Los talibanes celebraron ayer sábado el quinto aniversario de su regreso al poder en Afganistán, reivindicando la “independencia” en el país, donde la población sufre “restricciones agobiantes”, en especial las mujeres, incluyendo otras violaciones de derechos humanos, según la ONU.
Kabul amaneció ayer con motos, vehículos y rickshaws que circulaban luciendo las banderas blancas y negras del Emirato Islámico de Afganistán, como se llama oficialmente el país desde agosto de 2021.
Este “día de la Victoria (...) quedará grabado con letras de oro en la Historia de Afganistán”, declaró en X el portavoz del gobierno talibán, Zabihullah Mujahid.
El 15 de agosto de 2021, tras una ofensiva relámpago, los insurgentes del movimiento talibán penetraron en Kabul sin enfrentar resistencia, 20 años después de haber sido expulsados de allí por los estadounidenses. Tras ello, miles de afganos, temerosos de ese movimiento, que defiende la aplicación de una visión muy estricta del islam, corrieron hacia el aeropuerto de Kabul. Algunos incluso se agarraron a los aviones antes del despegue para que las fuerzas occidentales los evacuaran.
El 30 de agosto de 2021, el último soldado estadounidense dejó Afganistán y puso fin a la intervención más larga de Washington en ese país, ordenada en respuesta a los atentados del 11 de septiembre de 2001. Ayer el ministro de Asuntos Exteriores talibán, Amir Khan Muttaqi, consideró que “el capítulo de la guerra ha terminado” y llamó a los estadounidenses “a reabrir su embajada e invertir”, en una entrevista publicada el viernes por el New York Times.
El gobierno talibán promueve “la autosuficiencia” económica en un país que tiene vetado el acceso al sistema bancario internacional. De momento, sólo Rusia reconoce al gobierno talibán pero esto no le ha impedido forjar relaciones con países extranjeros, algunos de ellos pertenecientes a la Unión Europea, para cuestiones migratorias.
Alrededor de 14 millones de afganos padecen hambre aguda, según la ONU. Con los talibanes, está prohibido escuchar música, ver películas de ficción o que funcionarios y estudiantes tengan celulares inteligentes. También implementaron los castigos corporales y obligan a los hombres a llevar barba y a las mujeres a que se cubran totalmente de pies a cabeza. Ellas son el principal blanco del régimen, tienen prohibido poner un pie en parques y gimnasios y no se les permite acceder a la mayoría de trabajos.
Afganistán es el único país del mundo que prohíbe a las féminas hacer secundaria o ir a la universidad. La Corte Penal Internacional emitió órdenes de arresto contra dos altos funcionarios talibanes, incluido el jefe supremo, Hibatullah Akhundzada, por “persecución” de las mujeres.
Francia
El Ministerio francés de Exteriores señaló ayer que desde la llegada al poder de los talibanes en Kabul en agosto de 2021 Francia ha acogido a “más de 17.000 afganos y afganas amenazados” por un régimen con el que no normalizará la relación mientras no respete los derechos humanos.
En un comunicado, el departamento de Exteriores subrayó que en estos cinco años Francia se ha mantenido “fiel a su compromiso de protección de las personas obligadas a huir de su país, al tiempo que subrayó su “solidaridad indefectible con el pueblo afgano”.
Y eso en un momento en que, indicó, Afganistán sigue afrontando “una crisis humanitaria, económica y de seguridad profunda que sigue agravándose y amenaza además la estabilidad de la región”. AFP, EFE