Las reservas de Paso Severino están al borde de llegar al 50% de su capacidad máxima, de acuerdo a los datos que OSE reporta a una capacidad máxima de 67 millones de metros cúbicos (m3), el volumen de agua bruta dulce disponible se ubicó este jueves en 33.534.854 m3, en un escenario de déficit hídrico que se arrastra desde mediados de 2025.
una capacidad máxima de 67 millones de metros cúbicos (m3), el volumen de agua bruta dulce disponible se ubicó este jueves en 33.534.854 m3, en un escenario de déficit hídrico que se arrastra desde mediados de 2025.
Otra manera de medir la caída de reservas es con el nivel del agua. Mientras el rebalse de Paso Severino es de 36 metros, al comienzo de enero el nivel era de 35 metros, hace casi un mes era 34,3 metros y ahora está en 33,36 metros.
El vaciamiento progresivo de Paso Severino convive con una alta demanda en el área metropolitana, que no ha bajado de 627.000 m3 en lo que va del mes y llegó a un pico de 632.965 m3 este martes.
Dicha reserva es vital para la mezcla con aguas abajo de Paso Severino, para mantener la provisión de OSE dentro de los parámetros en el área metropolitana, pero que trajo como consecuencia niveles de trihalometanos (THM) por encima del límite (1) desde hace semanas, según los análisis de OSE y la Unidad Reguladora de Servicios de Energia y Agua (Ursea).
Estos datos se conocen en un escenario de pocas precipitaciones acumuladas desde hace siete meses, gran incertidumbre de lluvias suficientes para aumentar el volumen de agua en suelo, y una previsión de altas temperaturas, según los pronósticos del Instituto Uruguayo de Meteorología (Inumet) y el Instituto Nacional de Investigación Agropecuaria (INIA).
A su vez, el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) resolvió esta semana extender la emergencia agropecuaria que activó el 24 de febrero, por déficit hídrico en los rubros ganadería, lechería, agricultura y granja, a más departamentos y localidades del país.
En este contexto, el gobierno impulsa la construcción de una nueva represa en Casupá, de 118 millones de m3, para evitar la dependencia de Paso Severino, que brinda un apoyo clave para el abastecimiento de la mitad de Uruguay.
Esta construcción, que fue impulsada por el Frente Amplio hace una década pero no prosperó, y ahora se busca concretar, es resistida por varios productores y vecinos de la zona, así como por la mayoría de la oposición política.
Desde el arco opositor, también se ha cuestionado el paso que dio el gobierno en renegociar el Proyecto Neptuno, que preveía instalar una nueva planta potabilizadora en las costas de Arazatí, frente al Río de la Plata, la cual pasará a estar junto a Aguas Corrientes, ya que la zona metropolitana pasó a depender de una sola fuente de agua (Santa Lucía).
Convocan a ministra por calidad del agua
El diputado nacionalista Federico Casaretto convocó este miércoles a la ministra de Salud Pública, Cristina Lustemberg, a la Comisión de Salud Pública y Asistencia Social, a efectos de que brinde explicaciones sobre la calidad de agua que consumen la población de Montevideo y parte del área metropolitana proveniente de la cuenca del río Santa Lucía, desde el punto de vista de la salud pública, señala la carta que envió al titular de dicho ámbito, su correligionario José Luis Satdjian.
El País informó el 25 de febrero que los niveles de THM del agua de Montevideo se ubicaban por encima del límite (1). Desde el Ministerio de Salud Pública (MSP) se dijo que, de todos modos, el agua de la canilla era "absolutamente potable y segura". Poco después, se conoció que Ursea recibió nuevas mediciones, de febrero, que volvieron a marcar que el agua de OSE está con niveles de THM por encima del máximo nacional.
Casaretto, además, logró los votos días atrás para convocar a las autoridades del Ministerio de Ambiente, OSE y la Ursea a la Comisión de Ambiente de la cámara baja por la calidad del agua en la cuenca del río Santa Lucía, así como por los cambios que tuvo el Proyecto Neptuno, cuya renegociación entre el consorcio privado y OSE se firmó la semana pasada.