Viajes de lujo, compra de propiedades e importantes gastos en reformas inmobiliarias por parte del jefe de Gabinete argentino, Manuel Adorni, investigado por la Justicia, acorralan cada día más al presidente Javier Milei, quien llegó a la Presidencia con la promesa de “acabar con la casta” y la corrupción.
El escándalo de quien es considerado mano derecha de Milei comenzó el pasado 8 de marzo tras la difusión de imágenes de Milei en la tumba del rabino Rebbe de Lubavitch, en Nueva York, donde aparece la esposa de Adorni, Bettina Angeletti. El jefe de Gabinete reconoció que Angeletti no debía haber viajado en el avión presidencial, sobre todo porque el propio Milei prohibió traslados de particulares en aeronaves estatales, a lo que siguió una serie de revelaciones sobre gastos desorbitados en los últimos dos años y medio, período en el que Adorni ha ocupado cargos en el Ejecutivo.
Si bien la primera causa judicial abierta, referida al viaje de su esposa a Nueva York, se archivó el 24 de abril, hay otras en curso. Adorni está investigado por enriquecimiento ilícito a raíz de supuestas irregularidades patrimoniales detectadas por pagos en efectivo, y sin factura, para la compra de un apartamento en Buenos Aires y una casa en un barrio exclusivo de las afueras de la capital, que no había declarado hasta hace solo unas semanas, así como para obras de remodelación.
También se investiga cómo pagó viajes familiares de lujo a Aruba y Punta del Este. Según testigos que han declarado en la Fiscalía, Adorni gastó más 100.000 dólares en poco más de un año, lo que contrasta con sus últimos ahorros declarados: 42.500 dólares. También es investigado por tráfico de influencias a partir de contratos entre la Televisión Pública -organismo bajo la órbita de la Jefatura de Gabinete- y la productora de su amigo Marcelo Grandio, así como por otros de empresas estatales con la consultora de su ‘+Be’, de Angeletti.
La Justicia analiza operaciones inmobiliarias realizadas por Manuel Adorni mediante préstamos privados en lugar de créditos bancarios. Entre ellas figura el apartamento donde reside, de unos 200 metros cuadrados en el barrio de Caballito y comprado en 2025 por 230.000 dólares, tras pedir prestado el 87% del valor a dos jubiladas, entonces dueñas del inmueble.
El jefe de Gabinete y portavoz de Milei gastó 14 millones de pesos (más de 10.000 dólares) en mobiliario para su vivienda. La investigación detectó otro préstamo de 100.000 dólares otorgado por dos mujeres policías, gestionado por su escribana y del que aún adeuda más de 70.000 dólares.
Adorni habría usado ese préstamo para comprar una casa en un barrio privado de las afueras de Buenos Aires por 120.000 dólares y habría gastado en obras otros 250.000 dólares, en efectivo y sin factura, según declaró el contratista en la Fiscalía. Adorni insiste en que solo responderá sobre su situación patrimonial ante la Justicia. Mientras, los hermanos Milei lo apoyan.
En este contexto, la imagen negativa del Gobierno crece en las encuestas. Un estudio de la consultora Trespuntozero y Alaska reveló que el 65,3 % de los ciudadanos llama la atención por un fuerte aumento de la preocupación por la corrupción, el principal problema del país por el 38,5 % de los encuestados, diez puntos más que en enero de 2026.
Reforma laboral
En otros asuntos, la Justicia argentina ratificó la vigencia de la totalidad de la reforma laboral impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei, y dejó sin efecto una medida cautelar que había suspendido 82 de los 218 artículos de la ley, tras una solicitud de la Confederación General del Trabajo (CGT), principal central obrera del país.
El Gobierno celebró la decisión judicial y afirmó en un comunicado que la implementación de la ley “resulta una herramienta fundamental para la creación de empleo formal, la mejora de la competitividad y el fortalecimiento de la seguridad jurídica de los trabajadores y empleadores”. EFE, AFP