Al menos diez personas murieron ayer domingo en una protesta frente al consulado de Estados Unidos en la ciudad pakistaní de Karachi, donde unos jóvenes pretendían ingresar por la fuerza, según la oficina del médico forense de la ciudad. También fallecieron siete personas en choques contra la policía durante una protesta proiraní en la ciudad de Gilgit, en el norte del país, afirmó un cargo de los servicios de rescate, Zaheer Shah, según comunicado.
En la misma jornada, cientos de manifestantes proiraníes trataron también de asaltar la embajada estadounidense en Bagdad después de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, constataron periodistas. En Karachi, la ciudad más poblada de Pakistán, videos en redes sociales mostraban a jóvenes rompiendo las ventanas del edificio principal del consulado mientras se veía la bandera estadounidense ondear sobre el complejo, cuyo perímetro está coronado con alambre de púas.
“Estamos prendiendo fuego al consulado estadounidense en Karachi. Si Dios quiere, estamos vengando el asesinato de nuestro líder”, dijo un manifestante mientras filmaba a otros que intentaban iniciar un incendio.
Miles de personas también se manifestaron en las calles de Lahore, la segunda ciudad del país. El primer ministro pakistaní, Shehbaz Sharif, dijo ayer que el asesinato del líder iraní Alí Jamenei era una “violación del derecho internacional”.
En Bagdad, un joven vestido de negro y con el rostro cubierto, que se presentó como Ali, dijo que la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, en un ataque de Estados Unidos e Israel “nos ha herido”.
“Estamos aquí porque queremos la retirada de las fuerzas estadounidenses de ocupación en Irak”, dijo, en referencia a las tropas estacionadas en el norte del país.
Periodistas cerca de la Zona Verde, de Bagdad, reportaron un fuerte despliegue de seguridad y del cierre de la entrada a la zona, pero los manifestantes siguieron intentando irrumpir.
Los manifestantes lanzaron piedras contra las fuerzas de seguridad, que respondieron con gas lacrimógeno.
Irak, aliado clave de Irán, decretó tres días de luto por la muerte de Jamenei. El país acoge grupos proiraníes pero también tropas estadounidenses, que el domingo fueron blanco de misiles y drones.
AFP