Uruguay posee tres sitios declarados como Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. La Iglesia de Atlántida, el Barrio Histórico de Colonia del Sacramento y el Paisaje Industrial de Fray Bentos son los sitios nacionales que integran una lista de poco más de 1.200 lugares reconocidos a nivel mundial.
Actualmente son seis los sitios de nuestro país que se encuentran en una lista tentativa. Desde la costa montevideana y barrios de la capital hasta paisajes naturales e históricos del interior, estas propuestas representan distintos aspectos del patrimonio cultural y natural uruguayo.
Estos reconocimientos son otorgados en el marco de la Convención sobre la Protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural, administrada por la Unesco. La convención fue adoptada en 1972 y Uruguay se adhirió en marzo de 1989, lo que permitió que distintos sitios del país pudieran ser considerados para integrar la Lista del Patrimonio Mundial.
Cuáles son los sitios que podrían ser declarados Patrimonio de la Humanidad en Uruguay
Existen seis ubicaciones dentro del territorio uruguayo que buscan sumarse a la privilegiada lista en la que ya se encuentran el Barrio Histórico de Colonia del Sacramento, desde 1995; el Paisaje Industrial Fray Bentos, inscripto en 2015; y la Iglesia de Cristo Obrero y Nuestra Señora de Lourdes, también conocida como la Iglesia de Atlántida. Esta obra, realizada por el ingeniero Eladio Dieste, fue declarada con esta condecoración en el año 2021.
En cuanto a los sitios que están o continúan en la lista tentativa, se encuentran:
El área rupestre de Chamangá se encuentra ubicada al este de Trinidad, en el departamento de Flores, siendo un paisaje protegido que contiene más de 12.000 hectáreas de sierras bajas y sectores rocosos que conservan pinturas y grabados rupestres que los especialistas atribuyen a poblaciones indígenas. Es un patrimonio escaso dentro del territorio, que fue propuesto en 2005.
Otro de las proyectos presentados no se trata de un lugar novedoso, sino, por el contrario, de una propuesta de extensión de la consideración del Barrio Histórico de Colonia. La iniciativa, presentada en 2005, buscaba integrar al casco histórico las islas frente a la ciudad y la bahía al completo. La argumentación radica en que la consideración actual no integra un espacio que le daba sentido estratégico y militar al barrio.
La última de las propuestas presentadas en 2005, que se mantiene hasta el día de hoy, es uno de los paisajes más característicos de todo el país: la rambla de Montevideo. Considerada como una de las avenidas costeras más extensas del mundo, la costa capitalina posee un espacio que incluye infraestructura vial, combinada con un lugar social de encuentro cotidiano a gran escala.
La arquitectura moderna del siglo XX de la ciudad de Montevideo es otra de las propuestas que continúa en la lista tentativa de la Unesco desde 2010. En este caso, no se trata de un lugar puntual, sino que la iniciativa contempla un grupo de edificaciones urbanas construidas entre 1930 y 1960. Con el Hospital de Clínicas como uno de los ejemplos mencionados por la propia organización, la candidatura busca documentar una etapa de fuerte modernización arquitectónica a lo largo de la capital.
Mientras que, en 2014, una nueva iniciativa contó con un límite definido: el barrio Peñarol. Ubicado en la zona noroeste de Montevideo, este paisaje industrial fue formado a fines del siglo XIX alrededor de los talleres ferroviarios de la empresa inglesa Central Uruguay Railway Company. La propuesta se centra en la conservación de la arquitectura y la historia de una comunidad creada alrededor del ferrocarril durante la Revolución Industrial.
Por último, en 2015 se presentó la candidatura de la Isla de Flores. Ubicada al sudeste del barrio Punta Carretas, en Montevideo, es un territorio compuesto por tres islotes y sin una población permanente. Durante casi 70 años funcionó como estación sanitaria, donde se aplicaban cuarentenas obligatorias a barcos e inmigrantes antes de llegar al puerto. En 2006 fue declarada Parque Nacional, mientras que, a partir de 2018, fue integrada al Sistema Nacional de Áreas Protegidas.