientes continuaban en el momento en que ofreció este primer balance.

Según explicó en su cuenta de Telegram el responsable de la Administración Militar Regional de Zaporiyia, Mijailo Semikin, un gran número de personas estaban “desaparecidas” después del ataque. “Las operaciones de búsqueda y rescate siguen en marcha en el lugar de los hechos. La lucha por salvar cada vida continúa”, según Semikin.

Por su parte, Zelenski destacó que “los rusos no podían no saber que cada semana los vecinos que se han quedado en Komishuvaja reciben ayuda humanitaria en ese mismo lugar (en el que cayeron las bombas)”. Zelenski agregó que este ataque con pocos precedentes por el número de bombas aéreas lanzado contra una zona civil en corto espacio de tiempo “es una prueba más de que Rusia no quiere una desescalada”.

Equipos de rescate ucranianos trabajan en el lugar de un ataque ruso contra un centro educativo en Komyshuvakha, Zaporiyia.
Equipos de rescate ucranianos trabajan en el lugar de un ataque ruso contra un centro educativo en Komyshuvakha, Zaporiyia.
Foto: AFP

“Después de la operación humanitaria en Oleshki”, dijo Zelenski sobre la tregua de seis días que ambos bandos declararon hasta este domingo en el frente de Jersón para evacuar a población civil, “hubo un momento en que podrían haberse dado nuevos pasos para demostrar que era posible avanzar hacia a paz”.

“Con estos crímenes, Rusia envía una señal totalmente opuesta”, concluyó el mandatario ucraniano, que pidió “una respuesta contundente y dura” de la comunidad internacional contra Rusia por este ataque. EFE

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