El proyecto de ley que habilita corporaciones no humanas y otorga personalidad jurídica a la inteligencia artificial (IA), impulsado por el Gobierno de Javier Milei, es un salto al vacío sin precedentes a nivel mundial que busca convertir a Argentina en un “laboratorio de impunidad artificial”, según expertos.
Mientras la reforma de la actual Ley General de Sociedades se discute en las comisiones del Parlamento argentino, referentes del sector tecnológico advertían la semana pasada en la ONU sobre riesgos derivados del desarrollo de sistemas autónomos y reclamaban cooperación internacional para su vigilancia.
“Dar personalidad jurídica a una entidad autónoma de inteligencia artificial es una idea irresponsable, peligrosa y tal vez la última que tengamos como humanidad”, dijo Oscar Soria, cofundador del laboratorio de ideas The Common Initiative, centrado en gobernanza, medioambiente e integridad digital.
Impulsado por el ministro argentino de Desregulación, Federico Sturzenegger, y basado en un trabajo académico de Emiliano Kargieman, el CEO argentino del unicornio Satellogic, el proyecto de ley ha desatado polémica que ha trascendido fronteras, con respuestas del historiador y escritor Yuval Noah Harari o de Mustafa Suleyman, CEO de Microsoft AI.
El texto introduce los conceptos de Sociedad Automatizada, que “no requiere trabajadores en relación de dependencia ni recursos humanos para su operación ordinaria”, y de Sociedad Descentralizada Autónoma Operativa (DAO), cuya gobernanza y operación dependen de un protocolo que podría ser creado por agentes de IA.
El Gobierno de Milei trabaja además en las llamadas leyes (Peter) Thiel porque existe allí un paquete legal destinado a otorgar enormes beneficios y de impunidad artificial a las grandes empresas del sector tecnológico.
Según expertos, para el Gobierno de Milei, hay una importancia política en presentar Argentina como un campo de experimentación”, concluye el experto en IA aplicada Pablo Serdán.
Bill Gates
Vinculado al tema de la IA y desde Estados Unidos, el magnate y filántropo Bill Gates, cofundador de Microsoft, advirtió ayer domingo de que una inteligencia artificial sin control podría provocar “mil millones de muertes”, en una nueva alerta en medio del debate sobre la regulación de esta tecnología.
“Es necesario que las fuerzas del orden y los políticos participen en este debate sobre cómo deben ser las medidas de seguridad y la vigilancia”, declaró en una entrevista con la cadena NBC, en la que descartó que la “autorregulación” de la industria vaya a funcionar. El magnate defendió que regular esta tecnología “supondrá un pequeño coste adicional para el sector, pero no una ralentización drástica de lo que están haciendo”. El presidente Trump, entre otros líderes, ha desoído este tipo de advertencias.
EFE