Europa sufrió esta semana una ola de amenazas de bombas que lleva a pensar una acción coordinada. Al menos esa es la sospecha que tiene Irlanda, que denunció ayer viernes una “probable campaña coordinada” de falsas alertas de bomba dirigidas contra vuelos comerciales y medios de comunicación, tras decenas de amenazas que afectaron esta semana al transporte aéreo.
Algunos medios, como la cadena británica Sky News y la francesa TF1, recibieron amenazas de bomba, y varios aviones tuvieron que ser desviados, escoltados por cazas, evacuados o sometidos a inspecciones de seguridad. En todos los casos, no se hallaron explosivos.
Ningún grupo reivindicó la autoría de las amenazas, pero el gobierno irlandés estimó que es “probable” que formen parte de una “campaña coordinada destinada a provocar perturbaciones”, según un comunicado.
Entre los incidentes registrados el viernes, once vuelos con salida o destino a Praga fueron objeto de una alerta de bomba, así como cuatro vuelos con destino Madrid y uno entre Lisboa y Roma. También se registraron cuatro alertas de bomba contra aviones en vuelo sobre el territorio francés.
Desde principios de semana, decenas de vuelos comerciales europeos, así como un crucero, recibieron amenazas de bomba.
Los europeos denuncian desde hace meses un aumento de las operaciones de desestabilización, que atribuyen a Rusia o Irán, ya sea mediante campañas de desinformación, sabotajes, ciberataques o atentados.
Los servicios de inteligencia advierten desde hace semanas sobre un posible recrudecimiento de estas acciones, especialmente por parte de Rusia, con el objetivo de erosionar el apoyo europeo a Ucrania.
Sin prejuzgar la identidad de los autores, “hay que verlo en el marco de las operaciones híbridas contra los Estados europeos”, reaccionó ante la AFP Jean Marc Rickli, director de riesgos globales y emergentes en el Centro de Política de Ginebra. “No le cuesta nada a quien lo hace, pero tiene un impacto importante a nivel logístico y, por supuesto, en la percepción de la población.
Las autoridades no pueden ignorar estas alertas porque, si una se materializa, se las considerará responsables”, señala. La incertidumbre que rodea a sus autores hace aún más difícil encontrar una respuesta.
Las reivindicaciones enviadas el jueves a los aeropuertos de Roma y Sofía afirmaban proceder de los “combatientes del Estado Masculino”, aparente referencia a un movimiento ultranacionalista ruso, aunque no fue posible verificar ningún vínculo y el fundador del grupo niega cualquier implicación.
En los últimos años “surgieron situaciones de confrontación que se ubican por debajo del umbral de los conflictos armados, en las que Estados llevan a cabo acciones hostiles y de desestabilización contra otros Estados”, a veces a través de intermediarios (proxies), subraya una fuente de seguridad europea.
Entre estas situaciones citó “acciones cibernéticas, maniobras informativas, de intimidación, o también la instrumentalización de los flujos migratorios”.
Según el jefe de la policía londinense, Mark Rowley, se trata de mantener la cabeza fría. “Ya hemos vivido esto en el pasado. Cuando afrontábamos las amenazas terroristas vinculadas al IRA (grupo paramilitar irlandés) hace décadas, hablábamos de ‘terrorismo a 10 peniques’. Una falsa llamada anunciando una bomba podía perturbar toda una ciudad. Tuvimos que aprender a vivir distinguiendo entre lo que era una broma y lo que era real”, declaró ayer viernes en la emisora británica BBC 4.
“En este nuevo entorno de amenazas, con actores malintencionados en los cuatro rincones del mundo, a veces teledirigidos por Estados hostiles, vamos a tener que adaptar ese mismo método para evitar sobrerreaccionar a cada mensaje que recibimos en línea”.
La primera ministra italiano, Giorgia Meloni, denunció ciberataques contra infraestructuras civiles. “Hoy no estamos en condiciones de afirmar si (...) están todas relacionadas. Pero todas nos indican sin duda una misma realidad: hoy son las infraestructuras civiles las que están siendo atacadas”, declaró a la prensa al margen de un acto. AFP
El “Estado Masculino” niega su participación
El fundador del “Estado Masculino”, un movimiento ruso prohibido en 2021, negó vínculo con las falsas amenazas de bomba en Europa. Algunas aeropuertos afectados por las amenazas habían recibido mensajes firmados por supuestos “combatientes del Estado Masculino”.
El fundador del movimiento, Vladislav Pozdniakov, afirmó en Telegram que el grupo “simplemente no existe desde 2021”, año en que fue prohibido en Rusia. “Quienes organizan hoy provocaciones en el territorio de los países de la Unión Europea actúan por su propio interés y se limitan a utilizar una bandera que no les pertenece”, añadió.