"Gobierno débil e incompetente": el reclamo de Milei por Malvinas desata una tormenta política en Reino Unido

La oposición acusa al laborismo de haber proyectado una imagen de vulnerabilidad tras el acuerdo por Chagos y sostiene que esa señal alentó el endurecimiento del reclamo argentino.

Andy Burnham habla tras ser confirmado como nuevo líder del Partido Laborista y próximo primer ministro del Reino Unido
Andy Burnham habla tras ser confirmado como nuevo líder del Partido Laborista y próximo primer ministro del Reino Unido
Foto: AFP

La renovada escalada entre la Argentina y el Reino Unido por las islas Malvinas desató una fuerte pelea política en Londres, donde la oposición acusó al gobierno laborista de Andy Burnham de haber proyectado una imagen de debilidad que, según sostiene, alentó al presidente argentino Javier Milei a endurecer el reclamo argentino.

La ofensiva fue encabezada por la líder conservadora Kemi Badenoch, que vinculó directamente las nuevas amenazas de Buenos Aires con la decisión británica de transferir la soberanía de las islas Chagos a Mauricio.

“Javier Milei dice admirar a Margaret Thatcher, pero olvida esta lección: Gran Bretaña no se rinde ante los matones”, afirmó Badenoch. Y lanzó luego su acusación más dura contra el Ejecutivo: “La locura de entregar las islas Chagos significa que ahora otros países están probando suerte”.
Para la dirigente conservadora, el acuerdo con Mauricio envió una señal de repliegue con posibles consecuencias sobre otros territorios británicos de ultramar. Es una crítica que viene repitiendo desde hace meses: ya había calificado el pacto sobre Chagos como “asombrosamente ingenuo” y advertido que otros países juzgan al Reino Unido por el poder que es capaz de “proteger y hacer valer”.

Badenoch no estuvo sola. Robert Jenrick, exministro conservador y actual referente de Reform UK, sostuvo que el sacrificio de los veteranos de la guerra de 1982 estaba en riesgo de ser “traicionado” por el actual gobierno.

“Los argentinos miraron a Burnham y a Streeting y llegaron a la conclusión de que son demasiado débiles para defender nuestras islas”, escribió en X, en referencia al primer ministro y al secretario de Defensa. Y añadió, en tono burlón: “¿Qué van a hacer? ¿Batirle las pestañas a Milei?”.

Jenrick, exministro de Inmigración de Rishi Sunak, abandonó el Partido Conservador en enero pasado para sumarse a Reform UK, la fuerza de Nigel Farage.

También se sumó Priti Patel, exministra del Interior y una de las figuras de peso de los tories, que calificó de “equivocadas e indignantes” las amenazas de sancionar a las compañías petroleras y reclamó una respuesta británica “en los términos más firmes”.

Al igual que Badenoch, Patel apuntó contra el laborismo y vinculó la disputa con Chagos. “Bajo el laborismo, Gran Bretaña es vista como débil en el escenario mundial y, después de que Mauricio los intimidara hasta conseguir la rendición de Chagos, no sorprende que ahora la Argentina esté haciendo estas exigencias”, afirmó.

“Las Malvinas son británicas y debemos defender nuestra soberanía y enfrentar estas amenazas”, agregó.

También dirigentes conservadores de menor rango se plegaron al ataque. Owain Clatworthy, concejal tory en Gales, afirmó que “las Malvinas son británicas. Punto final” y atribuyó la ofensiva argentina a un gobierno laborista “débil e incompetente”.

“Argentina solo se atreve a hacer estas amenazas por nuestro débil e incompetente gobierno laborista. Burnham. Streeting. Todos ellos”, escribió. Y evocó a los veteranos de 1982: “No lucharon por suelo británico para que los políticos lo traten como un tema de conversación. Las islas siguen siendo británicas. Deben ser defendidas. No hay debate”.

Casas en las Islas Malvinas.
Casas en las islas Malvinas.
Foto: PABLO PORCIUNCULA/AFP

La controversia estalló después de que Milei asegurara en un mensaje televisado que existen “vientos de cambio” favorables a la posición argentina y anunciara nuevas sanciones contra las compañías petroleras que operan alrededor de las islas sin autorización de Buenos Aires.

El mandatario también prometió reforzar las capacidades militares argentinas en el Atlántico Sur y acelerar proyectos estratégicos en Tierra del Fuego.

El conflicto tuvo además un impacto económico: las acciones de empresas dedicadas a la exploración petrolera en torno a Malvinas cayeron en Londres después de las amenazas argentinas de ampliar las sanciones.

Con información de La Nación/GDA

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar